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Turismo: feriado puente mata vacaciones

Turismo: feriado puente mata vacaciones

Por Mariano Suárez

El fin de semana de Carnaval fue el impulso que los operadores turísticos necesitaban para sacar pecho y hablar de una temporada de verano exitosa. Los 296 mil turistas que vinieron a Mar del Plata entre el viernes y el martes marcaron no solo un record de arribos desde que se reinstauraron los feriados de carnaval en 2011, sino también que lo convirtieron en el fin de semana más fuerte de todo el verano.

“Había prometido un verano exitoso y cumplí”, se ufanó este miércoles el intendente Carlos Arroyo. Seguramente en el gobierno provincial esa frase (como tantas otras) no habrá caído simpática, pues la pronunció una y otra vez sin tomar ninguna medida concreta. Luego fue presentado todo el plan elaborado por el gobierno provincial para potenciar la llegada de visitantes a Mar del Plata: playas públicas equipadas gratis, descuentos con la tarjeta del Banco Provincia en restaurantes, teatros, boliches y supermercados y una atractiva grilla de espectáculos.

“Nosotros hicimos todo el trabajo y Arroyo se atribuye el éxito de la temporada”, se quejó un operador vidalista, quien recordó que el jefe comunal hizo tambalear el acuerdo con los teatros con sus ordenanzas fiscal e impositiva, no pudo organizar la Fiesta del Mar y fue literalmente corrido en cada anuncio del gobierno bonaerense. "Y no nos olvidemos que abrió el verano con la frase de las chicas bonitas", recordó.

Más allá de las disputas políticas y pese a que el clima que a lo largo de enero fue mejor de lo que el más optimista podía suponer, hasta el último fin de semana nadie rebalsaba de alegría. Las frases de satisfacción que se oyeron escondían cierta desilusión. Está claro que la temporada 2017/2018 fue mejor a la anterior, pero nadie desconoce que la 2016/2017 fue muy mala. Las autoridades esperaban compararla con otros veranos más exitosos para hablar de una gran temporada. Pero los números de enero no alcanzaron para tanto.

De hecho, en el mejor fin de semana de enero (clásico de Avellaneda, superclásico, fiesta electrónica, recitales y todos los demás atractivos del verano) llegaron a Mar del Plata 170 mil turistas, una cifra muy por debajo a los 296 de los últimos cuatro días. Y más allá de las cifras fue evidente que estos últimos días la ciudad estuvo colmada como nunca antes en la temporada.

Durante los balances se resaltó la mejora de la conectividad aérea que logró Mar del Plata este verano, con el desembarco de distintas aerolíneas que incorporaron a la ciudad como uno de sus destinos. Es cierto: porcentualmente el crecimiento fue exponencial, pero en números concretos la incidencia de los turistas que llegan a través del Astor Piazzolla es insignificante.

Este último fin de semana también desterró un mito: la gente resuelve sobre la hora si viaja a Mar del Plata, de acuerdo a cómo estará el clima. Todos los pronósticos ratificaban que, a diferencia de lo que se vivió en buena parte de enero, el clima de los feriados de carnaval no acompañaría. Y sin embargo, la ciudad explotó.  

Es habitual escuchar hablar a todos los especialistas en turismo (funcionarios, empresarios, dirigentes gremiales del sector) de una nueva modalidad de vacacionar en la Argentina, muy lejos de aquellos descansos de tres meses. Incluso son pocos los que eligen venir a Mar del Plata todo enero. De hecho, todas las estadísticas confirman que las estadías promedio son de entre 3 y 4 noches.

Más allá de esas certezas, de que las vacaciones son una cosa los fines de semana y otra muy distinta los días de semana, todavía hay muchos que se ilusionan con ver continuamente los carteles de Localidades agotadas o No hay más habitaciones. Eso ya no pasa.  

Todavía quedan viejas tradiciones, casi obsoletas, como anunciar precios de alquileres de departamentos por quincena, cuando es una modalidad que usan poquísimos visitantes y solo sirven para generar titulares negativos en la prensa capitalina. A la hora de resolver, los turistas consultan cuánto cuesta el alquiler de un departamento por día.

Y dentro de la tendencia de varias microvacaciones al año, las estadísticas del Emtur confirman otro dato que se vio cristalizado en las últimas horas: los fines de semana puente de cuatro días son un imán muy fuerte para los turistas, mucho más que cualquier fin de semana largo. E incluso, que las vacaciones propiamente dichas. Por eso todos coincidían en la necesidad de recuperarlos luego de la decisión del gobierno nacional de eliminarlos del calendario turístico.

Finalmente, por la presión de distintos sectores, la decisión se revirtió, aunque a medias: para 2018 se estableció el 30 de abril y el 24 y 31 de diciembre días que ya están establecidos como no laborables. Mar del Plata debe seguir luchando por lograr que los feriados puente de los años siguientes se den en fechas que le devuelvan a Mar del Plata aluviones turísticos de 4 días que disparen las ventas y generen la riqueza que tanto hace falta en la ciudad.

