0223.com.ar
Cuenta regresiva para el Museo de Arte Contemporáneo

Cuenta regresiva para el Museo de Arte Contemporáneo

Por Redacción 0223

por Agustín Marangoni

Estaban todos. Foto, beso, abrazo, palito bombón helado. No es para menos. En cuestión de días se firmará el final de obra del Museo de Arte Contemporáneo MAR. Una obra muy esperada que se inaugurará al público a fines de diciembre con una muestra de arte pop argentino. Técnicamente, es el museo más grande de la Argentina. La provincia giró un presupuesto cercano a los 60 millones de pesos para su construcción. Y no son 60 millones cualquiera, fueron 60 millones que sobrevivieron a momentos críticos de la administración provincial. Hubo huelgas filosas –la de los maestros el año pasado por ejemplo– y algunas palabras cruzadas con Nación por cuestiones presupuestarias. Sin embargo, el museo nunca se detuvo. Un lujo, hay que admitirlo. Una oportunidad que abre horizontes internacionales para el circuito cultural de Mar del Plata.

Entre tantas sonrisas, estaba la del presidente del Instituto Cultural de la provincia, Jorge Telerman. Veinte días atrás ya había tomado contacto con un grupo amplio de artistas locales para anunciar el llamado a concurso para designar a un director, que entrará en funciones durante el primer semestre de 2014. Esta vez, la invitación fue para recorrer las instalaciones. El museo tiene 7000 metros cuadrados cubiertos. Hay tres salas de exposición: una de 20 x 30, las otras dos de 20 x 20. Las tres tienen 9 metros de altura y están preparadas para recibir obra contemporánea, de gran formato y en gramática multimedia. Hay proyectores digitales, luces y sonido inteligente y tamaño de sobra para hacer montajes monumentales. Además, un auditorio con capacidad para 200 espectadores, talleres de restauración, área de preservación, biblioteca, cafetería, tienda y un parque de esculturas que se extiende en las dos hectáreas de superficie total del predio.

Las salas pueden reducir su volumen. Las parrillas de luces se elevan a tope o descienden hasta 2,5 metros de altura de acuerdo a las necesidades. También tienen la posibilidad de aprovechar la luz natural o de cerrarse herméticamente para muestras audiovisuales o instalaciones. Es el primer espacio de estas características en la ciudad.

Telerman prefiere no hablar de museo, cuando se refiere al MAR dice "centro cultural". El concepto, desde la óptica social, busca un contacto permanente con toda la comunidad, que sea un espacio de encuentro y que al mismo tiempo reciba artistas de primer nivel sin limitaciones espaciales en relación a la obra. Por el momento no va a tener colección propia. "No vamos sacar nada de ningún museo, ni tenemos todavía intención de comprar. Será una gran caja vacía que irá tomando forma a medida que avance la gestión. Habrá muestras de alto nivel, actividades de todo tipo y un fuerte compromiso. Lo de la colección se irá definiendo solo. Va a ser netamente contemporáneo", explica.

El próximo paso es definir el presupuesto. Si todo avanza con viento a favor, dispondrá de 30 millones de pesos anuales, en los cuales se incluye la gestión y el mantenimiento de la infraestructura. El Malba –por citar un ejemplo que permite una comparación– también tiene 30 millones de presupuesto. El Mamba (Museo de Arte Moderno de Buenos Aires) cuenta con 26 millones. Una vez que esté asignado el dinero, se concursará para incorporar personal fijo que posteriormente tendrá que ingresar en una capacitación intensiva, no sólo desde lo artístico, también desde lo técnico. Cada espacio, cada luz, cada perilla tiene su propia lógica de funcionamiento.

En la recorrida también participaron el intendente, Gustavo Pulti, y el secretario de cultura, Leandro Laserna. Pulti subrayó la importancia de este espacio para "avanzar hacia una ciudad de 12 meses" y aclaró que el municipio va a trabajar junto a provincia, con profundo compromiso, para articular actividades que sumen al desarrollo del museo. "Esto va más allá de todo. Es una apuesta cultural y económica impresionante. Este museo le agrega un valor gigante a la propuesta que tiene para ofrecer Mar del Plata", dijo.

La idea de construir el museo tomó forma definitiva en 2008. Daniel Scioli y Pulti recorrieron tres zonas de Mar del Plata con la intención de encontrar el lugar indicado. En un primer momento se pensó en la posibilidad de utilizar la Plaza del Agua. También se analizó las potencialidades de la Casa del Puente. Finalmente, se decidió por el predio frente al mar, delimitado por la calles Florisbelo Acosta, López de Gomara, Dardo Rocha y la avenida Félix Camet. Se llamó a concurso público de anteproyectos en el 2010. Se presentaron cerca de 200 propuestas. El estudio ganador fue Monoblock, integrado por los profesionales Marcos Amadeo, Fernando Cynowiec, Juan Granara, Adrián Russo y Alexis Schänter. En la construcción trabajaron 120 obreros de forma directa. La diferencia con otros espacios de este estilo que hay en el país es que fue construido desde cero, no es la adaptación de una casa histórica o un edificio.

La escala siguiente será a fines de diciembre con la inauguración de la muestra Arte=Vida. La revolución pop, curada por Rodrigo Alonso. Todavía no se conocen las firmas que integrarán la exposición, pero ya se habla de las principales figuras que tiempo atrás patearon el tablero del arte argentino desde el Instituto Torcuato Di Tella. Ahora, sólo queda esperar.

