Compartió habitación y cancha con Messi: la historia del primer marplatense que jugó con Leo en la Selección
El exfutbolista marplatense, que coincidió con Lionel Messi en sus primeros pasos con la Selección Argentina, habló sobre el retiro del capitán, recordó cómo fue conocerlo cuando todavía era un desconocido para el grupo y contó una inolvidable asistencia que recibió de Leo.
Hay momentos que, cuando suceden, parecen importantes. Pero recién con el paso de los años se entiende realmente la dimensión que tuvieron. Federico Almerares vivió uno de esos. El marplatense fue el primer jugador de la ciudad que compartió cancha con Lionel Messi en la Selección Argentina, cuando Leo todavía era prácticamente un desconocido para buena parte del plantel y recién comenzaba a mostrar todo aquello que después lo convertiría en leyenda. Ahora, más de dos décadas después de aquellos primeros encuentros, Almerares charló con Extra (FM 102.1), donde repasó sus recuerdos junto al astro rosarino, contó detalles inéditos de aquella concentración y compartió las anécdotas que quedaron grabadas para siempre.
“La noticia me sorprendió un poquito, aunque era lógico que pase porque ya tiene una edad avanzada, lo dio todo, ganó todo y era algo que podía pasar”, contó Almerares al hablar de la decisión de Messi de ponerle punto final a su ciclo con la Selección.
Resulta imposible escucharlo sin volver a aquel momento en el que ambos se encontraron por primera vez. Messi llegó un lunes y Argentina tenía partido el jueves. Fueron tres días de entrenamientos en los que Almerares comenzó a conocer a ese chico que venía de Barcelona, pero que todavía no había mostrado públicamente todo lo que llevaba dentro.
Además, aquella convivencia fue todavía más cercana de lo que muchos podrían imaginar: él compartió habitación con Messi durante sus primeros días en la Selección. Fue uno de los primeros compañeros de habitación que tuvo Leo en el seleccionado, cuando todavía comenzaba a integrarse al grupo. Después, en el Sudamericano, la distribución cambió: a Messi le tocó compartir cuarto con el “Pocho” Lavezzi, mientras que Almerares lo hizo con el “Pitu” Barrientos. Pero aquel primer vínculo quedó para siempre como parte de una historia que hoy adquiere un valor enorme: haber sido uno de los primeros compañeros de habitación de Messi y, además, el primer marplatense que jugó con él en la Selección Argentina.
“No hablaba mucho y en los entrenamientos es como que estaba a media máquina, todavía el grupo no lo conocía mucho”, recordó. Hasta que llegó el partido contra Paraguay. Messi ingresó antes que él y, prácticamente en una de sus primeras intervenciones, hizo algo que dejó a todos mirando: recibió la pelota, encaró y gambeteó al arquero. Para Almerares, ese fue el momento en el que entendió que estaban frente a un jugador diferente. “Después de ese partido él se soltó y era algo de locos. Yo había hecho todas las inferiores de la Selección y nunca había visto algo así... tan rápido con pelota dominada y una explosión increíble”, rememoró.
Después de aquella presentación, Messi comenzó a adueñarse de la escena. Contra Uruguay volvió a destacarse y luego llegó el Sudamericano, donde inicialmente arrancó como suplente, incluso con cierto enojo. Pero la historia cambió rápidamente: en el tercer partido se metió en el equipo titular y ya no salió más. Almerares fue testigo directo de esa transformación, de ese momento en el que aquel chico callado que había llegado unos días antes comenzó a convertirse en el futbolista que todos terminarían conociendo.
Entre tantos recuerdos hay uno que Almerares conserva de manera especial: un gol que tuvo asistencia de Messi. La cancha estaba rápida, Leo encontró el espacio y le entregó la pelota en el momento justo. El marplatense quedó mano a mano y decidió picársela al arquero. Una vez no alcanzó: lo hizo dos veces. “Fue un lindo gol. Él me la da justo porque la cancha estaba rápida y se la piqué dos veces al arquero”, contó entre risas. Más de dos décadas después, aquella jugada sigue apareciendo en las charlas y le devuelve inmediatamente la sensación de haber compartido una cancha con el mejor futbolista argentino de todos los tiempos. “Siempre se recuerda ese partido. Vuelvo a sentir esa sensación de qué lindo haber estado ahí con él y yo tuve el placer de haber compartido cancha con él en más de una oportunidad”.
La historia tuvo un capítulo todavía más reciente. Hace algunos meses, Almerares estuvo en un entrenamiento del Inter Miami junto a unos amigos. Desde una terraza observaba la práctica. Cuando terminó, apareció un viejo conocido: Jorge Theiler, un asistente al que había tenido durante su etapa en River. Me dijo: "Leo te manda saludo pero no lo vas a poder ver", Messi estaba realizando una sesión de recuperación. Sin embargo, la historia tuvo final feliz. Al rato, Jorge regresó con una camiseta firmada y dedicada especialmente para él. “Esa camiseta la voy a poner en un museo de camisetas que estoy armando”, reveló Almerares, consciente de que tiene entre sus manos una pieza con un valor sentimental enorme.
Sobre el futuro de la Selección, hay una cuestión que también lo involucra directamente: qué hacer con la camiseta número 10 que deja Messi. El ex River no es partidario de retirarla. Para él, lejos de ser una falta de respeto a Leo, mantenerla disponible puede convertirse en un desafío para la próxima generación. “Yo no la retiraría. Para mí realmente sería algo lindo para los que peleen por usar esa camiseta, como un condimento extra”, explicó. Y rápidamente aparecen dos nombres en su cabeza: “Ahora podría usarla Nico Paz o Thiago Almada”, sostuvo.
Su presente también continúa ligado al fútbol. Actualmente es representante, cuenta con licencia FIFA y busca darle una mano principalmente a jugadores de Aldosivi, Alvarado y Kimberley. “Trato de moverme y ayudarlos. Además estoy ligado a una empresa de Suiza con la que también hago algunos trabajos”, explica. Su vínculo con el fútbol marplatense se volvió todavía más personal porque su hijo juega en Aldosivi, algo que le permite observar desde adentro el crecimiento de la actividad en la ciudad.
“El fútbol acá en Mar del Plata ha crecido mucho, se ha evolucionado mucho en la parte física y técnica”, analizó. Y destaca especialmente la presencia de Aldosivi en Primera División porque considera que puede cambiar el futuro de muchos chicos de la ciudad. “Al tener a Aldosivi en Primera lo veo con mi hijo. Tal vez el día de mañana mi hijo no tenga que irse a Buenos Aires a una pensión solo para jugar, ya que está Aldosivi acá”. Una frase que resume su presente y, al mismo tiempo, conecta con aquel recuerdo que jamás perderá valor: haber sido el primer marplatense que jugó con Messi en la Selección Argentina, cuando nadie podía imaginar hasta dónde iba a llegar aquel chico que, en sus primeros entrenamientos, hablaba poco y parecía estar “a media máquina”.
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