Neme pisa el gasto y muestra un primer trimestre con un importante superávit

La ejecución muestra que proporcionalmente gastó solo 1 de cada 9 pesos disponibles en bienes de uso y consumo. Las transferencias a los entes, también en caída. El recorte permitió un superávit de $9,2 mil millones.

Neme muestra superávit a base de pisar la ejecución de partidas sensibles.

24 de Abril de 2026 18:24

Durante el primer trimestre de 2026, la Administración Central a cargo del intendente Agustín Neme se recuperó marcadamente del déficit con el que cerró el año pasado, con un resultado financiero positivo logrado en el primer trimestre fundamentalmente a partir de un fuerte recorte en el gasto en bienes de uso y consumo y en los fondos destinados a los entes descentralizados.

Los datos surgen del reporte de Situación Económico-Financiera publicado en las últimas horas por la Municipalidad de General Pueyrredon, que se circunscribe a la Administración Central y expone un resultado financiero superavitario de $9.281.762.231, en fuerte contraste con el déficit de $10.286 millones con el que había concluido 2025.

La Administración Central sale del déficit y muestra orden fiscal en el primer trimestre..

De acuerdo a la Cuenta Ahorro Inversión–Financiamiento, en los primeros tres meses del año la Administración Central (sin incluir entes ni Osse) percibió ingresos por $104.928 millones, mientras que registró gastos totales por $95.646 millones. Como matiz relevante, las aplicaciones financieras ($37.606 millones) superan ampliamente a las fuentes financieras ($28.324 millones), por lo que, al incorporar los movimientos financieros, el esquema deja de ser tan holgado.

La situación también permitió revertir el déficit corriente del año pasado: el primer trimestre cerró con un ahorro corriente de $9.121 millones, lo que sostiene el equilibrio operativo en el corto plazo, ya que los ingresos corrientes alcanzan para cubrir los gastos corrientes con un margen considerable, en una señal de orden fiscal.

La ejecución del gasto expone que el superávit se logró a base de pisar sensibles para el funcionamiento del Municipio.

 

La otra cara de los números

El cuadro de Evolución de Gastos por Objeto permite identificar con claridad el principal fundamento del resultado superavitario, que se explica por una postergación del gasto para sostener el resultado financiero positivo. El interrogante es si se trata de una política orientada a cuidar la caja en el arranque del año o si se consolidará como tendencia en los próximos meses.

El caso más evidente es el de los bienes de consumo -insumos básicos para el funcionamiento diario-, donde la Administración Central devengó apenas $742.529.251, es decir, el 5,2% de los $14.017 millones presupuestados para todo 2026. La ejecución es aún más baja en bienes de uso (equipamiento, maquinaria e inversiones durables): se devengaron solo $23.582.100, el 0,17% de los $13.203 millones previstos, pese a que ya transcurrió el 25% del año.

El análisis conjunto de ambos rubros expone con claridad el freno en el gasto operativo e inversión: cuando ya pasó un cuarto del año, apenas se ejecutó el 2,8% del presupuesto. Dicho de otro modo, de cada nueve pesos disponibles, el gobierno de Neme gastó apenas uno. Desde otra perspectiva, mientras que en el Presupuesto 2026 los bienes de uso y consumo representan el 5,5% del total, en la ejecución del primer trimestre apenas alcanzó el 0,6% del gasto.

A los entes se giró prácticamente la mitad del proporcional correspondiente al primer trimestre.

Otras partidas contenidas corresponden a los llamados gastos figurativos, principalmente transferencias desde la Administración Central a los entes descentralizados (Emsur, Emvial, Emturyc y Emder). En ese rubro se devengaron $16.133 millones, el 12,6% de los $90.583 millones previstos para todo el año, es decir, la mitad por debajo de lo esperable para un cuarto del ejercicio.

Como ocurre históricamente, el gasto en personal y servicios no personales concentra la mayor parte de las erogaciones, con $78.520 millones en el primer trimestre, lo que representa el 61,5% del total ejecutado entre enero y marzo.

Por último, el peso de la deuda vuelve a aparecer como un factor central en la administración económica municipal. En el primer trimestre se devengaron pagos por $30.595 millones, cuando el presupuesto anual preveía $23.171 millones, lo que evidencia la presión que ejerce este componente sobre las cuentas públicas.