Murió en Mar del Plata el represor Juan Miguel “El Nazi” Wolk, condenado por torturas y robo de bebés

Fue el responsable del centro clandestino conocido como "Pozo de Banfield". Cumplía prisión domicialiaria desde el 2016 en una casa de Punta Mogotes.

El genocida tenía 92 años y vivía en Punta Mogotes.

21 de Agosto de 2026 17:03

Por Redacción 0223

PARA 0223

A los 92 años, murió en Mar del Plata el genocida Juan Miguel "El Nazi" Wolk, responsable del centro clandestino de detención "El pozo de Banfield" y procesado por más de 300 torturas y el robo de bebés. Cumplía prisión domiciliaria en un dúplex de Punta Mogotes, ubicado en Benedetto Crocce al 3045.

Fuerzas de Prefectura custodiaban a toda hora la vivienda después de que se descubriera que el represor violaba la prisión domiciliaria. Según vecinos de la cuadra, anoche se habían presentado dos ambulancias en el lugar y durante la jornada de hoy se retiró la garita de seguridad.

Cumplía prisión domicialiaria desde el 2016 en una casa de Punta Mogotes.

Quién era El Nazi Wolk

Wolk era llamado "El Nazi" o "El Alemán". Actuó como jefe del centro clandestino de detención del sur del conurbano bonaerense durante la dictadura, por el que pasaron por ejemplo los jóvenes desaparecidos en la Noche de los Lápices.

En la década del 80 había sido condenado a 25 años de prisión, pero evitó la cárcel gracias a las leyes de impunidad. En el año 2000 fue requerido por el juez español Baltasar Garzón para su extradición y juicio en la Audiencia Nacional de Madrid por la desaparición de la ciudadana española Ángela López Martin, pero el entonces presidente Fernando de la Rúa no atendió la solicitud.

Fue descubierto por Marta Úngaro, la hermana de uno de los adolescentes desaparecidos en la Noche de los Lápices.

El Juzgado Federal 3 lo convocó poco después para dar testimonio en los llamados "Juicios de la Verdad", pero el genocida hizo llegar un acta de defunción trucha y lo dieron por muerto. Su mentira fue descubierta luego por Marta Úngaro, la hermana de uno de los adolescentes desaparecidos en la Noche de los Lápices.

En 2016, el juez Kreplak le condeció la prisión domiciliaria.

Úngaro denunció que el exrepresor vivía en su chalet de Mar del Plata y que cobraba su jubilación de comisario retirado. “Esto es algo muy grave porque estamos hablando de genocidas, asesinos que tienen mucha información sobre dónde están enterradas las personas que mataron y jamás dieron muestras de arrepentimiento”, había expresado a 0223 la mujer en aquel entonces.

Por qué le dieron prisión domiciliaria 

En el 2016, el Juzgado Criminal y Correccional Federal 3 de La Plata le concedió el beneficio de prisión domiciliaria argumentando que el detenido de 82 años padecía “delicadas enfermedades” que tornan “inconveniente” su permanencia en el Complejo Penitenciario Federal 1 de Ezeiza, donde se encontraba alojado previamente.

Se hizo pasar por muerto para evadir la prisión.

La medida se fundamentó en que Wolk “padece deterioro cognitivo, Romberg positivo, inestabilidad en la marcha, hipoacusia, temblor parkinsoniano, hipermetropía leve y astigmatismo en ambos ojos, catarata nuclear grado II en ambos ojos y angioesclerosis vascular grado II”.

También se mencionaba que el represor presentaba "insuficiencia renal crónica del grado III-IV, de alto riesgo cardiovascular, pudiendo presentar eventuales descompensaciones en forma súbita, tanto de origen cardiovascular, como neurológicas y renales, y que si bien esas patologías se encuentran estables, el encausado presenta riesgo elevado de muerte súbita por edad y patologías”.

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