Entrevista

6 de Febrero de 2021 07:38

“Para combatir la violencia hay que hacerlo de manera articulada y en todas sus formas”

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La flamante titular de la Dirección de Políticas de Género, María Belén Berruti, advirtió sobre la necesidad de abordar todos los tipos de violencia y no solamente la doméstica. También planteó la importancia de que las víctimas puedan lograr una autonomía económica, entre otros objetivos.

Transversalizar las políticas de género y territorializar los dispositivos de abordaje de las violencias son algunos de los objetivos que se propuso alcanzar María Belén Berruti al asumir al frente de la Dirección de Políticas de Género del municipio, el 22 de enero pasado. Proveniente del ámbito académico -es psicóloga, docente de la Facultad de Psicología y hasta su asunción en el nuevo cargo se desempeñó como coordinadora del Protocolo de Actuación en Casos de Violencia de Género de la casa de altos estudios-, la flamante funcionaria planteó la necesidad de promover la formación y capacitación de las víctimas de violencia para que puedan lograr una autonomía económica e hizo hincapié en la importancia de que las personas en situación de vulnerabilidad sepan que el Estado cuenta con herramientas y espacios en los que “se las va a escuchar, recibir y contener”. 

“Venimos con el impulso de los Ministerios de las Mujeres, Géneros y Diversidad de Provincia y Nación y eso facilita que la perspectiva de género y las prácticas feministas estén mucho más permeadas en todos los ámbitos de la sociedad civil en general”, evaluó Berruti, que desde 2005 y durante casi cinco años trabajó ad honorem como psicóloga de la Comisaría de la Mujer y la Familia, en donde asistía a víctimas de delitos contra la integridad sexual. "Era un momento de mucho  compromiso, como lo sigue siendo ahora, pero muy artesanal", recordó sobre aquella época.

Foto MGP: en el centro, la flamante titular de la Dirección de Género.

En una entrevista con 0223, Berruti dio detalles de la impronta que buscará darle a su gestión, se refirió a las demandas históricas del Movimiento de Mujeres (botones antipánico, becas de vulnerabilidad e incorporación de personal al área, entre otras) y puso reparos a la hora de hablar de las cifras que dan cuenta de un aumento de casos de violencia a lo largo del 2020. 

-¿Con qué expectativas llega a la Dirección de Políticas de Género?

-Tengo un respeto y un cariño muy especial por este espacio que fue el primero en el país, que se inició como subsecretaría en el año 1995 y siempre fue un lugar de mucho empuje, muy pionero en todas sus políticas. Este fue el primer donde había una línea telefónica, en donde se diseñaron dispositivos de abordaje para los agresores... La Dirección de la Mujer siempre estuvo acompañando sistemas de coordinación de acciones interinstitucionales y, por supuesto, para mí no sólo es un orgullo, sino también un desafío enorme. Mi idea es continuar lo que se vino haciendo, retomar toda esa historia y ese impulso pionero de estar permanentemente aportando a las políticas de género, continuar con el proceso de descentralización que se había iniciado y que quedó en suspenso por la pandemia; enfocarnos mucho en la prevención. Al territorializar los dispositivos uno puede estar mucho más cerca de los problemas y, a su vez, interactuar más con el resto de los dispositivos con los que cuenta la municipalidad, como es Salud, Niñez, Educación, Promoción Social. Ahora estamos comenzando a articular esos sistemas de abordaje y que sean desde los territorios.

-¿Cuál es la situación actual de la Dirección? El Movimiento de Mujeres reclama desde hace tiempo por la incorporación de más profesionales y trabajadores al área, por ejemplo.

