Cayó una banda criminal que secuestraba caballos de polo, los faenaban y vendían la carne
El dueño de un establecimiento rural reconoció a sus caballos entre los restos, luego de denunciar la desaparición de cuatro de ellos.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Una banda criminal cayó en Moreno tras un procedimiento realizado por la Policía de la provincia de Buenos Aires, a raíz de una denuncia erradicada por el robo de cuatro caballos de polo en un haras de Pilar.
Tras una serie de allanamientos —que dieron lugar en cinco diferentes domicilios—, ocho personas fueron detenidas bajo la acusación de integrar una banda dedicada al robo y faena clandestina de equinos en el conurbano bonaerense. Durante el proceso se encontraron restos de animales descuartizados, herramientas utilizadas para la faena y distintas armas de fuego.
Uno de los principales investigados es Lautaro Rodrigo Manzanares, de 26 años, quien fue detenido durante el operativo. Según se constató, además, el sospechoso contaba con tres pedidos de captura vigentes por otras causas.
Fue el propio dueño del establecimiento rural, Jorge Maiquez, quien reconoció a sus caballos entre los restos, tras la investigación que avanzó tras la denuncia por el robo de los animales pertenecientes al Haras La Fija, en Pilar.
“Me robaron la yegua de mi nieta, mansa, que ella adoraba, y la mataron”, lamentó.
Durante los cinco allanamientos, los policías encontraron restos óseos, cabezas, patas y pezuñas de caballos, además de cuchillas, hachas y otras herramientas que, según los investigadores, eran utilizadas para faenar a los animales.
También secuestraron armas de fuego de distintos calibres, entre ellas un rifle de aire comprimido, dos revólveres calibre .22 y .32, una pistola calibre .22 y una Bersa 9 milímetros con kit Rony.
Cómo funcionaba el circuito clandestino de carne
De acuerdo con la causa, los caballos robados eran trasladados hasta distintos puntos de Moreno, donde eran faenados. La carne posteriormente era destinada a la venta clandestina en la zona de Villa Trujui.
La modalidad preocupa además por el riesgo sanitario: la carne de equinos faenados fuera de establecimientos habilitados es comercializada sin controles y puede terminar en preparaciones como carne picada, chorizos o milanesas.
Según relataron damnificados, en algunos casos la carne era transportada en camionetas sin las condiciones de refrigeración correspondientes y luego distribuida a distintos comercios.
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