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Dos estadios llenos unidos por el dolor

Dos estadios llenos unidos por el dolor

Por Redacción 0223

En Medellín, Atlético Nacional brindó un memorable e impactante homenaje al rival que debería haber enfrentado esta noche de miércoles. En Chapecó, hinchas y jugadores que no viajaron también colmaron su estadio. Calles desbordadas de amor.

Con cánticos, palomas blancas y decenas de flores, más de 30.000 personas homenajearon este miércoles en Medellín a las víctimas del accidente aéreo que  diezmó al club de fútbol Chapecoense de Brasil cuando viajaba para disputar la final de la Copa Sudamericana en Colombia. Un acto de amor total, en el horario del partido que no pudo ser.

"Nuestro corazón está arrugado", dijo Reinaldo Rueda, el técnico del colombiano Atlético Nacional, que debía disputar este miércoles el partido de ida de la final del torneo regional con el pequeño club del sur de Brasil que vio sus sueños de gloria rotos con la tragedia.

Rueda asistió junto a todo el plantel verdolaga al estadio Atanasio Girardot, colmado de quienes se acercaron a despedir a las 71 personas que murieron al estrellarse el lunes el avión en 
que viajaban en una zona montañosa a unos 50 kilómetros de Medellín. Seis personas sobrevivieron.

El presidente del club cafetero, Juan Carlos de la Cuesta, afirmó que, tras la tragedia, Atlético Nacional, vigente campeón de la Copa Libertadores, participará en el Mundial de Clubes en 
diciembre en Japón en representación de Colombia, Brasil y Sudamérica.

"Toda la vida me dediqué al deporte y hoy sentía que tenía que venir como a hacer una catarsis al encontrarme con gente que se siente como yo", dijo a la AFP Carolina Arredondo, de 36 años, con una vela blanca encendida.

En el tributo, organizado por Atlético Nacional, miembros de la banda de guerra del Ejército colombiano portaron banderas de Brasil, Paraguay y Venezuela, los países de origen de las  víctimas. Además, hubo sobrevuelos de los helicópteros militares que participaron en el operativo de rescate.

Fue tan masiva la asistencia que el estadio debió cerrar sus puertas varios minutos antes de lo previsto para evitar sobrecupo, por lo que miles quedaron en los alrededores.

Durante el acto, que comenzó a las 18H50 locales (23H50 HMT), cinco minutos más tarde del horario en que debía iniciar el partido, se leyeron los nombres de todos los fallecidos, entre  ellos periodistas, dirigentes y la tripulación, y se liberaron 71 palomas blancas, una por cada víctima mortal.

En reiteradas ocasiones, se corearon frases como "No lo olvidaremos, esta Copa va al Cielo", "Campeón, Chape campeón" y "Fuerza Chape".

"Las expresiones de solidaridad que encontramos de cada uno de ustedes (...) nos ofrece un gran consuelo", dijo el canciller brasileño, José Serra, quien estalló en lágrimas al reconocer que  nunca antes había sentido "una emoción semejante".

El tributo, al que asistieron autoridades locales y de Chapecó y familiares de las víctimas, finalizó con una presentación de la orquesta filarmónica de Medellín y con los asistentes lanzando flores a la cancha.

Atlético Nacional, campeón de la Libertadores de este año, está a la espera de una respuesta de la Conmebol a su propuesta de entregar el título de la Sudamericana al enlutado club brasileño, que sorprendió con su ascenso en el fútbol regional.

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Tras dos días en la oscuridad, Chapecó se desahogó unida este miércoles como se sacan las penas en un campo de fútbol, con tambores, banderas y cantos de aliento a un equipo que ya no está, pero que nunca se irá del Arena Condá.

Las mismas gradas que rebosaban hace una semana, cuando el Chapecoense vivió la noche más importante de su historia, volvieron a llenarse como si la hinchada de este club al que le robaron la vida las montañas de Medellín quisiera desafiar a la tragedia.  

