Juntan botines para los chicos de la canchita recuperada en el barrio Las Heras
El vecino que recuperó el potrero “Lionel Messi” de Rufino Inda y Púan impulsa una colecta para los chicos y prepara un encuentro para este domingo.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Después de recuperar y poner en valor la canchita “Lionel Messi”, ubicada en Rufino Inda y Puan del barrio Las Heras, Franco decidió impulsar una nueva campaña de cara al Día del Niño: comenzó una colecta de botines y zapatillas deportivas usadas para los chicos que juegan en el potrero.
La iniciativa surgió a partir de una realidad que Franco ve siempre en la cancha. Algunos chicos tienen botines, pero otros llegan con zapatillas que ya no están en condiciones o directamente no tienen el calzado apropiado para jugar. A través de las redes sociales, busca ampliar la difusión para conseguir más donaciones.
“Por ahora hay posibles donantes que van a ir directo a la cancha el domingo”, contó el vecino a 0223, haciendo referencia al evento que está organizando para el Día del Niño. Con ayuda de su familia y de una vecina que tiene experiencia organizando este tipo de actividades, Franco puso manos a la obra para que los chicos puedan disfrutar de una tarde diferente.
Según comentó, el encuentro tendrá premios y hasta un peluquero que ofrecerá cortes gratuitos. “Ojalá que no llueva y todo salga bien”, expresó.
Cómo colaborar
"Juntamos botines y zapatillas usadas para que los chicos puedan seguir jugando. Si tenés algún par guardado en casa que ya no uses, decinos y coordinamos para buscarlo", escribió en las redes sociales. Quienes puedan hacerlo, se pueden comunicar con Franco a través del WhatsApp 2236913995 y por Instagram, en @Mardelbaches.
Una canchita que no para de crecer
Mientras prepara la jornada, Franco también contó que avanzaron en la limpieza del predio y los alrededores. Con una máquina que pudo conseguir, durante el último fin de semana los vecinos lograron un cambio profundo.
“Ya corrimos el peligro de vidrios, perro muerto, etcétera. Cada vez que se iba la pelota era un riesgo”, contó, y agregó que además lograron resolver un inconveniente que hacía especialmente difícil jugar después de las lluvias: “Tapamos el pozo que tanto nos jodía”.
La recuperación del predio comenzó meses atrás, cuando Franco decidió intervenir una cancha que se encontraba abandonada con la idea inicial de que su hijo tuviera un lugar donde jugar al fútbol.
Con ayuda de vecinos y amigos, consiguió redes, niveló el terreno y convirtió el espacio en un punto de encuentro para chicos y grandes. "Si se van a la casa van a agarrar el celular, en cambio con el deporte siguen jugando. Yo gané por todos lados", sintetizó el vecino.
Leé también
Temas
Lo más
leído

