La Fórmula 1 da un volantazo: qué cambió y cómo afecta a Colapinto

La FIA metió mano en el reglamento tras las críticas y los riesgos en pista: cómo impacta en la categoría y qué puede pasar con el argentino.

La FIA metió mano en el reglamento tras las críticas y los riesgos en pista: cómo impacta en la categoría y qué puede pasar con el argentino.

21 de Abril de 2026 10:12

Por Redacción 0223

PARA 0223

La temporada 2026 de la Fórmula 1 sumó un nuevo capítulo de tensión y transformación, y todos los focos apuntan a las nuevas reglas que tuvo la máxima categoría del automovilismo internacional para este año. En las últimas horas la Federación Internacional del Automóvil oficializó un paquete de modificaciones técnicas que comenzarán a aplicarse desde el Gran Premio de Miami, con el objetivo de corregir fallas críticas detectadas en el arranque del campeonato y Franco Colapinto está pendiente a si dicha situación favorece o perjudica a su rendimiento en le Fórmula 1.

Las decisiones no llegaron de la nada. Las primeras fechas dejaron más dudas que certezas: problemas en la gestión de la energía, diferencias abruptas de rendimiento y situaciones peligrosas en pista encendieron la alarma en el paddock. Las voces de peso como Max Verstappen y Fernando Alonso presionaron fuerte, pero el punto de quiebre fue el brutal accidente de Ollie Bearman en Japón, que expuso los riesgos del nuevo reglamento.

Ante la imposibilidad de rediseñar las unidades de potencia en plena temporada, la FIA optó por intervenir en la configuración operativa de los autos. El foco estuvo puesto en estabilizar la entrega de energía eléctrica y evitar esas caídas bruscas de velocidad que podían generar accidentes de alta gravedad.

En clasificación, se redujo la recarga máxima de energía de 8 a 7 megajulios, pero se incrementó la potencia de recarga a 350 kW. La intención es eliminar el temido “super clipping”, ese fenómeno que hacía que el auto perdiera potencia al final de las rectas. Con este ajuste, los pilotos tendrán una entrega más lineal y podrán cerrar vueltas rápidas sin sobresaltos.

Para la carrera, se limitó el uso del botón Boost a +150 kW y se reguló el MGU-K para que entregue su máxima potencia solo en zonas de aceleración. En el resto del circuito, la potencia será menor, buscando evitar diferencias extremas de velocidad entre autos, una de las causas que generó incidentes peligrosos en las primeras competencias.

En la largada también habrá cambios clave: se implementó un sistema automático que detecta baja aceleración y activa el MGU-K para evitar que un monoplaza quede prácticamente detenido en la grilla. A esto se suma un sistema de luces de advertencia, pensado para alertar al resto de los pilotos y reducir el riesgo de choques en cadena.

Por último, en condiciones de lluvia, se autorizó aumentar la temperatura de las mantas térmicas en neumáticos intermedios y se limitó el uso del ERS. Esto permitirá autos más predecibles y manejables, reduciendo la posibilidad de trompos en situaciones de baja adherencia.

Con este paquete de medidas, la FIA busca que Miami sea mucho más que una carrera: será un verdadero banco de pruebas para el futuro inmediato de la categoría. En ese escenario, Colapinto sigue de cerca cada cambio, sabiendo que cualquier ajuste puede abrirle una puerta en una Fórmula 1 donde la seguridad y la competitividad vuelven a estar en el centro de la escena.