 

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Turismo: feriado puente mata vacaciones

Pese a que el clima no fue el ideal, Mar del Plata explotó de gente. Foto: 0223.

El fin de semana de Carnaval fue el impulso que los operadores turísticos necesitaban para sacar pecho y hablar de una temporada de verano exitosa. Los 296 mil turistas que vinieron a Mar del Plata entre el viernes y el martes marcaron no solo un record de arribos desde que se reinstauraron los feriados de carnaval en 2011, sino también que lo convirtieron en el fin de semana más fuerte de todo el verano.

“Había prometido un verano exitoso y cumplí”, se ufanó este miércoles el intendente Carlos Arroyo. Seguramente en el gobierno provincial esa frase (como tantas otras) no habrá caído simpática, pues la pronunció una y otra vez sin tomar ninguna medida concreta. Luego fue presentado todo el plan elaborado por el gobierno provincial para potenciar la llegada de visitantes a Mar del Plata: playas públicas equipadas gratis, descuentos con la tarjeta del Banco Provincia en restaurantes, teatros, boliches y supermercados y una atractiva grilla de espectáculos.

“Nosotros hicimos todo el trabajo y Arroyo se atribuye el éxito de la temporada”, se quejó un operador vidalista, quien recordó que el jefe comunal hizo tambalear el acuerdo con los teatros con sus ordenanzas fiscal e impositiva, no pudo organizar la Fiesta del Mar y fue literalmente corrido en cada anuncio del gobierno bonaerense. "Y no nos olvidemos que abrió el verano con la frase de las chicas bonitas", recordó.

Más allá de las disputas políticas y pese a que el clima que a lo largo de enero fue mejor de lo que el más optimista podía suponer, hasta el último fin de semana nadie rebalsaba de alegría. Las frases de satisfacción que se oyeron escondían cierta desilusión. Está claro que la temporada 2017/2018 fue mejor a la anterior, pero nadie desconoce que la 2016/2017 fue muy mala. Las autoridades esperaban compararla con otros veranos más exitosos para hablar de una gran temporada. Pero los números de enero no alcanzaron para tanto.

De hecho, en el mejor fin de semana de enero (clásico de Avellaneda, superclásico, fiesta electrónica, recitales y todos los demás atractivos del verano) llegaron a Mar del Plata 170 mil turistas, una cifra muy por debajo a los 296 de los últimos cuatro días. Y más allá de las cifras fue evidente que estos últimos días la ciudad estuvo colmada como nunca antes en la temporada.

Durante los balances se resaltó la mejora de la conectividad aérea que logró Mar del Plata este verano, con el desembarco de distintas aerolíneas que incorporaron a la ciudad como uno de sus destinos. Es cierto: porcentualmente el crecimiento fue exponencial, pero en números concretos la incidencia de los turistas que llegan a través del Astor Piazzolla es insignificante.

Este último fin de semana también desterró un mito: la gente resuelve sobre la hora si viaja a Mar del Plata, de acuerdo a cómo estará el clima. Todos los pronósticos ratificaban que, a diferencia de lo que se vivió en buena parte de enero, el clima de los feriados de carnaval no acompañaría. Y sin embargo, la ciudad explotó.  

Es habitual escuchar hablar a todos los especialistas en turismo (funcionarios, empresarios, dirigentes gremiales del sector) de una nueva modalidad de vacacionar en la Argentina, muy lejos de aquellos descansos de tres meses. Incluso son pocos los que eligen venir a Mar del Plata todo enero. De hecho, todas las estadísticas confirman que las estadías promedio son de entre 3 y 4 noches.

Más allá de esas certezas, de que las vacaciones son una cosa los fines de semana y otra muy distinta los días de semana, todavía hay muchos que se ilusionan con ver continuamente los carteles de Localidades agotadas o No hay más habitaciones. Eso ya no pasa.  

Todavía quedan viejas tradiciones, casi obsoletas, como anunciar precios de alquileres de departamentos por quincena, cuando es una modalidad que usan poquísimos visitantes y solo sirven para generar titulares negativos en la prensa capitalina. A la hora de resolver, los turistas consultan cuánto cuesta el alquiler de un departamento por día.

Y dentro de la tendencia de varias microvacaciones al año, las estadísticas del Emtur confirman otro dato que se vio cristalizado en las últimas horas: los fines de semana puente de cuatro días son un imán muy fuerte para los turistas, mucho más que cualquier fin de semana largo. E incluso, que las vacaciones propiamente dichas. Por eso todos coincidían en la necesidad de recuperarlos luego de la decisión del gobierno nacional de eliminarlos del calendario turístico.

Finalmente, por la presión de distintos sectores, la decisión se revirtió, aunque a medias: para 2018 se estableció el 30 de abril y el 24 y 31 de diciembre días que ya están establecidos como no laborables. Mar del Plata debe seguir luchando por lograr que los feriados puente de los años siguientes se den en fechas que le devuelvan a Mar del Plata aluviones turísticos de 4 días que disparen las ventas y generen la riqueza que tanto hace falta en la ciudad.

 

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