Primera nacional

23 de Noviembre de 2019 22:01

Alvarado despidió el 2019 en el Minella a pura alegría

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Rivero es cosa seria. El goleador sigue dando que hablar, metió dos y lleva 10 goles en 13 partidos. (Fotos: Diego Berrutti)

El "torito" jugó su último partido ante su gente en un año inolvidable y estuvo a la altura, estuvo dos veces en desventaja y lo remontó, y con 15 minutos letales, festejó por 4 a 2.

Después de un comienzo dubitativo y un primer tiempo desequilibrado, un cuarto de hora del complemento le alcanzó a Alvarado para que la despedida del año ante su gente sea el corolario de un 2019 inolvidable, que tuvo el ascenso a la Primera Nacional y este cierre con triunfo por 4 a 2 sobre Estudiantes de Caseros, uno de los protagonistas de la Zona Sur, para meterse de nuevo en zona de Copa Argentina e ilusionarse con un buen resultado en San Juan para conseguir un premio merecido por lo hecho en la segunda parte de la primera rueda. Germán Rivero por duplicado, Gabriel Fernández y Nicolás Rinaldi, los goles del conjunto de Pumpido, que se fue envuelto en una ovación.

Frío, como el reconocimiento a Emiliano López, autor del gol del ascenso, fue el arranque de Alvarado en el partido. Tanto, que a los 5', se les filtró Gallegos a los centrales, adelantó hacia afuera ante el achique de Bilbao que en vez de acompañarlo barrió con el pie y le cometió el penal que Hugo Silva canjeó por gol, con un efectivo remate al caño derecho del arquero que adivinó la intención pero no pudo llegar. Abajo desde muy temprano, el conjunto de Juan Pablo Pumpido empezó a ir con más empuje que juego, con Pablo Ledesma como bandera. El capitán tocó una pelota que dio en la mano de Silva y Ceballos no vio, y cerró esa jugada con un buen derechazo que se perdió muy cerca. De mitad para adelante, el equipo estaba bien, pero no daba garantías en el fondo, quedaba abierto, lejos de las marcas y parecía que de contra la visita podía estirar. Por suerte, Díaz demoró mucho en la primera que lo pusieron a correr y en la otra, mano a mano con Bilbao, perdió con el "1".

Cuando peor la pasaba en el retroceso, el "torito" llegó al empate. Una jugada que comenzó por la izquierda con un centro que cruzó toda el área, Rivero cayó y se quedó reclamando, pero se levantó suavemente, pasó desapercibido y cuando la pelota volvió del otro lado con una buena rosca de Lucas Fernández, el goleador estuvo ahí para sentenciar con un certero frentazo y dejar todo como en el arranque. El juego se emparejó, no había emociones. El local era el que tenía la iniciativa y Estudiantes estaba agazapado buscando lastimar de contra. Sin embargo, tuvo su recompensa en un tiro libre desde mitad de cancha que encontró dormida a la defensa, demasiado libre a Jonatan Pereyra y el cabezazo que superó la estirada de Bilbao lo volvió a dejar arriba en el marcador. Iban 30' y el resto de la etapa le costó al conjunto de Pumpido que apenas inquietó con un centro de Ledesma que se cerró y el arquero la tocó por arriba del travesaño.

En el arranque del complemento, la actitud fue otra y a los 2', en una pelota parada, devolvió gentilezas, Becker puso la rosca, Gabriel Fernández la cabeza por el segundo palo y a cobrar para que todo vuelva a estar en tablas. Con el envión se la llevó por encima y a los 9' pasó al frente. Desborde perfecto de Becker, otra vez una rosca perfecta al ras del piso para el ingreso del goleador Rivero que se arrojó y empujó para que la fiesta empiece a desatarse en el Minella. Entonces, en la popular se bajó el telón, y en el momento de mayor ebullición en el estadio, el córner que llegó desde la derecha cayó al segundo palo donde Nicolás Rinaldi controló y definió arriba para el 4 a 2 impensado apenas minutos antes. Un cuarto de hora de ensueño para el "torito" que a esa altura ya se floreaba y llenaba de nervios a un visitante que empezó a abusar de la pierna fuerte.

El equipo marplatense tenía todo controlado, no pasaba sobresaltos y daba la sensación que si aceleraba podía meter alguno más. Pumpido empezó a poner piernas frescas, adentro Canuhé y Lucero para darle tenencia y velocidad. El trabajo de Ledesma, una vez más, fue de lo mejore del equipo, líder de la presión y con recuperación, complementándose a la perfección con Maxi González en un doble cinco a esta altura inamovible. En el tramo final no pasó nada, Estudiantes intentó llegar al descuento metiendo la pelota al área pero sin peligro y Alvarado se dedicó a cuidar el resultado a partir de la posesión y con solidez en el fondo. Hasta el final, cuando la gente le brindó una merecida ovación que se dividió entre este equipo y el otro, el de Giganti, el que hace exactamente 5 meses, el 23 de junio, le había dado la gran alegría de su historia.

Síntesis

Alvarado (4): Emanuel Bilbao; Lucas Fernández, Gabriel Fernández, Jorge Zules Caicedo y Fernando Ponce; Lucas Algozino, Maximiliano González, Pablo Ledesma y Diego Becker; Nicolás Rinaldi y Germán Rivero. DT: Juan Pablo Pumpido.

Cambios: ST 23' Cristian Canuhé por Rinaldi, 29' Gonzalo Lucero por Becker y 42' Robertino Giacomini por Rivero.

Estudiantes (Caseros) (2): Facundo Altamirano; Leonardo Zaragoza, Hugo Silva, Tobías Albarracín, Gonzalo Goñi y Lautaro Montoya; Martín Garay, Matías Villarreal y Jonathan Pereyra; Lautaro Díaz y Matías Gallegos. DT: Diego Martínez.

Cambios: ST 0' Alejandro García por Albarracín, 16' Francisco González Metili por Zaragoza y 19' Emiliano López por Díaz.

Goles: PT 5' Gallegos, de penal (E), 18' Rivero (A) y 30' Pereyra (E); ST 2' G.Fernández (A), 9' Rivero (A), 13' Rinaldi (A).
Árbitro: Diego Ceballos.
Estadio: José María Minella.
 

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