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Las idas y vueltas de Gerpe, mientras se esperan anuncios

Las idas y vueltas de Gerpe, mientras se esperan anuncios

Roberto Garrone

El Subsecretario de Pesca avaló y luego derogó una resolución sobre calamar que perjudicaba a la pesca marplatense aunque las heridas quedaron abiertas. Se viene un acuerdo programático tripartido.

La novela con la Resolución 14/16 del Consejo Federal Pesquero, que pretendió mover algunas fichas en el tablero de la pesquería de calamar al darle mayor protagonismo a la flota potera y en simultáneo amenguar la injerencia de la flota arrastrera en el mapa de los desembarques, puede resumir el año que Tomas Gerpe lleva al frente de la Subsecretaria de Pesca y del propio CFP.

La norma aprobada por unanimidad hace dos semanas limitaba a los barcos arrastreros –costeros, fresqueros y factoría- a pescar solo el 20% de calamar por marea, como especie acompañante. En determinados períodos del año la merluza, el calamar y las redes de pesca conviven en un mismo espacio y la flota podía pescar calamar como especie objetivo.

La medida provocó una airada respuesta de todas las cámaras empresarias locales que veían en la medida una clara intención de perjudicarlos y favorecer a la flota potera, donde el año que viene se espera que ingresen a la pesquería nuevos actores made in china.

Los empresarios hicieron catarsis hace dos semanas cuando llegó al Consorcio el ministro de Agroindustria, Leonardo Sarquis en el marco de las visitas donde exponen lo mucho que trabajan para el sector pesquero pero los resultados concretos todavía brillan por su ausencia.

A Sarquis le pidieron la renuncia del representante de la Provincia de Buenos Aires en el cuerpo, Francisco Di Leva, quien llamativamente no participó del encuentro por problemas personales. “Borró de un plumazo la historia que los barcos marplatenses tienen sobre el calamar”, le dijo José Ramacci, uno de los armadores más enojados esa tarde.

Fue tal la presión de las cámaras marplatenses que a las pocas horas comenzó a circular el rumor que la Resolución quedaría sin efecto. Gerpe una vez más tomó decisiones sin consultar al Inidep ni a la Comisión de Seguimiento de Calamar que funciona en el Consejo.

El calamar es una especie anual por lo que se recomienda garantizar un 40% de escape de reproductores al cerrar la temporada de pesca, de manera de garantizar el reclutamiento más o menos exitoso para la temporada siguiente.

Según el balance de la temporada 2016 del calamar que elaboró el Inidep, el escape de ejemplares adultos apenas alcanzó el 15%. Pero los arrastreros no se sienten responsables. Señalan que capturan ejemplares en el final de su vida cuando baja al fondo del mar.

“Nosotros pescamos ejemplares ya desovados, que están en el fin de su ciclo biológico. Por eso pedimos ampliar el by catch. Para garantizar mayor escape deberían haber cerrado antes la temporada de poteros, que pescan ejemplares maduros a media agua, donde nosotros no los capturamos”, argumentó Ramacci.

“La merluza la pagan $9 y el calamar tocó los $20. El año ha sido malo y cuando podíamos hacer una diferencia nos salen con esto”, subrayó Francisco Romano, armador del buque pesquero “Don Gaetano”. “Pescamos calamar solo en esta época del año, cuando se acerca al fondo luego de desovar y antes de morir”, insistió con el argumento el empresario.

Tampoco la incidencia de los arrastreros en el escenario de capturas generales de calamar es relevante como para correrlos de la pesquería como pretendía la Resolución 14/16. Pero le impedían pescarlo en el período del año en que podían hacerlo. De las 56.847 toneladas que se declararon descargar este año, 53.869 corresponden a la flota potera (capturan únicamente calamar) y 2.976 toneladas a los arrastreros.