Comentarios de usuarios de 0223
Comentarios de usuarios de facebook

Cuenta regresiva para el Museo de Arte Contemporáneo

El Museo se inaugurará al público a fines de diciembre con una muestra de arte pop argentino.

por Agustín Marangoni

Estaban todos. Foto, beso, abrazo, palito bombón helado. No es para menos. En cuestión de días se firmará el final de obra del Museo de Arte Contemporáneo MAR. Una obra muy esperada que se inaugurará al público a fines de diciembre con una muestra de arte pop argentino. Técnicamente, es el museo más grande de la Argentina. La provincia giró un presupuesto cercano a los 60 millones de pesos para su construcción. Y no son 60 millones cualquiera, fueron 60 millones que sobrevivieron a momentos críticos de la administración provincial. Hubo huelgas filosas –la de los maestros el año pasado por ejemplo– y algunas palabras cruzadas con Nación por cuestiones presupuestarias. Sin embargo, el museo nunca se detuvo. Un lujo, hay que admitirlo. Una oportunidad que abre horizontes internacionales para el circuito cultural de Mar del Plata.

Entre tantas sonrisas, estaba la del presidente del Instituto Cultural de la provincia, Jorge Telerman. Veinte días atrás ya había tomado contacto con un grupo amplio de artistas locales para anunciar el llamado a concurso para designar a un director, que entrará en funciones durante el primer semestre de 2014. Esta vez, la invitación fue para recorrer las instalaciones. El museo tiene 7000 metros cuadrados cubiertos. Hay tres salas de exposición: una de 20 x 30, las otras dos de 20 x 20. Las tres tienen 9 metros de altura y están preparadas para recibir obra contemporánea, de gran formato y en gramática multimedia. Hay proyectores digitales, luces y sonido inteligente y tamaño de sobra para hacer montajes monumentales. Además, un auditorio con capacidad para 200 espectadores, talleres de restauración, área de preservación, biblioteca, cafetería, tienda y un parque de esculturas que se extiende en las dos hectáreas de superficie total del predio.

Las salas pueden reducir su volumen. Las parrillas de luces se elevan a tope o descienden hasta 2,5 metros de altura de acuerdo a las necesidades. También tienen la posibilidad de aprovechar la luz natural o de cerrarse herméticamente para muestras audiovisuales o instalaciones. Es el primer espacio de estas características en la ciudad.

Telerman prefiere no hablar de museo, cuando se refiere al MAR dice "centro cultural". El concepto, desde la óptica social, busca un contacto permanente con toda la comunidad, que sea un espacio de encuentro y que al mismo tiempo reciba artistas de primer nivel sin limitaciones espaciales en relación a la obra. Por el momento no va a tener colección propia. "No vamos sacar nada de ningún museo, ni tenemos todavía intención de comprar. Será una gran caja vacía que irá tomando forma a medida que avance la gestión. Habrá muestras de alto nivel, actividades de todo tipo y un fuerte compromiso. Lo de la colección se irá definiendo solo. Va a ser netamente contemporáneo", explica.

El próximo paso es definir el presupuesto. Si todo avanza con viento a favor, dispondrá de 30 millones de pesos anuales, en los cuales se incluye la gestión y el mantenimiento de la infraestructura. El Malba –por citar un ejemplo que permite una comparación– también tiene 30 millones de presupuesto. El Mamba (Museo de Arte Moderno de Buenos Aires) cuenta con 26 millones. Una vez que esté asignado el dinero, se concursará para incorporar personal fijo que posteriormente tendrá que ingresar en una capacitación intensiva, no sólo desde lo artístico, también desde lo técnico. Cada espacio, cada luz, cada perilla tiene su propia lógica de funcionamiento.

En la recorrida también participaron el intendente, Gustavo Pulti, y el secretario de cultura, Leandro Laserna. Pulti subrayó la importancia de este espacio para "avanzar hacia una ciudad de 12 meses" y aclaró que el municipio va a trabajar junto a provincia, con profundo compromiso, para articular actividades que sumen al desarrollo del museo. "Esto va más allá de todo. Es una apuesta cultural y económica impresionante. Este museo le agrega un valor gigante a la propuesta que tiene para ofrecer Mar del Plata", dijo.

La idea de construir el museo tomó forma definitiva en 2008. Daniel Scioli y Pulti recorrieron tres zonas de Mar del Plata con la intención de encontrar el lugar indicado. En un primer momento se pensó en la posibilidad de utilizar la Plaza del Agua. También se analizó las potencialidades de la Casa del Puente. Finalmente, se decidió por el predio frente al mar, delimitado por la calles Florisbelo Acosta, López de Gomara, Dardo Rocha y la avenida Félix Camet. Se llamó a concurso público de anteproyectos en el 2010. Se presentaron cerca de 200 propuestas. El estudio ganador fue Monoblock, integrado por los profesionales Marcos Amadeo, Fernando Cynowiec, Juan Granara, Adrián Russo y Alexis Schänter. En la construcción trabajaron 120 obreros de forma directa. La diferencia con otros espacios de este estilo que hay en el país es que fue construido desde cero, no es la adaptación de una casa histórica o un edificio.

La escala siguiente será a fines de diciembre con la inauguración de la muestra Arte=Vida. La revolución pop, curada por Rodrigo Alonso. Todavía no se conocen las firmas que integrarán la exposición, pero ya se habla de las principales figuras que tiempo atrás patearon el tablero del arte argentino desde el Instituto Torcuato Di Tella. Ahora, sólo queda esperar.

Conectar
Crear cuenta
Redimensionar