Violencia de género

1 de Junio de 2021 12:55

Su ex le rompió la puerta a patadas y ahora duerme vestida por si vuelve a aparecer y tiene que escapar

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Desde que su expareja le rompió la puerta a patadas, una mujer y sus dos pequeñas hijas viven aterrorizadas. Foto: gentileza La Garganta Poderosa

La víctima es una mujer que vive junto a sus dos hijas de 8 y 5 años. Pese a que radicó tres denuncias policiales, su agresor continúa libre. Desde hace más de 20 días cubre la entrada de su casa con un nylon y teme por su vida. Pide ayuda.

Desde hace cinco meses, una mujer de 25 años vive un infierno, como ella misma define. Es que, desde ese momento, cuando se separó de su pareja, un hombre de 32 años, es permanentemente blanco de agresiones, golpes y ataques a su casa, en donde reside junto a sus dos pequeñas hijas. Y si bien ya lo denunció en tres oportunidades en la comisaría decimoquinta, el sujeto sigue en libertad, lo que la obliga a estar en constante vigilia. 

Durante mayo, la mujer -que pidió resguardar su identidad por obvias razones- sufrió tres hechos de violencia. Primero, el agresor se presentó en su vivienda del barrio Las Dalias y la golpeó. La siguiente vez, provocó serios daños a la puerta de la casa. Fue en la tercera oportunidad en la que directamente se la destruyó y pudo ingresar. Allí mantuvo encerradas durante varios minutos a la mujer y a las dos nenas de 5 y 8 años.

Desde ese momento, la joven no tiene paz: con apenas un nylon y unas maderas que le colocó un vecino para reemplazar la puerta, duerme vestida por miedo a que su expareja aparezca en medio de la noche y necesite escapar. “Tengo miedo de que me mate”, dijo a 0223. Incluso, antes de perder la puerta, había tenido que irse a dormir a la casa de una vecina para evitar ser encontrada por el golpeador.

Desde hace algunas semanas, la mujer cuenta con un botón antipánico y comenzó a tramitar una asistencia económica que otorga la Dirección de Políticas de Género del municipio para poder, al menos, cerrar el acceso a su casa, ya que se encuentra desocupada y sólo recibe ayuda de una cooperativa social. “Les pedí que me ayudaran con la puerta pero me dijeron que no tenían presupuesto para eso. Sólo me mandaron un nylon y un plástico para que tapara”, cuestionó. 

Fuentes de esa Dirección municipal confirmaron a 0223 que la mujer solicitó ayuda por su situación de violencia de género y aseguraron que gestionaron el refuerzo de un rondín policial en inmediaciones de su vivienda, ya que la joven optó por no irse a un refugio y permanecer en su domicilio por temor a la inseguridad. 

A su vez, precisaron que personal de la secretaría de Desarrollo Social le llevó una placa de poliuretano. “Por supuesto nos encantaría comprar la puerta pero no está a nuestro alcance por el momento”, ratificaron ante la consulta de este medio.

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