El Mundial de las apuestas: cómo el furor futbolero puede profundizar la ludopatía en los jóvenes

La psicóloga Ayelén Castillo dijo que el Mundial no genera ludopatías, pero sí un escenario que favorece la normalización del juego entre los jóvenes.

Los especialistas aseguran que la exposición constante del Mundial a la publicidad de casinos normaliza el juego.

20 de Junio de 2026 08:11

Por Redacción 0223

PARA 0223

A poco más de una semana desde el inicio de la Copa Mundial 2026, desde 0223 nos preguntamos qué impacto puede tener la transmisión del campeonato de fútbol sobre una problemática que crece de manera sostenida en todo el país: la ludopatía entre jóvenes y adolescentes.

La nueva edición del Mundial trajo consigo una exposición constante a la publicidad de casinos. En las canchas, en las camisetas, en las transmisiones televisivas y en las redes sociales el tiroteo es permanente: jugá, apostá, adiviná, cambiá tu vida en sólo segundos.

Para abordar la temática, la psicóloga marplatense Ayelén Castillo (Mp 47374), diplomada en Abordaje Integral de los Consumos Problemáticos con orientación en Intervención Territorial por la Sedronar y la UNMdP, dijo a este medio que "lo primero que hay que entender es que la ludopatía no es un vicio ni una falta de voluntad. Estamos hablando de un problema de salud mental que hoy se aborda dentro de los consumos problemáticos".

"Los grandes eventos deportivos funcionan como amplificadores de una práctica que ya forma parte de la vida cotidiana de miles de personas", explicó la psicóloga y remarcó que el problema no radica en el juego en sí mismo, si no en el momento en que deja de ser una actividad recreativa para convertirse en una necesidad difícil de controlar.

"El juego se vuelve problemático cuando empieza a organizar la vida de la persona, cuando se juega para calmar la angustia o tapar malestares y no por disfrute", sintetizó.

La normalización del consumo problemático

La ludopatía es una problemática compleja y su abordaje no debería caer en simplificaciones. Muchas veces, cuando se intenta abrir un debate respecto a las causas o formular hipótesis para trabajar en respuestas, se escuchan frases como "el juego existió siempre", "antes también se apostaba en la quiniela" o "siempre en los mundiales hubo prode".

La diferencia, en estos tiempos, está dada en los cambios en las maneras tradicionales de apostar y, sobre todo, en la inmediatez: "Antes existían tiempos de espera, mediaciones y límites. Hoy las apuestas están disponibles las 24 horas desde el celular. Cada partido, cada gol, cada minuto del encuentro se transforma en una oportunidad para apostar".

A todo ello se suma la presencia antes mencionada y cada vez más visible de las empresas de apuestas, en las camisetas, las transmisiones deportivas y las publicidades. "La marca que se instala es la de la normalidad. Y cuando algo se vuelve normal, deja de cuestionarse", subrayó Castillo.

Y sintetizó: "No es que el Mundial genere consumos problemáticos, pero sí crea un escenario donde el juego se intensifica y se normaliza".

El impacto de las promesas de dinero fácil

Castillo advirtió que la situación resulta especialmente preocupante entre adolescentes y jóvenes, porque acceden tempranamente a plataformas de apuestas y crecen en un contexto donde el juego aparece asociado al éxito económico

"El acceso temprano al juego online y la naturalización de las apuestas pueden generar relaciones muy intensas, silenciosas y solitarias con el consumo", indicó la psicóloga y vinculó también el fenómeno con las dificultades económicas que atraviesan muchas familias: "Vivimos en una ciudad marcada históricamente por el desempleo y la incertidumbre. En ese contexto, la promesa de ganar dinero rápido resulta extremadamente seductora".

En los barrios populares de Mar del Plata existen incluso hogares que funcionan como puntos de carga para casinos online, una actividad que muchas veces comienza como una fuente de ingresos complementaria y termina generando endeudamiento y conflictos familiares.

Sin embargo, Castillo remarcó que existe una salida y que no es necesario esperar a una situación límite para pedir ayuda: "Muchas personas llegan a consulta por ansiedad, insomnio o problemas familiares, y recién después aparece el juego. Lo importante es entender que detrás de un consumo problemático suele haber sufrimiento y que hablar con un profesional puede ser el primer paso para abordarlo".

Con el Mundial en desarrollo, el desafío social parece ir mucho más allá del control de las plataformas de apuestas. Implica también abrir espacios de diálogo, de prevención y de acompañamiento, para una problemática que crece cada vez más rápido.

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