Presa de su Ineficacia
19 de Enero de 2006 20:28
Por Redacción 0223
PARA 0223
El 29 de diciembre de 2005, el Ejecutivo Comunal decidió eliminar definitivamente la Dirección General de Seguridad. La Dependencia hecha a la medida del comisario mayor Miguel Celedonio Presa pasó desapercibida para los marplatenses. Un nuevo fracaso en la gestión Katz. El 23 de enero del 2004, a través del decreto Nº 200, el intendente Katz creó la Dirección General de Seguridad, dependiente de la Secretaria de Gobierno, cuya misión sería controlar los gastos destinados a la fuerza policial en materia de seguridad e intervenir entre dicha fuerza y los foros de seguridad, las sociedades de fomento y los vecinos, tendiendo al mejoramiento de la seguridad del Partido.
Los fundamentos del decreto firmado por el ex Secretario de Gobierno y actual senador bonaerense de la UCR, Jesús Porrúa y el Jefe Comunal Daniel Katz decía “visto la estructura orgánico funcional de la Secretaria de Gobierno y considerando que resulta necesario reorganizar y adaptar la estructura al nuevo plan de gobierno del periodo que se inicia, creando la Dirección General de Seguridad”.
El Hombre de la Gorra
Luego del escándalo por supuesto enriquecimiento ilícito, el comisario mayor Miguel Celedonio Presa dejó su puesto de Jefe de la Departamental de Policía en Mar del Plata. El plena campaña del 2003 para elegir intendente, Katz defendió públicamente al uniformado por considerarlo inocente de lo que se lo acusaba.
Meses más tarde, el 11 de marzo de 2004, el propio Katz designaba con carácter “Ad-honorem” al comisario retirado Presa para cumplir funciones de asesor en la flamante Dirección General de Seguridad
Cuatro días después, el Jefe Comunal ponía en funciones al nuevo Director General de Seguridad de la Municipalidad de Gral. Pueyrredon, al ex agente policial .
El intendente indicó en una conferencia de prensa que la intención de la comuna era "colaborar estrechamente con la policía, articular de la mejor manera posible con la sociedad a través de sus organizaciones, de sus entidades o directamente con los vecinos cuando así lo requiera. El tema de seguridad está demandando atención prácticamente todos los días, todo el día".
Según la explicación de Katz debía exisitir una dependencia específica al respecto, con un responsable que "esté full time para contactarse con vecinos, con instituciones, con comerciantes y poder ser un interlocutor válido entre sus demandas y aquellos que tenemos que dar respuesta por diversos motivos".
Curiosamente, el decreto designado en forma efectiva en el cargo de Director General de Seguridad al ex comisario, Katz lo firmó dos meses después, el 31 de mayo de 2004.
“La gente debe confiar porque trabajamos con mucha seriedad"
El 21 de abril de ese año, a treinta y cinco días de haber asumido la titularidad de la Dirección Municipal de Seguridad, el ex comisario Miguel Celedonio Presa, explicaba en declaraciones periodísticas que "estamos todavía en formación" y subrayó "no esperábamos un nivel tan alto de requerimientos de parte de la comunidad".
Y añadió que "como interlocutor del intendente, atiendo por día unas veinte personas; el trabajo básicamente consiste en escuchar a la gente; hay muchos aspectos que se vinculan con la seguridad; los pastizales, la falta de iluminación y de engranzado y/o asfaltado de las calles. Son algunas de las inquietudes que más nos plantean los responsables de las entidades de fomento porque favorecen el accionar delictivo. Nuestra misión consiste en tomar nota de esos reclamos y derivarlos a las áreas que correspondan. La gente debe confiar porque trabajamos con mucha seriedad".
Sin Pena ni Gloria
Poco le duro el entusiasmo a Presa. Sin resultados efectivos de gestión a la vista, el 10 de septiembre de ese año, el Ejecutivo Comunal aceptaba la renuncia del ex Jefe Departamental en el cargo nombrado, pero nuevamente con carácter “Ad-honorem” era designado asesor en la Dirección General de Seguridad.
Sin pena ni gloria en la tarea a desarrollar, el 7 de julio de 2005, el intendente Katz aceptaba con retroactividad al 27 de junio de 2005, la renuncia presentada por Miguel Presa a las funciones de Asesor en la malograda Dirección.
Ya fue... en el día de los ñoquis
Durante varios meses, la Dirección General de Seguridad estuvo a la deriva, sin ninguna persona a cargo. Incluso, el despacho que fuera de Presa fue asignado a Magdalena Solá, hermana del gobernador bonaerense, que cumple funciones en la Secretaria de Desarrollo Social aunque se encuentra recibiendo gente en el Palacio Comunal y no en el edifico de la calle Bronzini.
El 29 de diciembre de 2005, a pocas horas de asumir el reemplazante de Porrúa y flamante Secretario de Gobierno, Oscar Pagni, decidió sepultar la Dirección General de Seguridad de la Secretaria de Gobierno, cuyas funciones serán asumidas por dicha área.
