0223.com.ar
Malvinas: el increíble reencuentro entre un veterano argentino y un británico

Malvinas: el increíble reencuentro entre un veterano argentino y un británico

Por Redacción 0223

por Mariano Suárez

- Lo que más lo mortifica a él es saber lo que habrán sentido los chicos que iban en el helicóptero que derribó.

- Decile que yo sé muy bien lo que sintieron esos chicos: yo iba en ese helicóptero.

Víctor Ibáñez, presidente de la  Asociación Veteranos Defensores de Malvinas (Avedema), habla por teléfono con Andrea, la esposa de Michael Poole, un militar inglés que el 3 de abril de 1982 derribó un helicóptero Puma en las islas Georgias del Sur. Un helicóptero en el que iba Víctor.

Andrea y Víctor hasta ese momento no sabían de la existencia del otro. Ella está en pareja con Michael Poole y desde hace dos años viven en Buenos Aires. Tenían previsto venir a Mar del Plata por un trámite personal y la única referencia que Michael tenía de la fatídica guerra era la corbeta Guerrico, que lo había trasladado hasta Puerto Belgrano cuando fue tomado prisionero. Esa embarcación hoy está en Mar del Plata. Llamó a la Armada para saber si podía conocerla y ellos la contactaron con Víctor por ser el presidente de la asociación. El diálogo casi de fantasía que siguió a la presentación los dejó conmocionados a ambos.

Entre la gente que acompañó el acto el 2 de abril último en el monumento a los Caídos de Mar del Plata bajo una intensa lluvia estuvieron Andrea y Michael. Él, en silencio y con respeto, se acercó y dejó su arreglo floral para honrar a los caídos argentinos. Cuando la ceremonia terminó, Andrea se acercó a Víctor para presentarse. Jamás se habían visto. Víctor la saludó respetuosamente y se fundió en un abrazo con su rival, con su amigo. Lloraron. 

El diálogo entre ambos fue mediado por Andrea. Ninguno de los dos habla el idioma del otro, pero eso no les impide sentirse unidos por un lazo eterno. “Somos soldados, hombres de honor y sabemos entender qué papel jugó cada uno”, le cuenta Víctor a 0223

Los dos veteranos de guerra pudieron almorzar en la corbeta Guerrico. Allí, Víctor le recordó a Michael que tras derribar el helicóptero las condiciones se invirtieron y los soldados argentinos tomaron prisioneros a los ingleses. Víctor tomó prisionero a Michael. “Los dos tuvimos las mismas condiciones de vida o muerte”, señala.

Los primeros jueves de cada mes, Avedema realiza un asado en su sede de Brown 3040. Este jueves el invitado de honor fue Michael Poole. Llegó tarde. Campera de cuero negra, zapatillas negras, remera blanca. Víctor lo fue a recibir con la remera que el propio Michael le había regalado. 

“Todavía no le cae la ficha. Está muy conmovido”, les dice Andrea a todos los presentes, quien segundos antes le pidió permiso a Michael para hablar por él. Pero también habla por ella: “Yo les quiero agradecer a todos. Estoy orgullosa por cómo me hacen quedar con él”.

Michael apenas balbuceó un “muchas gracias” y decidió aplaudir a todos los veteranos argentinos que estaban allí. Le entregaron algunos recuerdos: un cuadro de la corbeta Guerrico (la que generó este encuentro), un equipo de asado y la última foto del helicóptero Puma antes de ser destruido por él y sus compañeros de armas. Volvió a llorar. 


Comentarios de usuarios de 0223
Comentarios de usuarios de facebook

Malvinas: el increíble reencuentro entre un veterano argentino y un británico

Víctor Ibáñez recibió a Michael Poole en la sede de Avedema. (Foto: Romina Elvira)

por Mariano Suárez

- Lo que más lo mortifica a él es saber lo que habrán sentido los chicos que iban en el helicóptero que derribó.

- Decile que yo sé muy bien lo que sintieron esos chicos: yo iba en ese helicóptero.

Víctor Ibáñez, presidente de la  Asociación Veteranos Defensores de Malvinas (Avedema), habla por teléfono con Andrea, la esposa de Michael Poole, un militar inglés que el 3 de abril de 1982 derribó un helicóptero Puma en las islas Georgias del Sur. Un helicóptero en el que iba Víctor.

Andrea y Víctor hasta ese momento no sabían de la existencia del otro. Ella está en pareja con Michael Poole y desde hace dos años viven en Buenos Aires. Tenían previsto venir a Mar del Plata por un trámite personal y la única referencia que Michael tenía de la fatídica guerra era la corbeta Guerrico, que lo había trasladado hasta Puerto Belgrano cuando fue tomado prisionero. Esa embarcación hoy está en Mar del Plata. Llamó a la Armada para saber si podía conocerla y ellos la contactaron con Víctor por ser el presidente de la asociación. El diálogo casi de fantasía que siguió a la presentación los dejó conmocionados a ambos.

Entre la gente que acompañó el acto el 2 de abril último en el monumento a los Caídos de Mar del Plata bajo una intensa lluvia estuvieron Andrea y Michael. Él, en silencio y con respeto, se acercó y dejó su arreglo floral para honrar a los caídos argentinos. Cuando la ceremonia terminó, Andrea se acercó a Víctor para presentarse. Jamás se habían visto. Víctor la saludó respetuosamente y se fundió en un abrazo con su rival, con su amigo. Lloraron. 

El diálogo entre ambos fue mediado por Andrea. Ninguno de los dos habla el idioma del otro, pero eso no les impide sentirse unidos por un lazo eterno. “Somos soldados, hombres de honor y sabemos entender qué papel jugó cada uno”, le cuenta Víctor a 0223

Los dos veteranos de guerra pudieron almorzar en la corbeta Guerrico. Allí, Víctor le recordó a Michael que tras derribar el helicóptero las condiciones se invirtieron y los soldados argentinos tomaron prisioneros a los ingleses. Víctor tomó prisionero a Michael. “Los dos tuvimos las mismas condiciones de vida o muerte”, señala.

Los primeros jueves de cada mes, Avedema realiza un asado en su sede de Brown 3040. Este jueves el invitado de honor fue Michael Poole. Llegó tarde. Campera de cuero negra, zapatillas negras, remera blanca. Víctor lo fue a recibir con la remera que el propio Michael le había regalado. 

“Todavía no le cae la ficha. Está muy conmovido”, les dice Andrea a todos los presentes, quien segundos antes le pidió permiso a Michael para hablar por él. Pero también habla por ella: “Yo les quiero agradecer a todos. Estoy orgullosa por cómo me hacen quedar con él”.

Michael apenas balbuceó un “muchas gracias” y decidió aplaudir a todos los veteranos argentinos que estaban allí. Le entregaron algunos recuerdos: un cuadro de la corbeta Guerrico (la que generó este encuentro), un equipo de asado y la última foto del helicóptero Puma antes de ser destruido por él y sus compañeros de armas. Volvió a llorar. 


Conectar
Crear cuenta
Redimensionar