Tras diez horas de protesta, los policías de la Bonaerense levantaron el acuartelamiento

14 de Diciembre de 2011 19:20

Por Redacción 0223

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Un grupo de policías bonaerenses se acuarteló en la Departamental de La Plata este miércoles y se sumaron otras sedes de Infantería, entre ellas Mar del Plata. Reclamaron la reincorporación del personal policial desafectado tras los incidentes en la Legislatura con los jóvenes militantes kirchneristas en la asunción del gobernador Scioli. Las autoridades se comprometieron a acelerar los sumarios de Asuntos Internos para resolver la situación de los seis efectivos sancionados. La protesta se inició en horas de la mañana en la sede de Infantería, en La Plata, donde alrededor de un centenar de efectivos y familiares de policías pidieron por la reincorporación de los efectivos sancionados. Los efectivos mantuvieron al mediodía una reunión con el subsecretario de Política Criminal e Investigaciones de la cartera de Seguridad, César Albarracín, y luego con la cúpula de la Policía con el fin de destrabar la situación. Los 6 policías habían sido separados el lunes debido a los incidentes ocurridos durante la asunción del gobernador Daniel Scioli y su vice, Gabriel Mariotto, cuando un grupo de militantes de La Cámpora intentó llegar a los palcos de la Cámara de Diputados donde se desarrollaba la ceremonia. Sin embargo, en una escalinata del interior de la Legislatura la policía les impidió el paso y reprimió a los militantes, dos de los cuales sufrieron heridas y debieron ser trasladados a un centro asistencial. Tras visitar a los militantes heridos en el Hospital San Martín de La Plata, el gobernador Scioli dispuso desafectar a 6 de los efectivos que participaron de la represión hasta tanto asuntos internos resuelva su situación. El ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, explicó que "no hay una negociación” con los efectivos en conflicto “porque se está aplicando el marco legal vigente”. ”Un gobierno democrático, aplicando la legislación vigente no puede estar sometido ni a extorsión ni a presión por un grupo de policías en búsqueda de un resultado que se obtiene a través de una investigación en asuntos internos”, precisó. Casal aseguró que en la reunión se les garantizó a los policías que “los canales institucionales y legales se mantienen absolutamente abiertos y vigentes, y que ninguna arbitrariedad caerá sobre ellos”. ”Hoy (los efectivos acuartelados) explicaban por los medios de comunicación que habían recibido órdenes de distintas autoridades, y eso lo tendrán que decir, como corresponde en el sumario de asuntos internos”, graficó. En la misma sintonía se pronunció el Jefe de Gabinete de Ministros, Alberto Pérez, quien advirtió que el gobierno “de ninguna manera va a tolerar presiones, extorsiones, ni condicionamientos" de parte de los policías que reclaman la reincorporación de compañeros. "Están funcionando los mecanismos institucionales que garantizan el esclarecimiento de los hechos y responsabilidades de lo sucedido”, sostuvo. Explicó que al separarse a los efectivos que participaron de los incidentes con los militantes políticos “actuamos según los mecanismos institucionales previsto para este tipo de situaciones y no con arbitrariedades". ”El gobierno ha tomado una firme decisión frente a los lamentables acontecimientos ocurridos el lunes en la Legislatura y por esos hechos, hubo policías desafectados hasta tanto se determine administrativamente en Asuntos Internos y judicialmente, a través del Fiscal, la responsabilidad que pudieran haber tenido”, detalló. Uno de los sancionados, el capitán Walter Revoredo denunció que "estamos fuera de la fuerza por proteger al gobernador", aseguró que ese día recibió "la orden de que no ingresara más gente a la Legislatura por miedo a que se cayeran los palcos", y había advertido que los uniformados mantendrían el autoacuartelamiento hasta que declarara el último de los agentes sancionados, mientras otros compañeros de cuartel denunciaron que los agentes de Infantería cumplen "jornadas de trabajo de 40 horas". La decisión de levantar el acuartelamento fue tomada en asamblea tras la promesa de que los agentes involucrados en la protesta no serán castigados. Los suboficiales sancionados por el gobernador Scioli aceptaron la mediación dispuesta por el juez de garantías que interviene en la causa y este jueves declararán ante el fiscal. Además, aceptaron permanecer desafectados mientras se desarrolla la investigación. Según declaró el capitán Walter Revoredo, tras una mediación del juez César Melazo, existe la posibilidad de que se "reincorpore a los seis efectivos" castigados y de que "no haya sanciones" para nadie por la protesta. Maximiliano Di Lorenzo, uno de los policías sancionados, aseguró que ese día cumplían "órdenes" dadas por el jefe de Seguridad de la Legislatura. "La orden fue porque los palcos estaban llenos, y corrían riesgo de venirse abajo. Recibimos esa orden y la llevamos adelante. Y después nos encontramos despedidos", señaló Di Lorenzo. A los efectivos de la Dirección de Infantería de la Policía bonaerense que se acuartelaron en el Cuartel Central de La Plata se sumaron otras sedes, como Mar del Plata, La Matanza, Avellaneda, Glew, Morón e Ituzaingó, aunque la adhesión no fue de forma activa. En esta Ciudad, tal como adelantó este portal de noticias, también se acuarteló la Infantería de la Bonaerense. Así lo confirmó en exclusiva a 0223.com.ar un efectivo del Cuerpo de Infantería local con el que se comunicó este vespertino digital. “Estamos en apoyo a los efectivos sancionados en La Plata y está llegando el personal para acuartelarse”, dijo escuetamente el oficial consultado.

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