Mamás del barrio El Martillo advierten que faltan turnos para pediatras en el Caps y no pueden tramitar la AUH
Advierten que con los turnos que se dan en la salita del barrio no dan a basto y que hay hasta tres meses de demoras. Piden que un profesional atienda a los chicos en el Centro Integrador Comunitario.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Un grupo de mujeres del barrio El Martillo pidió a la Secretaría de Salud del municipio que designe un pediatra que se dedique exclusivamente a realizar los controles mensuales de bebés y chicos, ya que en la unidad sanitaria de la zona los turnos no son suficientes ante la demanda.
Según explicaron, en la salita que funciona en calle Coronel Vidal 2665 se otorgan doce turnos tres veces a la semana y otros ocho durante los días restantes, por lo que, a pesar de las largas filas que se empiezan a formar a partir de las 5 de la mañana, muchas madres no logran obtener fecha para hacer los controles de sus hijos.
Incluso aseguran que en muchos casos las demoras rondan los tres meses, lo cual impide a las familias acceder a la asignación universal por hijo que brinda la Anses porque no pueden cumplir con los plazos previstos. “Esto se convierte en un obstáculo para el desarrollo de una mejor calidad de vida de nuestros hijos e hijas”, subrayaron.
Susana Villegas, vecina del barrio, advirtió que hasta hace aproximadamente tres años un pediatra se ocupaba de los controles en el CIC de El Martillo, lo cual permitía no sólo que los chicos recibieran la atención médica que les correspondía, sino también ayudaba a descomprimir la demanda en la salita. “Este sector es muy amplio y creció mucho en los últimos años con familias provenientes de la Villa de Paso o que pudieron acceder a una casa gracias a las cooperativas de trabajo, aunque también se han formado varios asentamientos. En la mayoría de los casos, son familias con muchos chiquitos y para las mamás es muy difícil llevarlos en colectivo al hospital, por ejemplo”, explicó en diálogo con 0223.
En ese contexto, la mujer advirtió sobre la necesidad de que vuelva a haber un profesional de la salud en el CIC lo que, inclusive, por una cuestión de distancias, beneficiaría a cientos de familias. “Un médico que esté una vez al mes, que revise a los chicos y sus libretas de vacunas le cambiaría la vida a muchas personas, sobre todo a las que viven en condiciones precarias”, enfatizó.
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