-Sí, estamos con esos pedidos de ingresos de nuevos profesionales en curso. Hubo tres profesionales que ingresaron entre diciembre y enero (abogado, psicóloga y trabajadora social) y están previstas seis nuevas incorporaciones con el fin de descentralizar y territorializar. Tenemos mucho empuje con el área de Promoción Social y mucho interés de acompañar las tareas que se vienen realizando porque eso nos da aire para poder, finalmente, comenzar a potenciar la autonomía económica, que quizás no sea la más visible pero sí es la más importante porque es la primera que sufren las mujeres. Sabemos lo que significan las brechas salariales; tenemos acceso al empleo pero casi siempre es empleo precario, con lo cual sabemos que tenemos mucha más posibilidad de vivir situaciones de pobreza, de falta de acceso a recursos. Nosotras tenemos que avanzar a como de lugar en la autonomía económica porque sin eso no hay abordaje ni salida posible a las violencias. La idea, por eso, es fortalecer un montón de interacciones que ya se tenían desde el área de Comunicación y Capacitación y potenciarlas con el resto de las secretarías. Además, venimos con el impulso de los Ministerios de las Mujeres, Géneros y Diversidad de Provincia y Nación y eso facilita que la perspectiva de género y las prácticas feministas estén mucho más permeadas en todos los ámbitos de la sociedad civil en general. Es un contexto muy favorable para potenciar y ampliar el horizonte.

-En relación con la autonomía económica, hubo un planteo del Observatorio de Violencia por motivos de Género y Diversidad de General Pueyrredon en cuanto a la necesidad de extender el tiempo de las becas por vulnerabilidad de tres a seis meses. ¿Es posible avanzar en eso?

-Ya se extendió. Lo que ocurre es que, para que se reduzca el circuito administrativo, se hace un procedimiento de dárselas a la misma persona dos veces para que vaya acompasando el sistema de cobro. A veces sucede que hay que ver cómo se armonizan las normativas nuevas con las preexistentes, sobre todo en cuanto a lo administrativo. En eso también hay que transversalizar la perspectiva de género, acortar los circuitos y desburocratizar. No es sencillo pero se está tratando de hacerlo lo más efectivo y rápido por lo que implica esta problemática.

También hay que ver que, si no nosotras queremos realmente ocuparnos de que la autonomía económica en cuanto a empleo digno, formal, etcétera, necesitamos capacitar para el empleo, porque las becas son una "curita” para la salida de la violencia.

-En el contexto de emergencia por el Covid -19 se agravó la problemática de personas en situación de violencia por motivos de género y diversidad. ¿Cuántos pedidos de asistencia se reciben hoy en la Dirección?

-Durante enero se asistieron a 245 personas. En realidad, lo que más aumentaron fueron los casos de abusos sexuales intrafamiliares. Las personas que asistían a los dispositivos de manera presencial comenzó a hacerlo a través de llamados al 144, que en el caso de Mar del Plata luego se derivan al 108. En términos reales no hubo tal aumento o, al menos, uno podría discutir si hubo un aumento o no por esta transformación que hubo de pasar de lo presencial a lo digital. Con la imposibilidad de circular por otros espacios y al concentrar la gente todas sus actividades en un mismo lugar, era muy esperable que aumentara la conflictividad y las situaciones de violencia. Pero ahora que no es tan restrictivo el aislamiento, suponemos que eso puede llegar a disminuir. Sin embargo, en cuestión de números, para mi es fundamental ponerlos en situación. Por ejemplo, Mar del Plata es uno de los conglomerados de mayor concentración poblacional del país y lógicamente va a tener una mayor concentración de casos. Me parece que eso es algo que desde el Observatorio y de la Mesa Local podríamos empezar a revisar porque a veces no es el mensaje más adecuado para una persona que está en esa situación transmitirle una sensación de riesgo y de peligro permanente, o de fragilidad de los dispositivos de abordaje. Mi carrera está hecha en base a escuchar a personas que están en esa situación y sé que lo que menos necesitan escuchar es que las instituciones no funcionan, que está todo mal. Lo podemos discutir entre nosotras y estar permanentemente tratando de ajustar todos los problemas pero el mensaje de que hay espacios en donde se las va a escuchar, recibir y contener debe ser muy claro. 

-¿Qué proyección tienen para este año en cuanto a asistencias?

-Yo supongo que no se va a modificar tanto pero, igualmente, entiendo que los números no fueron tan grandes porque en todo el paquete de consultas hay quienes consultan por una amiga, consultan las instituciones, a veces son personas que ya venían haciendo la denuncia y vuelven porque tienen que hacer una declaración o quieren hacer una pregunta... Eso no se vuelve a contar como caso nuevo ni todo deriva en una denuncia.

