Aldosivi

6 de Abril de 2020 16:31

La cuarentena de Aldosivi: ejercicios por Whatsapp e incertidumbre

Compartir
Compartí esta nota
Compartir
Compartí esta nota
De campera negra, el preparador físico de Aldosivi, Sebastián Fabres, junto al delantero Federico Andrada.

Sebastián Fabres, preparador físico del plantel del "Tiburón", dialogó con 0223 y contó cómo es el plan de trabajo para los jugadores.

El pasado 15 de marzo por la noche, cuatro días antes que el presidente de la Nación Alberto Fernández dictara la cuarentena obligatoria por la pandemia del coronavirus, Aldosivi disputó ante Racing en el Minella (derrota 4 a 3) uno de los últimos partidos de fútbol que se jugó en el mundo. Desde entonces, la vida ha cambiado rotundamente para todos, y en este caso los jugadores de todos los planteles de las ligas profesionales debieron adaptarse para poder mantener sus estados físicos.

Sebastián Fabres es el preparador físico del "Tiburón", y acompaña al entrenador Guillermo Hoyos desde su paso por Talleres de Córdoba en 2014, y luego por las ligas de Estados Unidos, Bolivia, Chile y México. En charla con 0223, contó cómo trabaja con los jugadores a distancia, para darles ejercicios que les permitan mantenerse para un eventual retorno del fútbol en mayo o junio (posibilidad que se baraja, entre otras más pesimistas como dar por finalizado el calendario de competencias). El rosarino de 36 años sostiene que la actividad "no se retomará hasta mitad de año". Y dejó en claro que además de la parte física, el plantel de Aldosivi es contenido desde lo emocional e informativo ante esta pandemia. 

-Pasaron 22 días del último partido, y el parate indica que se extenderá: en esto que es algo excepcional -cortar abruptamente la temporada-, ¿cómo se planificó entregarle una rutina al plantel para que mantenga medianamente su forma?

-Antes que nada, empezamos con este tema antes del partido con Racing. Los últimos dos entrenamientos fueron diferentes por lo que se venía, nos anticipamos un poco, aunque poca gente lo sabe. Fueron entrenamientos muy cortos. Automáticamente tras ese compromiso, no nos volvimos a reunir más en el club. Sabíamos que era cuestión de horas que se dictara la cuarentena. Le dimos dos días de descanso al plantel, y se entregó luego una primera sesión de semana de entrenamiento a cada jugador.

-¿La rutina de trabajo es la misma que se entregó al principio, o fue modificándose semanalmente?

-Se va modificando. Y sucede que tenemos divididos al plantel en tres grupos de trabajo: los que están en un departamento y no tienen mucho espacio para hacer ejercicios (son los más perjudicados); los que tienen poco espacio en su casa pero pueden ir a su cochera, un pallier o un pequeño patio que no atente contra la salud (lo remarcamos plenamente evitar el contacto social); y un tercer grupo son los que tienen una casa con espacio, la posibilidad de un parque.

-¿En qué consistieron los trabajos?

-Se trabaja en el fortalecimiento de la zona media, ejercicios de fuerza, aeróbicos que de acuerdo a los espacios los van realizando como pueden. Son trabajos de cardio para mantenerse, aunque no es lo mismo que trabajar en campo. Y los que tienen un parque, pueden trabajar en aeróbicamente en espacios de 20, 30 o 40 metros, sin inconvenientes.

Fabres, en un entrenamiento de Aldosivi. 

-Un temor que otros profesionales vinculados al fútbol han manifestado en el mundo, es el de "perder" la química, la unión, como equipo dada la desconexión en el contacto personal que esta situación genera. ¿El cuerpo técnico aborda esto, suponiendo con optimismo que la competencia se reanude en algún momento?

-En mi punto de vista personal, el fútbol no volverá hasta mitad de año. Esto se extenderá. Con el cuerpo técnico estamos en contacto permanente con los jugadores. En mi caso, hablo todos los días. Me mandan los ejercicios que hacen por Whatsapp, me consultan y no solo lo físico. Intercambiamos opiniones, preguntan. También sobre cómo se sienten ellos, cómo la están llevando. Algunos chicos han quedado solos en Mar del Plata, y eso es complicado, se les dificulta afrontar esto en soledad. Las nutricionistas están en contacto para ayudarlos en darles variantes en las comidas. No es un control, sino una contención en el día a día. Algunos están con sus familias y es más llevadero. Pero otros, con sus familias lejos.

-He leído en algunos psicólogos deportivos, que el deportista de equipo padece más esta pandemia que los de competencia individual, ¿considerás que es cierto?

-Creo que los chicos están preocupados por la situación. Cuando uno habla con ellos, lo nota. En un entrenamiento somos 30 jugadores, cuerpo técnico, médicos, nutricionistas...viajamos en lugares cerrados como un colectivo, concentrados en hoteles... esto dejará algún tipo de secuelas y habrá que tomar medidas. Los especialistas, psicólogos, lo trabajarán. Pero en nuestra actividad que es estar en contacto con muchas personas durante mucho tiempo, se siente.

-En el caso que de aquí a dos semanas se decida continuar la competencia, ¿cuánto tiempo necesitarían los planteles para volver a ponerse en forma físicamente?

-No será lo mismo cuando se vuelva. La competencia necesitará un tiempo de readaptación, todos los equipos estarán en desventaja. Para mí, el torneo no vuelve hasta mitad de año. Y se necesitarían entre dos y tres semanas para poder volver a competir. De lo contrario, es un riesgo exponerlos a ellos a la práctica tras este parate. De acuerdo a cuánto sea el parate, se sabrá el tiempo necesario. 

-¿Guillermo Hoyos también está en contacto con los jugadores? 

-Totalmente. Guille tiene grupos personalizados de whatsapp, y se mandan mensajes para la contención. Estamos abordando ese tema. Tanto él como su asistente (el catalán Arnau Basagaña) tienen su residencia en España, y ya sabían de antemano cómo se venía la situación, lo han sufrido por tener muchos amigos allá.