La campaña choca con la crisis y desata incógnitas en Mar del Plata

Por Mariano Suárez

Falta poco. En menos de dos meses, el panorama electoral estará aclarado: se definirán los frentes electorales y los precandidatos de cada espacio. La ansiedad crece y se potencia todavía más por un factor que por estas horas domina toda la escena: la crisis socioeconómica.

“¿De qué hablo? Si cuento los proyectos de ciudad, temas de energía renovable, bicisendas y otras cuestiones que son importantes para la ciudad parece que viviera en otra realidad. La gente hoy no llega a fin de mes y hablarle de eso no tiene sentido. Pero tampoco podemos estar todo el tiempo hablando de la crisis”, se preguntó uno de los precandidatos a intendente que tiene hoy Mar del Plata.

Esa ansiedad que tienen muchos dirigentes políticos –y muchos periodistas especializados que desean conocer cómo se acomodarán las fichas en el tablero- choca contra la realidad. En Mar del Plata los hombres y mujeres que aspiran a ocupar el sillón principal del municipio ya lo hicieron público –en mayor o menor medida- su intención de competir: el propio intendente Carlos Arroyo, Vilma Baragiola, Guillermo Montenegro, Maximiliano Abad, Ariel Ciano, Fernanda Raverta y Gustavo Pulti. No es demasiado arriesgado decir que alguno de esos siete será el próximo intendente. Tampoco es osado afirmar que alguno de ellos no llegará siquiera a ser precandidato. Más precisiones para cualquiera de las dos cuestiones sería adivinar.

Más allá de expresar su voluntad de competir por la Intendencia todos estos dirigentes hoy ven complicada la precampaña. La temática en boca de todos es mayormente la crisis económica. Cómo pagar las tarifas, el alquiler o el crédito UVA y comprar la comida, son los tópicos principales de los argentinos y los marplatenses no escapan a esa realidad.

En ese contexto, es difícil que los aspirantes locales logren armar un discurso acerca de muchos temas de interés e importancia para Mar del Plata, que hoy quedan tapados por la realidad nacional. Con esa certeza, también saben que tampoco pueden quedarse de brazos cruzados hasta el 11 de agosto.

¿Hay lugar para las propuestas locales en un escenario tan nacionalizado? Es el gran desafío que tienen todos los candidatos. Mientras resuelven esa encrucijada los que tienen terminales fuera de Mar del Plata más aceitadas buscan espacio en medios nacionales para sumarse a la agenda. Por estas horas, Montenegro apareció en América y Crónica TV, Abad en Canal 26 y Raverta en C5N. Ciano fue un anticipado en la utilización de ese recurso y desde hace al menos dos meses que  suele aparecer por los canales capitalinos.  

La otra incógnita que surge es si la nacionalización se mantendrá en el proceso electoral. ¿La gente optará por la opción que le proponga las mejores soluciones para Mar del Plata o buscará la opción que cuadre con su modelo de país? Los argumentos para ambos lados son sólidos. Los que creen que será muy difícil que se rompa la polarización tienen el ejemplo de la última elección, donde la tercera opción estuvo lejos de obtener el apoyo que en algún momento se planteó.

Los que creen que sí hay lugar en medio de la grieta se apoyan en el particular comportamiento que siempre exhibió el elector marplatense. “Mar del Plata jamás eligió un intendente por arrastre”, repite un dirigente de peso en la ciudad que cree que las definiciones nacionales no serán cruciales para el destino de Mar del Plata.

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La campaña choca con la crisis y desata incógnitas en Mar del Plata

Falta poco. En menos de dos meses, el panorama electoral estará aclarado: se definirán los frentes electorales y los precandidatos de cada espacio. La ansiedad crece y se potencia todavía más por un factor que por estas horas domina toda la escena: la crisis socioeconómica.

“¿De qué hablo? Si cuento los proyectos de ciudad, temas de energía renovable, bicisendas y otras cuestiones que son importantes para la ciudad parece que viviera en otra realidad. La gente hoy no llega a fin de mes y hablarle de eso no tiene sentido. Pero tampoco podemos estar todo el tiempo hablando de la crisis”, se preguntó uno de los precandidatos a intendente que tiene hoy Mar del Plata.

Esa ansiedad que tienen muchos dirigentes políticos –y muchos periodistas especializados que desean conocer cómo se acomodarán las fichas en el tablero- choca contra la realidad. En Mar del Plata los hombres y mujeres que aspiran a ocupar el sillón principal del municipio ya lo hicieron público –en mayor o menor medida- su intención de competir: el propio intendente Carlos Arroyo, Vilma Baragiola, Guillermo Montenegro, Maximiliano Abad, Ariel Ciano, Fernanda Raverta y Gustavo Pulti. No es demasiado arriesgado decir que alguno de esos siete será el próximo intendente. Tampoco es osado afirmar que alguno de ellos no llegará siquiera a ser precandidato. Más precisiones para cualquiera de las dos cuestiones sería adivinar.

Más allá de expresar su voluntad de competir por la Intendencia todos estos dirigentes hoy ven complicada la precampaña. La temática en boca de todos es mayormente la crisis económica. Cómo pagar las tarifas, el alquiler o el crédito UVA y comprar la comida, son los tópicos principales de los argentinos y los marplatenses no escapan a esa realidad.

En ese contexto, es difícil que los aspirantes locales logren armar un discurso acerca de muchos temas de interés e importancia para Mar del Plata, que hoy quedan tapados por la realidad nacional. Con esa certeza, también saben que tampoco pueden quedarse de brazos cruzados hasta el 11 de agosto.

¿Hay lugar para las propuestas locales en un escenario tan nacionalizado? Es el gran desafío que tienen todos los candidatos. Mientras resuelven esa encrucijada los que tienen terminales fuera de Mar del Plata más aceitadas buscan espacio en medios nacionales para sumarse a la agenda. Por estas horas, Montenegro apareció en América y Crónica TV, Abad en Canal 26 y Raverta en C5N. Ciano fue un anticipado en la utilización de ese recurso y desde hace al menos dos meses que  suele aparecer por los canales capitalinos.  

La otra incógnita que surge es si la nacionalización se mantendrá en el proceso electoral. ¿La gente optará por la opción que le proponga las mejores soluciones para Mar del Plata o buscará la opción que cuadre con su modelo de país? Los argumentos para ambos lados son sólidos. Los que creen que será muy difícil que se rompa la polarización tienen el ejemplo de la última elección, donde la tercera opción estuvo lejos de obtener el apoyo que en algún momento se planteó.

Los que creen que sí hay lugar en medio de la grieta se apoyan en el particular comportamiento que siempre exhibió el elector marplatense. “Mar del Plata jamás eligió un intendente por arrastre”, repite un dirigente de peso en la ciudad que cree que las definiciones nacionales no serán cruciales para el destino de Mar del Plata.

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