Pagni consideró que “visto la estructura orgánico funcional de la Secretaria de Gobierno y que en el marco de la reestructuración de funciones emprendida por la actual gestión, es conveniente eliminación de la Dirección General de Seguridad ”.
Menos de un año duró la experiencia que quiso emprender el intendente Katz de tener su propia Dirección de Seguridad. Fue un fiasco. La eliminación pasó tan desapercibida como su funcionamiento.
AUTOR / FUENTE: Carlos Walker
Los fundamentos del decreto firmado por el ex Secretario de Gobierno y actual senador bonaerense de la UCR, Jesús Porrúa y el Jefe Comunal Daniel Katz decía “visto la estructura orgánico funcional de la Secretaria de Gobierno y considerando que resulta necesario reorganizar y adaptar la estructura al nuevo plan de gobierno del periodo que se inicia, creando la Dirección General de Seguridad”.
El Hombre de la Gorra
Luego del escándalo por supuesto enriquecimiento ilícito, el comisario mayor Miguel Celedonio Presa dejó su puesto de Jefe de la Departamental de Policía en Mar del Plata. El plena campaña del 2003 para elegir intendente, Katz defendió públicamente al uniformado por considerarlo inocente de lo que se lo acusaba.
Meses más tarde, el 11 de marzo de 2004, el propio Katz designaba con carácter “Ad-honorem” al comisario retirado Presa para cumplir funciones de asesor en la flamante Dirección General de Seguridad
Cuatro días después, el Jefe Comunal ponía en funciones al nuevo Director General de Seguridad de la Municipalidad de Gral. Pueyrredon, al ex agente policial .
El intendente indicó en una conferencia de prensa que la intención de la comuna era "colaborar estrechamente con la policía, articular de la mejor manera posible con la sociedad a través de sus organizaciones, de sus entidades o directamente con los vecinos cuando así lo requiera. El tema de seguridad está demandando atención prácticamente todos los días, todo el día".
Según la explicación de Katz debía exisitir una dependencia específica al respecto, con un responsable que "esté full time para contactarse con vecinos, con instituciones, con comerciantes y poder ser un interlocutor válido entre sus demandas y aquellos que tenemos que dar respuesta por diversos motivos".
Curiosamente, el decreto designado en forma efectiva en el cargo de Director General de Seguridad al ex comisario, Katz lo firmó dos meses después, el 31 de mayo de 2004.
“La gente debe confiar porque trabajamos con mucha seriedad"
El 21 de abril de ese año, a treinta y cinco días de haber asumido la titularidad de la Dirección Municipal de Seguridad, el ex comisario Miguel Celedonio Presa, explicaba en declaraciones periodísticas que "estamos todavía en formación" y subrayó "no esperábamos un nivel tan alto de requerimientos de parte de la comunidad".
Y añadió que "como interlocutor del intendente, atiendo por día unas veinte personas; el trabajo básicamente consiste en escuchar a la gente; hay muchos aspectos que se vinculan con la seguridad; los pastizales, la falta de iluminación y de engranzado y/o asfaltado de las calles. Son algunas de las inquietudes que más nos plantean los responsables de las entidades de fomento porque favorecen el accionar delictivo. Nuestra misión consiste en tomar nota de esos reclamos y derivarlos a las áreas que correspondan. La gente debe confiar porque trabajamos con mucha seriedad".
Sin Pena ni Gloria
Poco le duro el entusiasmo a Presa. Sin resultados efectivos de gestión a la vista, el 10 de septiembre de ese año, el Ejecutivo Comunal aceptaba la renuncia del ex Jefe Departamental en el cargo nombrado, pero nuevamente con carácter “Ad-honorem” era designado asesor en la Dirección General de Seguridad.
Sin pena ni gloria en la tarea a desarrollar, el 7 de julio de 2005, el intendente Katz aceptaba con retroactividad al 27 de junio de 2005, la renuncia presentada por Miguel Presa a las funciones de Asesor en la malograda Dirección.
Ya fue... en el día de los ñoquis
Durante varios meses, la Dirección General de Seguridad estuvo a la deriva, sin ninguna persona a cargo. Incluso, el despacho que fuera de Presa fue asignado a Magdalena Solá, hermana del gobernador bonaerense, que cumple funciones en la Secretaria de Desarrollo Social aunque se encuentra recibiendo gente en el Palacio Comunal y no en el edifico de la calle Bronzini.
El 29 de diciembre de 2005, a pocas horas de asumir el reemplazante de Porrúa y flamante Secretario de Gobierno, Oscar Pagni, decidió sepultar la Dirección General de Seguridad de la Secretaria de Gobierno, cuyas funciones serán asumidas por dicha área.
Pagni consideró que “visto la estructura orgánico funcional de la Secretaria de Gobierno y que en el marco de la reestructuración de funciones emprendida por la actual gestión, es conveniente eliminación de la Dirección General de Seguridad ”.
Menos de un año duró la experiencia que quiso emprender el intendente Katz de tener su propia Dirección de Seguridad. Fue un fiasco. La eliminación pasó tan desapercibida como su funcionamiento.
AUTOR / FUENTE: Carlos Walker
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