Atlético Mar del Plata se consagró campeón del Clausura
Por Redacción 0223
PARA 0223
Con una gran actuación colectiva y muchos puntos altos en lo individual, Atlético Mar del Plata superó a River Plate por 3 a 1 y se consagró campeón del Torneo Clausura que organiza la Liga Marplatense de Fútbol. El conjunto de Marcelo López planteó el partido que más le convenía, no lo dejó jugar a los de Hugo Melcon y fue preciso de mitad de cancha en adelante, aunque no lo definió antes por el soberbio trabajo de Sergio Del Curto. Matías Faguaga, la figura de la cancha, en dos oportunidades y Lucas Enríquez, anotaron para el “decano”, mientras que Jonatan Montero, de penal, había igualado transitoriamente para el “tripero”. El próximo sábado, los albinegros jugarán ante Kimberley para dirimir el campeón de la temporada.
En la previa se sabía que se trataba de dos equipos que tratan bien la pelota con diferentes características, pero había que ver si al tratarse de una final, se podía ver el juego abierto que le conviene a ambos para desplegar su mejor fútbol. De entrada nomás, se vio que Atlético Mar del Plata no lo iba a dejar a River manejar la pelota como más le gusta, con Valverde presionado por Galván, Faguaga y Ojeda jugando el mano a mano con Carrizo y Rolón, más la presencia de Catuogno para no permitir la salida limpia con Montero.
En ese arranque, era más Atlético que tuvo un penal que Martínez ignoró, pero que no perdió tiempo en protestar y, en la jugada siguiente, abrió la cuenta. Faguaga dejó la banda izquierda y se metió adentro, se juntó con Ojeda que se la devolvió, el “10” giró y sacó un zurdazo bajo, a colocar, contra el caño derecho de Del Curto que no atinó a nada y vio como la pelota se metía en su arco para poner el 1 a 0.
Con la ventaja, la superioridad del “decano” aumentó, porque River se puso nervioso y no tenía precisión. Valverde no podía jugar en corto e hizo valer su pegada con pases largos para Maidana y Ramajo que no podían con la sólida defensa albinegra. Así y todo, el mediapunta tuvo una situación clara que no pudo definir ante el rápido achique de Nelson Torres y el “moto” levantó un zurdazo por encima del travesaño. Pese a esas llegadas, parecía más peligroso Atlético cuando apretaba y Cerono tuvo dos muy buenas ocasiones para aumentar la ventaja: en la primera, cargó la derecha y sacó un misil que Del Curto sacó de manera espectacular y terminó reventando el caño izquierdo; en la siguiente, su derechazo se fue por arriba del horizontal.
Promediando esa primera etapa, bajó la intensidad de los de López y River se animó, Valverde empezó a lanzar con más precisión y Atlético lo pagó. A los 29’, el “gordo” puso una pelota bárbara a espaldas de Yung, Ramajo le ganó y quiso tocar al centro, el lateral puso la mano y Martínez no dudó en cobrar el penal. El que tampoco dudó fue Jonatan Montero, que canjeó por gol con un remate suave, a la derecha de Torres que fue al otro palo.
Empezaba un partido nuevo, otra vez con el marcador igualado y con el “decano” que no reaccionaba. Con un centro de Ruiz que se le cerró a Torres y lo obligó a cachetear al córner, River se terminó yendo con una mejor imagen al vestuario, pero quedaban 45 minutos apasionantes.
Al volver del entretiempo, Mar del Plata volvió a tomar la iniciativa, había cambiado el aire y pudo presionar otra vez en todos los sectores. Leonardo Catuogno apretó a Montero en el círculo central, le ganó y antes de entrar al área sacó un remate fortísimo que exigió una gran atajada de Del Curto. El arquero de River comenzaba a transformarse en la figura de su equipo. Enriquez tuvo dos chances de marcar el segundo, pero en una falló el cabezazo libre por el segundo palo y en la otra Del Curto puso las manos fuertes y alejó el peligro.
Pero la tercera fue la vencida. A los 17’, Catuogno dibujó una gran maniobra por el sector izquierdo, le ganó a Ruiz y cuando llegó al fondo sacó el centro atrás para el “monito” que de mediavuelta la clavó arriba, lejos del alcance de Del Curto para poner el, a esa altura, merecido 2 a 1 para los de López.
Otra vez a remar de atrás para el “tripero” y con menos tiempo en el reloj, además de una diferencia física que se notaba a favor de Atlético. La juventud de los albinegros se imponía y la ilusión de River se resumía en la pegada de Valverde, el olfato goleador de Ramajo o alguna buena maniobra de Maidana. El pibe tuvo tres: en una la hizo bien, metió un caño y remato al primer palo pero sacó Torres; las otras dos en vez de patear o tirar el centro enganchó para la zurda y fue tapado por un defensor. Un tiro libre de Valverde que pegó en la parte externa de la red y una entrada de Vértiz (había reemplazado a Ruiz) que pareció ser derribado en el área, fue lo último de River.
Porque después llenó el área rival de centros para los delanteros pero no le quedó ninguna para empatar. Del otro lado, Atlético desperdició muchos contra ataques por impericia propia o por virtud de un enorme Del Curto. Ojeda y Catuogno chocaron con las manos del arquero que era el responsable de darle vida a River hasta el final.
Hasta que a los 44’, en un tiro libre en posición de diez, Enríquez se paró para manejarla, Faguaga pasó como una flecha por afuera y se la pidió, el “monito” se avivó, se la tiró larga y el “10” le puso el broche de oro a su tarde soñada con un zurdazo fuerte que venció la intervención de Del Curto.
Merecido triunfo de Atlético Mar del Plata que planteó un partido perfecto y lo llevó adelante con precisión. Sin dejar a River ser River, con concentración para cortar los circuitos del rival y tranquilidad, sapiencia y categoría para manejar la pelota y contundencia en los momentos claves, para ser un justo campeón de la segunda mitad de la temporada del fútbol marplatense.
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