Murió Marita Monteleone, la locutora que fue "la voz" de los teléfonos
Tenía 69 años y estaba internada en el Hospital Durand. La voz que informaba que "el número solicitado no corresponde a un abonado en servicio" atravesaba un delicado cuadro de salud.
Por Redacción 0223
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El mundo de la radio y la locución se encuentra sumergido en la tristeza tras conocerse la muerte de Marita Monteleone, la reconocida profesional que se convirtió en una de las voces más populares del país gracias a los mensajes automáticos de la telefonía fija. Tenía 68 años y había permanecido internada en terapia intensiva durante los últimos días.
Aunque muchos no conocían su nombre, millones de argentinos escucharon su voz durante décadas al realizar una llamada telefónica. Frases como “El número solicitado no corresponde a un abonado en servicio” o los avisos de líneas congestionadas la transformaron en un ícono de la comunicación cotidiana.
La noticia de su fallecimiento fue confirmada este miércoles y generó una fuerte repercusión entre colegas, oyentes y figuras de los medios. Sus restos serán velados en Buenos Aires, según trascendió tras conocerse la información.
Marita Monteleone ingresó a los hogares de los argentinos en la década de los 90 con su inconfundible voz que se adueñó de la contestadora de Entel y Telefónica. “La característica marcada se encuentra temporalmente congestionada. Por favor, corte e intente nuevamente dentro de unos minutos. Muchas gracias” y “El número solicitado no corresponde a un abonado en servicio”, son dos de sus grabaciones más recordadas.
Nació el 12 de septiembre de 1957, en Villa del Parque, se casó con un colega de Radio El Mundo y tuvo una hija, Malena. La muerte de su marido en 2006 la afectó profundamente. A pesar de que ya estaba divorciada de él, atravesó años realmente difíciles.
El último tiempo, la vida de Marita Monteleone estuvo marcada por problemas de salud y un conflicto familiar que llegó a la Justicia. Hacia finales del 2025, la reconocida locutora permaneció internada durante varios meses en el Centro Gallego de Buenos Aires.
Afectada por diversos problemas físicos, entre ellos una afección en una rodilla que le dificultaba caminar, sostuvo hasta el final una postura inquebrantable: no quería vivir en un geriátrico.
En ese contexto, Marita expresó en distintas oportunidades su deseo de volver al departamento de Caballito, donde había construido gran parte de su vida. También dejó en claro su voluntad de mantener la mayor autonomía posible. Así lo mantuvo hasta su último día.
Su muerte cierra un capítulo personal atravesado por la adversidad, pero también pone punto final a una extensa y recordada trayectoria en los medios. Su voz, que acompañó a generaciones de argentinos, permanecerá viva en la memoria colectiva.
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