El sueño mundialista de dos marplatenses: crearon protectores para evitar lesiones y llegaron al Dibu Martínez
Francisco y Leandro desarrollaron unos grips para proteger los dedos durante la práctica deportiva. Tras lanzar el emprendimiento, recibieron un inesperado pedido de la AFA y viajaron a Ezeiza para entregarlos al cuerpo médico de la Selección.
Lo que empezó como una solución casera para evitar lesiones en los dedos terminó convirtiéndose en una historia increíble. Dos jóvenes marplatenses desarrollaron un accesorio pensado para deportistas, lo lanzaron al mercado casi sin expectativas y, pocos días después, recibieron un llamado que los acercó al sueño de cualquier argentino futbolero: la Selección Argentina.
Detrás del emprendimiento están Francisco y Leandro, quienes crearon unos grips para proteger los dedos durante la práctica deportiva. "Los dos practicamos artes marciales y también hemos jugado al básquet. Son deportes en los que es muy común doblarse los dedos y lesionárselos, más que nada por los pelotazos o porque agarrás a alguien y justo se movió", contaron en diálogo con 0223.
Con el conocimiento que les daba la experiencia y una impresora 3D a disposición, los impulsores de Artrogrip detectaron una necesidad concreta: encontrar una alternativa a la cinta que suele utilizarse para proteger las articulaciones. "Nos pusimos a prototipar durante mucho tiempo hasta que llegamos a nuestro producto", señalaron.
Ya con el diseño ya terminado, comenzaron a repartir ejemplares en distintos espacios deportivos para recibir devoluciones y realizar mejoras. La respuesta fue tan buena que decidieron lanzarlo al mercado. "Al día siguiente salimos a la venta, hicimos una publicación en redes sociales y explotó: se nos llenó de compras y no dábamos abasto con el stock. El día anterior habíamos regalado todo pensando que todavía no íbamos a tener ventas", recordó Leandro.
Pero la sorpresa más grande todavía estaba por llegar. Apenas unos días después recibieron el llamado de un representante de la AFA. "Tenía varias llamadas por Instagram de Marcelo Aztarbe, el director de compras de la Selección y una de las mejores personas que hemos conocido", dijeron.
"Nos mandó un audio diciendo que necesitaba nuestro producto y que era para el arquero de la Selección. Nosotros, cuando lo escuchamos, nos emocionamos, pero no sabíamos si era verdad. Hasta que nos pidió el número y hablamos por teléfono", agregaron.
Lo que parecía un día cualquiera se transformó en el comienzo de una experiencia impensada. "Me emocioné, como le pasaría a cualquier persona si la llama la AFA. A todo lo que me dijo que necesitaba le respondí que sí. Ni siquiera sabía si podíamos cumplir a tiempo con lo que nos pidió", confesó Francisco.
A partir de ese momento comenzó una carrera contrarreloj. La Selección estaba a punto de viajar a Estados Unidos para iniciar su concentración y el pedido debía estar listo en cuestión de días. "Era un miércoles y nos dijeron que tenían que estar antes del viernes de la semana siguiente. Nos pidieron un montón de grips, así que nos quedamos todas las noches trabajando", relataron.
Contra todo pronóstico lograron fabricar las distintas medidas requeridas y emprendieron viaje hacia Buenos Aires en colectivo. El trayecto también dejó una anécdota para el recuerdo. "No sé por qué marcaba mal la dirección de la AFA y nos mandaba al medio del campo. Casualmente el conductor del Uber ya había ido al predio porque había llevado a un compañerito de los hijos de Messi. El destino nos salvó", contaron entre risas.
En Ezeiza, se identificaron en el ingreso y esperaron la autorización para entrar. "Por un segundo pensamos que nos quedábamos en la puerta. Marcelo nos recibió en persona, siempre muy cálido, y nos llevó en su camioneta hasta el edificio donde estaban los médicos y los jugadores", recordaron.
Allí conocieron al cuerpo médico y a los kinesiólogos de la Selección, quienes recibieron los grips y escucharon la explicación sobre su funcionamiento. Para Francisco y Leandro, fue la confirmación de que aquel proyecto nacido para resolver un problema cotidiano había llegado mucho más lejos de lo imaginado.
Hoy, esos grips diseñados y fabricados en Mar del Plata ya están en manos de la delegación argentina en Estados Unidos. Mientras esperan saber cuándo serán utilizados, los emprendedores disfrutan de haber alcanzado una meta que parecía imposible: que una creación nacida en un pequeño taller marplatense forme parte del camino de la Selección campeona del mundo y pueda acompañar al Dibu Martínez dentro de una cancha.
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