Tolerancia cero: Arroyo puso primera

Por Mariano Suárez

Cansado de no tener respuestas en el Concejo Deliberante, el intendente Carlos Arroyo dio instrucciones a su equipo de elaborar un decreto e implementar la tolerancia cero en Mar del Plata. Desde este miércoles, no se puede manejar con alcohol en sangre y ya no se distingue de una cantidad punible o no punible: todo es penado.

Arroyo había hablado por primera vez de esta idea hace 478 días. “El combo de velocidad más alcohol es igual a muerte en materia de tránsito. Hace falta implementar la tolerancia cero para conducir. Este fin de semana fue sangriento y no podemos seguir así”, dijo el jefe comunal el 5 de junio de 2017, cuando Mar del Plata todavía seguía conmocionada por el siniestro vial que le quitó la vida a Lucía Bernaola.

El intendente demoró más de un año en enviar la iniciativa al cuerpo legislativo. Luego de conseguir el apoyo del presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Manuel Mosca, quien respaldó la iniciativa y prometió avanzar con una ley provincial al respecto, el 30 de junio el jefe comunal envió el proyecto de “tolerancia cero” al cuerpo legislativo.

El expediente tuvo como primer giro la Comisión de Calidad de Vida, donde ingresó a principios de julio. Desde entonces hasta hoy, el expediente prácticamente no tuvo movimiento: la comisión solicitó un informe al Ejecutivo que todavía no fue respondido.

En rigor, tres meses es un tiempo razonable para los procesos legislativos, especialmente cuando se abordan temas complejos como este, en los que hay cuestiones jurídicas a dirimir. Sin embargo, Arroyo no arrastra las mejores experiencias en el cuerpo legislativo. Cada proyecto que intentó sacar le costó sangre, sudor y lágrimas, en medio de feroces internas entre su bloque y, fundamentalmente, el radicalismo.

Esta vez, en cambio, analizó la posibilidad legal de dictar la norma por decreto y con el visto bueno del subsecretario Legal y Técnico Gustavo Gil de Muro y del secretario de Gobierno Alejandro Vicente redactó el texto. Sin que trascienda siquiera la posibilidad, Arroyo firmó el decreto y lo hizo público este martes, en medio de una jornada de paro nacional. Al menos en Mar del Plata, logró torcer la agenda informativa.

La jugada fue inteligente. Los concejales ahora estarán más presionados para avanzar con la sanción de una ordenanza, para darle mayor institucionalidad a la medida. Hablarán de la necesidad de implementar las campañas de prevención para que no se convierta en una medida meramente recaudatoria, que hubiese sido mejor debatirla en el HCD, pero será difícil que alguno vote en contra. Es complejo rechazar esa propuesta sin salirse de lo políticamente correcto.  

Al intendente, además, le sirvió para instalar un tema en una semana en la que la crisis que atraviesa el gobierno nacional hace que todo sea cuesta arriba. Venía de una semana en que las cifras del Indec sobre el desempleo fueron tan favorables para Mar del Plata que pocos le creyeron. Se convirtió en un logro difícil de festejar y, con buen tino, Arroyo optó por no hacerlo. Apenas una señal de satisfacción y remarcar que falta mucho.

Ese mismo día, además, se enteró de una noticia difundida por 0223: el hijo de la secretaria de Desarrollo Social Patricia Leniz (una de las personas en las que más confía), que además es empleado municipal, está denunciado por su exmujer por violencia de género. Por lo pronto, Arroyo optó por no pronunciarse al respecto, aunque una vez que el municipio sea notificado ordenará la realización de un sumario a Leandro Tait.

Con la movida de este martes, el intendente de Mar del Plata volvió a notar su nombre en los medios nacionales. Esta vez no fue por una frase desafortunada o por negar que fue aportante de Cambiemos. Fue por una decisión suya que públicamente suma más apoyos que rechazos.

Es, además, en un tema que desvela al jefe comunal: en lo que va de su gestión ya implementó fotomultas, multas con cámaras del COM, anunció el scoring para 2019 y ahora “tolerancia cero”. El desafío a partir de ahora será lograr que todo este combo de medidas, sumadas a campañas de educación vial, realmente tengan un efecto real y Mar del Plata deje sumar muertes por siniestros viales.  

