Dolor por el fallecimiento de Julio Le Parc, el artista argentino que convirtió al espectador en protagonista
Murió a los 98 años el reconocido escultor y pintor, referente mundial de la experimentación con la luz, el movimiento y la participación del público.
Por Redacción 0223
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A los 98 años, el mundo del arte despide a Julio Le Parc, uno de los artistas argentinos más influyentes de los siglos XX y XXI. El escultor fue referente mundial por su innovadora y experimental obra, que revolucionó las artes visuales al romper las barreras entre la obra y el espectador, invitándolo a participar activamente de la experiencia artística.
Nació en Mendoza en 1928 y se radicó en París a fines de la década de 1950, donde se convirtió en una figura clave de la vanguardia internacional. Desde allí impulsó, junto al Grupo de Investigación de Arte Visual (GRAV), una nueva concepción del arte basada en el movimiento, la luz y la interacción con el público.
A lo largo de más de seis décadas de trayectoria, desarrolló instalaciones, móviles y entornos inmersivos que desafiaron las formas tradicionales de exhibición. Sus obras fueron exhibidas en algunos de los museos y centros culturales más importantes del mundo, consolidando una estética que convirtió la percepción y el juego en elementos centrales de la creación artística.
El reconocimiento internacional llegó en 1966, cuando obtuvo el Gran Premio de Pintura de la Bienal de Venecia, una distinción que marcó un punto de inflexión en su carrera. Pese a su prolongada residencia en Francia, mantuvo un vínculo permanente con la Argentina, donde fue homenajeado con numerosas retrospectivas que convocaron a públicos de todas las edades.
Con la muerte de Le Parc se cierra un capítulo fundamental de la historia del arte contemporáneo. Su legado permanecerá vivo en sus obras, fiel reflejo de la idea que defendió toda su vida: que el arte es una experiencia compartida.
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