Para graficar el impacto que generaba la Resolución, los armadores aseguraron que el mercado interno se quedaría sin las famosas rabas, el subproducto más conocido del calamar. El anuncio parece exagerado en la voz de Cristina Ledesma.

La secretaria General del Soip aseguró que el illex que desembarcan los arrastreros no genera mucho trabajo en tierra. “La mayoría lo exporta entero y cuando dan para reprocesar es para completar la garantía horaria”, dijo Cristina Ledesma.

Los rumores de la derogación de la norma crecieron con el correr de los días. Hace una semana volvió Sarquis a Mar del Plata. La presencia de Di Leva, el cuestionado Director de Pesca Provincial en la reunión le daba sentido a los rumores.

Horas más tarde lo oficializaba el propio Consejo Federal Pesquero. También por unanimidad se decidió “dejar sin efecto” lo que por unanimidad habían votado apenas dos semanas atrás. Cambiemos y Gerpe regalan estas contradicciones.

Los armadores marplatenses fueron por más. Di Leva propuso en el Consejo flexibilizar la captura incidental de calamar. La idea es aumentar del 20% al 30% la pesca incidental por marea, o modificar el esquema y se compute dicho porcentaje mientras dure la veda de calamar. Por lo de pescar los ejemplares que ya han cumplido su ciclo. Pero van a tener que seguir insistiendo porque no hubo respaldo.

La Resolución se derogó pero algunas heridas no cierran todavía entre los armadores marplatenses. “(Gerpe) No ha podido resolver ninguna cuestión importante, operativa ni de manejo de los recursos, de las que necesitan los barcos de Mar del Plata. Son más los quilombos que genera que lo que arregla”, escuchó Sarquis de parte de un empresario en la reunión pasada.

Todo lo bueno que puede esperar el sector pesquero lo anunciará María Eugenia Vidal en las próximas horas. Pueden ser líneas de créditos a una tasa blanca y una tarjeta para financiar la compra de insumos. Incluso la conformación del Directorio del Consorcio. Merlini había dicho que se formaba el 30 de noviembre. Los más optimistas piensan que anunciarán la quita de reembolsos a los puertos patagónicos o incluirán a Mar del Plata en un esquema de reintegros a las exportaciones.

Al cierre de esta columna nadie de los actores portuarios se aventuró a adelantar parte de las medidas. Sarquis compartió un borrador de 4 páginas sobre el “Acuerdo Programático Tripartito de la Actividad Pesquera”. Estado, empresas y trabajadores. Ayer hubo una nueva reunión para pulir detalles y la idea era que lo anuncie la Gobernadora. Sus colaboradores recorrieron el puerto en las últimas horas para ver el mejor lugar desde donde hacer los anuncios.

El combustible sigue siendo el principal costo de producción. Los armadores le acercaron al ministro Buryaile la alternativa de pagar el gas oil a precio Bunker, es decir, libre de impuestos. En el cálculo para un buque que consume 20 mil litros por marea, a un redistribuidor hay que abonarle casi 270 mil pesos a razón de $15,79 por litro, sin IVA.

Si ese mismo armador pueden comprarlo directamente en destilarías, evitar la intermediación implica poder adquirirlo a $ 10.83 sin IVA. Para el barco de ejemplo, el armador ahorra más de 52 mil pesos por marea.

Los pescadores todavía mascullaban bronca por el cierre sorpresivo del área norte del 41º para la pesca de merluza. Prefectura el sábado corrió a la treintena de buques que operaba en la zona.

Para muchos fue una vendetta de Gerpe pero había motivos de mayor peso. Se alcanzó la captura máxima permisible de merluza en el área. Eran 30 mil toneladas aunque al 21 de noviembre se llevan declaradas más de 36 mil toneladas.

Tal vez, si la Resolución del calamar seguía vigente, Gerpe se mantenía desinteresado en la salud biológica del stock norte la merluza y permitía que la flota siga deteriorando un recurso que si de algo no goza, es de buena salud.

