El potrero renació en Las Heras: la historia del vecino que recuperó la canchita para todo el barrio

Hace tres meses, Franco decidió limpiar un predio abandonado para enseñarle a jugar al fútbol a su hijo. Hoy, la cancha volvió a llenarse de chicos y familias, pese al episodio de vandalismo que la puso en el centro de la escena.

El potrero renació en Las Heras: la historia del vecino que recuperó la canchita para todo el barrio

29 de Julio de 2026 15:07

Por Redacción 0223

PARA 0223

Detrás del Polideportivo Municipal del barrio Las Heras, en la esquina de Puán y Rufino Inda, una cancha de fútbol volvió a convertirse en un punto de encuentro para los vecinos después de años de abandono. 

La recuperación del espacio nació por iniciativa de Franco, un vecino que hace tres meses decidió poner manos a la obra para que los chicos del barrio tuvieran un lugar donde jugar.

 

El predio había sido intervenido por el Municipio en 2018 con el objetivo de darle un uso comunitario. En ese momento se niveló el terreno, se desmalezó el lugar, se armó una cancha de fútbol y también una huerta comunitaria. Sin embargo, el proyecto perdió impulso con el paso de las semanas: las redes de los arcos desaparecieron, la huerta dejó de funcionar y el terreno volvió a cubrirse de pasto alto.

Franco, que vive en Las Heras desde hace diez años, contó que la iniciativa surgió mientras buscaba un espacio donde enseñarle a jugar al fútbol a su hijo. "La historia de esta canchita surgió casi hace tres meses cuando yo tenía problemas con mi nene de aprendizaje en el tema de la pelota. Al ver el estado en que estaba, los pastos largos, vidrios, jeringas, dije: '¿qué hay que hacer?'", recordó en diálogo con 0223.

El predio había sido acondicionado por el Municipio en 2018, pero quedó abandonado.

A partir de ese momento, junto a un amigo empezó a cortar el pasto, reacondicionó el terreno y volvió a colocar las redes en los arcos. Con el correr de los días, los chicos del barrio regresaron a la cancha y también las familias comenzaron a acercarse. "Hoy se nota mucho el flujo de gente los sábados y domingos. Y no solo eso, sino que al lado viene la gente con las reposeras, toman mate y miran a sus hijos correr. Es un lindo espacio que hay que aprovecharlo, meterle amor y un poco de cariño con el barrio", destacó.

La historia ganó repercusión el fin de semana pasado, cuando una camioneta ingresó al predio durante la madrugada y realizó trompos sobre el barro, dejando importantes marcas sobre la cancha. Franco registró los destrozos en un video que rápidamente se viralizó en redes sociales y despertó el apoyo de vecinos y usuarios, que valoraron el trabajo realizado.

Tras el episodio de vandalismo que se viralizó en redes sociales, los vecinos redoblaron el apoyo a la recuperación de la cancha y continúan gestionando la instalación de luminarias.

Con el paso de los días, sin embargo, el vecino decidió bajar el tono del mensaje. "Yo filmé un video del que me arrepiento porque lo dije en un tono medio agresivo, buscando el culpable, y no es el mensaje que quiero dar a mis hijos ni a los chicos. Si la persona escuchó algo le pido perdón, y si se quiere acercar, se comprende la situación. Lo importante es que la cancha está y que se recuperó el espacio", expresó.

Ahora, mientras los vecinos gestionan la instalación de luminarias para que el predio también pueda utilizarse durante la noche, la cancha de Puán y Rufino Inda volvió a cumplir la función para la que fue recuperada: ser un espacio de encuentro para los chicos y las familias del barrio.

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