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Mar del plata

24 de Mayo de 2019 16:51

A 50 años del 'Cordobazo': "El sindicalismo todavía tiene la obligación de buscar una unidad"

Lo expresó Malvina Tosco, la hija del histórico dirigente Agustín Tosco, uno de los impulsores de la emblemática revuelta por la cual en pocos días se cumplirá un nuevo aniversario. Este viernes fue reconocida por el Concejo Deliberante.

Con emoción pero con firme convicción de defender las "mismas banderas" de su padre, Malvina Tosco, la hija del histórico dirigente Agustín Tosco que se transformó en uno de los principales actores que tuvo el "Cordobazo", fue reconocida este viernes por el Concejo Deliberante, a pocos días de cumplirse 50 años de la emblemática revuelta.

En diálogo con 0223, Tosco aseguró coincidir con los ideales defendidos por su papá para que haya una una patria "justa, libre y soberana" y un "sindicalismo comprometido" pero no evitó oportunidad para compartir su mirada sobre el presente que atraviesa al país.

"Hoy tenemos una democracia débil porque el pueblo está cada vez empobrecido. Antes se luchaba por unos ciudadanos con mayor equidad e igualdad, sin tanta diferencia económica entre las clases sociales. Y como hija de él, levanto las banderas nacionales y populares y de unidad que levantaba por mi padre", aseguró.

En este marco, la hija del ex miembro cegetista también lamento que durante el Gobierno de Mauricio Macri se vuelva a sufrir el "encadenamiento de las normas que impone el Fondo Monetario Internacional (FMI)". "Los argentinos no sabían de estos planes", acusó.

"Hoy el sindicalismo tiene la obligación de buscar la unidad en pos de los trabajadores que representa y tomar como ejemplo el 'Cordobazo' como la unidad que fue posible en tres gremios fundamentales pero que no tenían la misma cultura ideológica", analizó.

Pese a todo, Tosco valoró el contexto democrático que transita el país y pidió "cuidarlo". "Es lo que le da al pueblo la posibilidad de elegir a sus gobernantes. Esa es la principal diferencia que hay con aquella época", señaló.

"Yo viví el 'Cordobazo' de pequeña. Teníamos un televisor blanco y negro a válvula, y con mi madre y hermano, mirábamos lo que pasaba", recordó, y continuó: "Todo empezó siendo como una manifestación de reclamo al Gobierno por la búsqueda de la democracia y la igualdad de los derechos y terminó en una revuelta urbana donde el pueblo de Córdoba se unió al reclamo porque lo de Onganía era realmente una dictadura sangrienta. La policía disparaba con balas de verdad".

En el acto de reconocimiento estuvieron presentes los concejales Marina Santoro, Marcos Gutiérrez, Verónica Lagos y Balut Olivar Tarifa Arenas (Unidad Ciudadana); Ariel Ciano (1PAIS); el dirigente sindical Roberto “Chucho” Páez, secretario general del sindicato Maestranza de Casinos; la vicepresidenta del PJ local, Nora Estrada, e invitados especiales.

"Revolución Argentina" fue el nombre con el que se autodenominó la dictadura cívico-militar que derrocó al presidente constitucional Arturo Illia mediante un golpe de Estado el 28 de junio de 1966. Las Fuerzas Armadas sancionaron un estatuto que invalido la constitución, suspendió la actividad política, disolvió los partidos  y le brindó todos los poderes a Juan Carlos Onganía.

Durante ese contexto, después de la denominada noche de "Los bastones largos",  el movimiento obrero cordobés, encabezado por  Agustín Tosco de la izquierda clasista, y los dirigentes peronistas Elpidio Torres (SMATA) y Atilio López (UTA) lanzaron un plan de lucha.

Tras varias protestas, por iniciativa de Agustin Tosco los gremios lanzaron una huelga nacional con movilización de 37 horas que comenzó el jueves 29 de mayo, a las 11 de la mañana.

Las principales razones para concretar la huelga fueron: repudio a los asesinatos de la dictadura y en homenaje a las víctimas; aumento general de salarios del 40 %; funcionamiento de las comisiones paritarias para renovar los convenios colectivos; defensa de las fuentes de trabajo; establecimiento de las libertades democráticas y sindicales.

Los obreros dejaron sus puestos de trabajo y marcharon al centro de la ciudad. A los de Luz y Fuerza se unieron miles de trabajadores que provenían de grandes fábricas metalúrgicas, como Renault, FIAT, Perkins y otras, así también columnas numerosas de estudiantes universitarios.

Estas columnas de obreros y estudiantes hicieron retroceder a los destacamentos policiales y tomaron el control del centro de la ciudad, algunos barrios y las principales radios y comisarías barriales. Rápidamente la ciudad, corazón industrial de Argentina, quedó virtualmente en manos de los manifestantes, concretándose el llamado ‘Cordobazo’.

Esta huelga con la movilización del pueblo organizado de Córdoba generó movilizaciones en las principales ciudades del país. Las protestas continuaron por parte de los diferentes sectores de la sociedad en  reclamo de sus derechos generando la renuncia de Juan Carlos Onganìa , el día 8 de junio de 1970.