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Las idas y vueltas de Gerpe, mientras se esperan anuncios

El Subsecretario de Pesca avaló y luego derogó una resolución sobre calamar que perjudicaba a la pesca marplatense aunque las heridas quedaron abiertas. Se viene un acuerdo programático tripartido.

Fue y volvió con el Calamar. Tomás Gerpe no se corre del centro de las críticas de la pesca marplatense

La novela con la Resolución 14/16 del Consejo Federal Pesquero, que pretendió mover algunas fichas en el tablero de la pesquería de calamar al darle mayor protagonismo a la flota potera y en simultáneo amenguar la injerencia de la flota arrastrera en el mapa de los desembarques, puede resumir el año que Tomas Gerpe lleva al frente de la Subsecretaria de Pesca y del propio CFP.

La norma aprobada por unanimidad hace dos semanas limitaba a los barcos arrastreros –costeros, fresqueros y factoría- a pescar solo el 20% de calamar por marea, como especie acompañante. En determinados períodos del año la merluza, el calamar y las redes de pesca conviven en un mismo espacio y la flota podía pescar calamar como especie objetivo.

La medida provocó una airada respuesta de todas las cámaras empresarias locales que veían en la medida una clara intención de perjudicarlos y favorecer a la flota potera, donde el año que viene se espera que ingresen a la pesquería nuevos actores made in china.

Los empresarios hicieron catarsis hace dos semanas cuando llegó al Consorcio el ministro de Agroindustria, Leonardo Sarquis en el marco de las visitas donde exponen lo mucho que trabajan para el sector pesquero pero los resultados concretos todavía brillan por su ausencia.

A Sarquis le pidieron la renuncia del representante de la Provincia de Buenos Aires en el cuerpo, Francisco Di Leva, quien llamativamente no participó del encuentro por problemas personales. “Borró de un plumazo la historia que los barcos marplatenses tienen sobre el calamar”, le dijo José Ramacci, uno de los armadores más enojados esa tarde.

Fue tal la presión de las cámaras marplatenses que a las pocas horas comenzó a circular el rumor que la Resolución quedaría sin efecto. Gerpe una vez más tomó decisiones sin consultar al Inidep ni a la Comisión de Seguimiento de Calamar que funciona en el Consejo.

El calamar es una especie anual por lo que se recomienda garantizar un 40% de escape de reproductores al cerrar la temporada de pesca, de manera de garantizar el reclutamiento más o menos exitoso para la temporada siguiente.

Según el balance de la temporada 2016 del calamar que elaboró el Inidep, el escape de ejemplares adultos apenas alcanzó el 15%. Pero los arrastreros no se sienten responsables. Señalan que capturan ejemplares en el final de su vida cuando baja al fondo del mar.

“Nosotros pescamos ejemplares ya desovados, que están en el fin de su ciclo biológico. Por eso pedimos ampliar el by catch. Para garantizar mayor escape deberían haber cerrado antes la temporada de poteros, que pescan ejemplares maduros a media agua, donde nosotros no los capturamos”, argumentó Ramacci.

“La merluza la pagan $9 y el calamar tocó los $20. El año ha sido malo y cuando podíamos hacer una diferencia nos salen con esto”, subrayó Francisco Romano, armador del buque pesquero “Don Gaetano”. “Pescamos calamar solo en esta época del año, cuando se acerca al fondo luego de desovar y antes de morir”, insistió con el argumento el empresario.

Tampoco la incidencia de los arrastreros en el escenario de capturas generales de calamar es relevante como para correrlos de la pesquería como pretendía la Resolución 14/16. Pero le impedían pescarlo en el período del año en que podían hacerlo. De las 56.847 toneladas que se declararon descargar este año, 53.869 corresponden a la flota potera (capturan únicamente calamar) y 2.976 toneladas a los arrastreros.

