Perdieron su trabajo, se reinventaron con un emprendimiento y hoy buscan arreglar su casa tras los temporales
La familia llegó a Mar del Plata hace una década y logró levantar su casa de a poco. Ahora solicita colaboración para conseguir chapas, perfiles, cemento y otros insumos esenciales. Cómo ayudar.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Hace diez años, Romina Romero llegó a Mar del Plata junto a su marido, Juan Manuel, y sus seis hijos en busca de un futuro mejor. Nacida en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, había logrado comprar un terreno en la ciudad en 2009 y, tras años de esfuerzo y sacrificio, pudo instalarse definitivamente con su familia en 2016.
Mientras construían su casa de a poco y trabajaban para brindarles una mejor calidad de vida a sus hijos, la crisis económica golpeó con fuerza. Hoy, la familia necesita ayuda para conseguir materiales esenciales que les permitan terminar su vivienda y afrontar las necesidades más urgentes.
"La pandemia nos dejó sin trabajo y aprendimos a trabajar con botellas de vidrio para sobrevivir como emprendedores", contó Romina en diálogo con 0223.
Frente a ese escenario, comenzaron a generar ingresos con un emprendimiento. "Empecé vendiendo en las ferias de los fines de semana en la plaza Alemania, en el barrio Alfar. Al principio ofrecía ropa usada y algunas cosas que teníamos en casa. Después empezaron a salir los vasos por encargo", recordó.
Con el tiempo, el emprendimiento fue creciendo gracias a la investigación y la creatividad. "Veíamos cosas en internet, buscábamos ideas y tratábamos de incorporar más variedad de productos. Descubrimos que con las botellas se pueden hacer hasta ladrillos para la construcción, pero para nosotros los materiales necesarios son muy caros, algo inaccesible", explicó.
A fuerza de práctica y dedicación, también lograron perfeccionar la producción. "Mejoramos la calidad, la forma de cortar y las terminaciones. Mi marido es electricista, carpintero, pintor y albañil, y gracias a todos esos conocimientos han salido trabajos muy bonitos", destacó.
Aunque los ingresos les permiten cubrir algunos gastos básicos, terminar la vivienda parece cada vez más difícil. "Hoy necesitamos chapas para arreglar los techos, membranas y perfiles para reemplazar los tirantes de madera que nos voló el último temporal. También necesitamos caños para instalar una estufa", señaló.
La situación se agrava por los problemas de seguridad que enfrentan en el barrio. "Necesitamos cemento, cal y arena para hacer un cerramiento con ladrillos fabricados por nosotros y abaratar costos. Hay mucha inseguridad. Tenemos la garrafa afuera y el otro día intentaron robárnosla. No pudieron porque mi marido la aseguró con un fierro, pero la situación está terrible. Antes era un barrio tranquilo, pero empezó a llegar más gente y nosotros no tenemos paredón ni portón, estamos a la deriva", lamentó.
Quienes deseen colaborar con la familia pueden hacerlo a través del alias botella.bazar o comunicándose mediante Instagram en @LUNAA.DE.MAR.
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