-La falta de botones antipánico es otro reclamo histórico de las organizaciones de mujeres. ¿Está prevista la compra de dispositivos a la brevedad? ¿Hay lista de mujeres en espera?

-En este momento se está tramitando el traslado de la compra de botones de la Secretaría de Seguridad a la Dirección. Al mismo tiempo estamos tratando de revisitar la lista, que ya la pudimos reducir al 50% y se va achicando día a día. Ya recibimos una dotación de 40 botones con sus cargadores y en breve van a ingresar operadoras, que tendrán un rol importante para asistir y acompañar a los profesionales y, por supuesto, asistir a las víctimas. Se van a ocupar de actividades administrativas que suelen llevar mucho tiempo.

También estábamos viendo la posibilidad de articular con los grupos de extensión universitaria para trabajar en todo lo referido a la salida de las violencias porque es algo que, si no se aborda bien, se convierte en un caso que vuelve a ingresar. La Universidad y, sobre todo, la Facultad de Psicología, tiene mucha trayectoria en esos espacios pero a veces quedan muy atomizados. Si se puede articular con ese tipo de espacios grupales, eso también va a colaborar para tener un mejor abordaje y lograr la reparación de las situaciones.

-¿En qué estado se encuentra la ampliación y refuncionalización del Hogar Galé?

-Los arquitectos a cargo de la obra fueron a revisarlo y quienes trabajan en el Hogar les manifestaron que necesitaban un lugar de guardado porque se reciben muchas donaciones de ropa y demás. Se va a hacer una especie de depósito y está prevista también la construcción de habitaciones en la planta baja.

-Otro gran proyecto que anunció el gobierno municipal fue la construcción del Hogar de Medio Camino que, se entiende, quedó en stand by por la pandemia. ¿Hay novedades al respecto?

-Se está trabajando en el pliego de licitación para comenzar con la primera etapa, que tendrá un plazo de ejecución de seis meses y contempla la construcción de dormitorios, un salón de usos múltiples y baños en planta baja. Todavía no hay una fecha definida para el inicio de la obra.

-Participó del primer encuentro mensual con el Observatorio de Violencia por motivos de Género y Diversidad de General Pueyrredon. ¿Qué temas se hablaron?

-Se habló sobre los dispositivos duales, el Hogar de Medio Camino, las personas asistidas, becas de vulnerabilidad, personal... El Observatorio es un órgano de consulta que tiene su reglamento y tiene como objetivo trabajar sobre el monitoreo de todas las formas de violencia y el relevamiento de datos. Entiendo que hay que retomar eso porque nos va a dar un mapa más amplio y, a su vez, integrado sobre lo que pasa en la ciudad, con todo el impulso que aparece desde los feminismos que se van ampliando en cada espacio de la ciudad, como los académicos y los sindicatos. Es decir, tenemos un montón de actores que nos pueden proveer datos sólidos sobre lo que está sucediendo con todas las formas de violencias. De lo contrario, nos enfocamos solamente en la violencia doméstica y es mucho más amplio.

Para combatir la violencia hay que hacerlo de manera articulada y en todas sus formas. Sino siempre aparecen gérmenes que van aumentando y convirtiéndose en formas más graves, como está sucediendo. Hoy hay terceras generaciones que sufren violencia de género. Es decir, niños o niñas que han sido testigos de los femicidios de sus madres y hoy están en situación de violencia. Hay que cambiar el paradigma, llegar antes y estar cerca de los problemas que tienen las personas porque, además, la violencia de género no se puede abordar en el vacío porque interactúa con otras formas de violencias.

-¿Continuarán las reuniones mensuales?

-Entiendo que sí. No pudimos formalizar la actualización de la conformación porque no hay un listado claro de quiénes participan permanentemente, hay gente que cambió su teléfono y demás.

-¿Le interesa sumar a algún sector en particular?

-Sí, por ejemplo, a las universidades y a algunos sectores del Ejecutivo.

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