Adiós a las filas en los peajes: cambian el sistema en las rutas 2 y 11 para los viajes a la Costa Atlántica

Aubasa instalará pórticos inteligentes que leen patentes y TelePASE sin que el auto tenga que frenar. El cambio llega a los corredores más transitados del verano bonaerense.

Llegan los peajes sin barreras a rutas bonaerenses: qué cambia para los que viajan a Mar del Plata

19 de Abril de 2026 10:41

Por Redacción 0223

PARA 0223

Las interminables filas en los peajes de la Ruta 2 camino a la Costa Atlántica tienen los días contados. Aubasa, la concesionaria de las principales rutas bonaerenses, anunció la implementación del sistema Free Flow - peajes automáticos sin barreras ni cabinas - en las rutas 2 y 11, las dos arterias principales que conectan el Área Metropolitana de Buenos Aires con Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell.

El sistema comenzará a instalarse en los próximos días y entrará en funcionamiento durante el tercer trimestre de 2026.

Cómo funciona

El Free Flow elimina las cabinas tradicionales y las reemplaza por pórticos equipados con cámaras de alta resolución y sensores láser. Esas estructuras identifican los vehículos en movimiento de dos maneras: leyendo el dispositivo TelePASE pegado en el parabrisas o capturando la patente del auto. En ambos casos, el conductor no necesita frenar ni reducir la velocidad ya que el cobro se procesa de manera automática mientras el vehículo circula a velocidad normal.

Para quienes ya tienen TelePASE, el cambio es transparente: el débito se realiza de manera inmediata sin ningún trámite adicional. Para quienes no tienen el dispositivo, el sistema registra la patente y el pago deberá regularizarse a través de canales digitales. Quienes no lo hagan podrían enfrentar sanciones.

Qué puntos se modifican primero

En una primera etapa, el sistema se aplicará en cuatro puntos concretos: la Ruta 6 entre San Vicente y General Las Heras, la Ruta 11 en el partido de Mar Chiquita, el peaje de Dock Sud -donde se habilitarán cuatro carriles de flujo libre en sentido hacia la Ciudad de Buenos Aires- y el corredor de la Ruta 2, con foco en los puntos críticos de Samborombón y Maipú, donde históricamente se concentran las mayores demoras durante la temporada de verano y los fines de semana largos.

La instalación será gradual, lo que significa que durante un período los dos sistemas - el tradicional y el nuevo - convivirán mientras los conductores se adaptan a la nueva señalética y dinámica de las rutas.

Por qué cambia la experiencia del viaje

El impacto más visible va a sentirse en los momentos de mayor tránsito. Las filas que en enero pueden extenderse por kilómetros en los peajes de acceso a la Costa deberían reducirse drásticamente, porque los pórticos inteligentes procesan una cantidad mucho mayor de vehículos por hora que las cabinas tradicionales, que tienen un límite físico de atención.

Además del ahorro de tiempo, la eliminación de las detenciones obligatorias tiene un efecto directo en la seguridad vial - menos choques por alcance en zonas de frenada brusca - y en el consumo de combustible, ya que se eliminan los ciclos de frenada y aceleración que caracterizan el paso por los peajes convencionales. Según estimaciones basadas en experiencias internacionales, la reducción de emisiones de dióxido de carbono puede llegar al 40%.

El sistema ya funciona en autopistas de la Ciudad de Buenos Aires, en los accesos Norte y Oeste, y tuvo una prueba piloto en el acceso de Villa Elisa sobre la Autopista La Plata-Buenos Aires. La extensión a las rutas de la Costa representa el paso más ambicioso hasta ahora en la modernización de la red vial bonaerense.