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Tolerancia cero: Arroyo puso primera

Sorpresivamente, Carlos Arroyo firmó el decreto de "tolerancia cero" al conducir. Foto: 0223.

Cansado de no tener respuestas en el Concejo Deliberante, el intendente Carlos Arroyo dio instrucciones a su equipo de elaborar un decreto e implementar la tolerancia cero en Mar del Plata. Desde este miércoles, no se puede manejar con alcohol en sangre y ya no se distingue de una cantidad punible o no punible: todo es penado.

Arroyo había hablado por primera vez de esta idea hace 478 días. “El combo de velocidad más alcohol es igual a muerte en materia de tránsito. Hace falta implementar la tolerancia cero para conducir. Este fin de semana fue sangriento y no podemos seguir así”, dijo el jefe comunal el 5 de junio de 2017, cuando Mar del Plata todavía seguía conmocionada por el siniestro vial que le quitó la vida a Lucía Bernaola.

El intendente demoró más de un año en enviar la iniciativa al cuerpo legislativo. Luego de conseguir el apoyo del presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Manuel Mosca, quien respaldó la iniciativa y prometió avanzar con una ley provincial al respecto, el 30 de junio el jefe comunal envió el proyecto de “tolerancia cero” al cuerpo legislativo.

El expediente tuvo como primer giro la Comisión de Calidad de Vida, donde ingresó a principios de julio. Desde entonces hasta hoy, el expediente prácticamente no tuvo movimiento: la comisión solicitó un informe al Ejecutivo que todavía no fue respondido.

En rigor, tres meses es un tiempo razonable para los procesos legislativos, especialmente cuando se abordan temas complejos como este, en los que hay cuestiones jurídicas a dirimir. Sin embargo, Arroyo no arrastra las mejores experiencias en el cuerpo legislativo. Cada proyecto que intentó sacar le costó sangre, sudor y lágrimas, en medio de feroces internas entre su bloque y, fundamentalmente, el radicalismo.

Esta vez, en cambio, analizó la posibilidad legal de dictar la norma por decreto y con el visto bueno del subsecretario Legal y Técnico Gustavo Gil de Muro y del secretario de Gobierno Alejandro Vicente redactó el texto. Sin que trascienda siquiera la posibilidad, Arroyo firmó el decreto y lo hizo público este martes, en medio de una jornada de paro nacional. Al menos en Mar del Plata, logró torcer la agenda informativa.

La jugada fue inteligente. Los concejales ahora estarán más presionados para avanzar con la sanción de una ordenanza, para darle mayor institucionalidad a la medida. Hablarán de la necesidad de implementar las campañas de prevención para que no se convierta en una medida meramente recaudatoria, que hubiese sido mejor debatirla en el HCD, pero será difícil que alguno vote en contra. Es complejo rechazar esa propuesta sin salirse de lo políticamente correcto.  

Al intendente, además, le sirvió para instalar un tema en una semana en la que la crisis que atraviesa el gobierno nacional hace que todo sea cuesta arriba. Venía de una semana en que las cifras del Indec sobre el desempleo fueron tan favorables para Mar del Plata que pocos le creyeron. Se convirtió en un logro difícil de festejar y, con buen tino, Arroyo optó por no hacerlo. Apenas una señal de satisfacción y remarcar que falta mucho.

Ese mismo día, además, se enteró de una noticia difundida por 0223: el hijo de la secretaria de Desarrollo Social Patricia Leniz (una de las personas en las que más confía), que además es empleado municipal, está denunciado por su exmujer por violencia de género. Por lo pronto, Arroyo optó por no pronunciarse al respecto, aunque una vez que el municipio sea notificado ordenará la realización de un sumario a Leandro Tait.

Con la movida de este martes, el intendente de Mar del Plata volvió a notar su nombre en los medios nacionales. Esta vez no fue por una frase desafortunada o por negar que fue aportante de Cambiemos. Fue por una decisión suya que públicamente suma más apoyos que rechazos.

Es, además, en un tema que desvela al jefe comunal: en lo que va de su gestión ya implementó fotomultas, multas con cámaras del COM, anunció el scoring para 2019 y ahora “tolerancia cero”. El desafío a partir de ahora será lograr que todo este combo de medidas, sumadas a campañas de educación vial, realmente tengan un efecto real y Mar del Plata deje sumar muertes por siniestros viales.  

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