Salió a correr por la ruta, una familia lo paró desesperada y salvó la vida de un nene que se ahogaba con un chupetín
Joaquín Moscoloni, integrante del Same de Lobos, realizaba actividad física cerca de la Ruta Nacional 205 cuando una familia detuvo su auto para pedirle ayuda: su hijo Kevin se estaba atragantando con un chupetín. Aplicó la maniobra de Heimlich y logró desobstruirle las vías respiratorias en cuestión de segundos.
Por Redacción 0223
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Una salida a correr se convirtió en una intervención que salvó una vida. Joaquín Moscoloni, trabajador del Sistema de Atención Médica de Emergencias (Same) de Lobos, realizaba actividad física en las inmediaciones de la Ruta Nacional 205, cerca del cruce con la Ruta Provincial 41, cuando fue interceptado por una familia que viajaba en automóvil y atravesaba una situación desesperante.
El pequeño Kevin, hijo de la familia oriunda de Monte Grande, se estaba ahogando con un chupetín y presentaba serias dificultades para respirar.
Moscoloni actuó de inmediato. Sin dudar, aplicó la maniobra de Heimlich, una técnica para desobstruir las vías respiratorias en casos de atragantamiento, y logró expulsar el objeto en cuestión de segundos. El niño se estabilizó rápidamente.
Minutos después, una ambulancia que transitaba por el sector se detuvo para colaborar con la asistencia y trasladó al menor para una evaluación médica preventiva. El nene evolucionó favorablemente tras el episodio.
Conmovida por lo ocurrido, la familia expresó públicamente su agradecimiento al profesional, destacando la rapidez, la serenidad y el compromiso con los que actuó en un momento crítico.
El hecho generó una amplia repercusión en la comunidad de Lobos y volvió a poner en valor la importancia de la capacitación en primeros auxilios: una maniobra aprendida, aplicada en el momento justo, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
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