Para graficar el impacto que generaba la Resolución, los armadores aseguraron que el mercado interno se quedaría sin las famosas rabas, el subproducto más conocido del calamar. El anuncio parece exagerado en la voz de Cristina Ledesma.

La secretaria General del Soip aseguró que el illex que desembarcan los arrastreros no genera mucho trabajo en tierra. “La mayoría lo exporta entero y cuando dan para reprocesar es para completar la garantía horaria”, dijo Cristina Ledesma.

Los rumores de la derogación de la norma crecieron con el correr de los días. Hace una semana volvió Sarquis a Mar del Plata. La presencia de Di Leva, el cuestionado Director de Pesca Provincial en la reunión le daba sentido a los rumores.

Horas más tarde lo oficializaba el propio Consejo Federal Pesquero. También por unanimidad se decidió “dejar sin efecto” lo que por unanimidad habían votado apenas dos semanas atrás. Cambiemos y Gerpe regalan estas contradicciones.

Los armadores marplatenses fueron por más. Di Leva propuso en el Consejo flexibilizar la captura incidental de calamar. La idea es aumentar del 20% al 30% la pesca incidental por marea, o modificar el esquema y se compute dicho porcentaje mientras dure la veda de calamar. Por lo de pescar los ejemplares que ya han cumplido su ciclo. Pero van a tener que seguir insistiendo porque no hubo respaldo.

La Resolución se derogó pero algunas heridas no cierran todavía entre los armadores marplatenses. “(Gerpe) No ha podido resolver ninguna cuestión importante, operativa ni de manejo de los recursos, de las que necesitan los barcos de Mar del Plata. Son más los quilombos que genera que lo que arregla”, escuchó Sarquis de parte de un empresario en la reunión pasada.

Todo lo bueno que puede esperar el sector pesquero lo anunciará María Eugenia Vidal en las próximas horas. Pueden ser líneas de créditos a una tasa blanca y una tarjeta para financiar la compra de insumos. Incluso la conformación del Directorio del Consorcio. Merlini había dicho que se formaba el 30 de noviembre. Los más optimistas piensan que anunciarán la quita de reembolsos a los puertos patagónicos o incluirán a Mar del Plata en un esquema de reintegros a las exportaciones.

Al cierre de esta columna nadie de los actores portuarios se aventuró a adelantar parte de las medidas. Sarquis compartió un borrador de 4 páginas sobre el “Acuerdo Programático Tripartito de la Actividad Pesquera”. Estado, empresas y trabajadores. Ayer hubo una nueva reunión para pulir detalles y la idea era que lo anuncie la Gobernadora. Sus colaboradores recorrieron el puerto en las últimas horas para ver el mejor lugar desde donde hacer los anuncios.

El combustible sigue siendo el principal costo de producción. Los armadores le acercaron al ministro Buryaile la alternativa de pagar el gas oil a precio Bunker, es decir, libre de impuestos. En el cálculo para un buque que consume 20 mil litros por marea, a un redistribuidor hay que abonarle casi 270 mil pesos a razón de $15,79 por litro, sin IVA.

Si ese mismo armador pueden comprarlo directamente en destilarías, evitar la intermediación implica poder adquirirlo a $ 10.83 sin IVA. Para el barco de ejemplo, el armador ahorra más de 52 mil pesos por marea.

Los pescadores todavía mascullaban bronca por el cierre sorpresivo del área norte del 41º para la pesca de merluza. Prefectura el sábado corrió a la treintena de buques que operaba en la zona.

Para muchos fue una vendetta de Gerpe pero había motivos de mayor peso. Se alcanzó la captura máxima permisible de merluza en el área. Eran 30 mil toneladas aunque al 21 de noviembre se llevan declaradas más de 36 mil toneladas.

Tal vez, si la Resolución del calamar seguía vigente, Gerpe se mantenía desinteresado en la salud biológica del stock norte la merluza y permitía que la flota siga deteriorando un recurso que si de algo no goza, es de buena salud.

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