Volaban los jóvenes de la barra, cantando los himnos de sus guerreros más fuerte que nunca, mientras la ciudad vestía de verde y blanco un Arena Condá rabioso con su suerte.

Con la que les obligó a despedirse de su equipo sin que nadie lo supiera, en la noche de éxtasis donde el poderoso San Lorenzo cayó en Chapecó y el arquero Danilo se hizo héroe.

Una noche que parece de hace siglos en un estadio al que la tragedia le ha robado el balón y el arco de aquella atajada memorable ha dejado sitio a las estructuras donde se prepara el velorio colectivo que el viernes espera reunir a 100.000 personas.

"El equipo era nuestra ciudad, nuestra alegría del fin de semana, era algo inexplicable para nosotros. Creo que, de alguna manera, el partido de la semana pasada fue una despedida", afirmó emocionado Ghetly Ranzan, un funcionario de 37 años que todavía recuerda el primer encuentro del Chapecoense al que asistió, en 1985.

Dos estadios llenos unidos por el dolor

En Medellín, Atlético Nacional brindó un memorable e impactante homenaje al rival que debería haber enfrentado esta noche de miércoles. En Chapecó, hinchas y jugadores que no viajaron también colmaron su estadio. Calles desbordadas de amor.

Jugadores del plantel de Chapecoense, abrazados en el dolor por la pérdida de sus compañeros.

Con cánticos, palomas blancas y decenas de flores, más de 30.000 personas homenajearon este miércoles en Medellín a las víctimas del accidente aéreo que  diezmó al club de fútbol Chapecoense de Brasil cuando viajaba para disputar la final de la Copa Sudamericana en Colombia. Un acto de amor total, en el horario del partido que no pudo ser.

"Nuestro corazón está arrugado", dijo Reinaldo Rueda, el técnico del colombiano Atlético Nacional, que debía disputar este miércoles el partido de ida de la final del torneo regional con el pequeño club del sur de Brasil que vio sus sueños de gloria rotos con la tragedia.

Rueda asistió junto a todo el plantel verdolaga al estadio Atanasio Girardot, colmado de quienes se acercaron a despedir a las 71 personas que murieron al estrellarse el lunes el avión en 
que viajaban en una zona montañosa a unos 50 kilómetros de Medellín. Seis personas sobrevivieron.

El presidente del club cafetero, Juan Carlos de la Cuesta, afirmó que, tras la tragedia, Atlético Nacional, vigente campeón de la Copa Libertadores, participará en el Mundial de Clubes en 
diciembre en Japón en representación de Colombia, Brasil y Sudamérica.

"Toda la vida me dediqué al deporte y hoy sentía que tenía que venir como a hacer una catarsis al encontrarme con gente que se siente como yo", dijo a la AFP Carolina Arredondo, de 36 años, con una vela blanca encendida.

En el tributo, organizado por Atlético Nacional, miembros de la banda de guerra del Ejército colombiano portaron banderas de Brasil, Paraguay y Venezuela, los países de origen de las  víctimas. Además, hubo sobrevuelos de los helicópteros militares que participaron en el operativo de rescate.

Fue tan masiva la asistencia que el estadio debió cerrar sus puertas varios minutos antes de lo previsto para evitar sobrecupo, por lo que miles quedaron en los alrededores.

Durante el acto, que comenzó a las 18H50 locales (23H50 HMT), cinco minutos más tarde del horario en que debía iniciar el partido, se leyeron los nombres de todos los fallecidos, entre  ellos periodistas, dirigentes y la tripulación, y se liberaron 71 palomas blancas, una por cada víctima mortal.

En reiteradas ocasiones, se corearon frases como "No lo olvidaremos, esta Copa va al Cielo", "Campeón, Chape campeón" y "Fuerza Chape".

"Las expresiones de solidaridad que encontramos de cada uno de ustedes (...) nos ofrece un gran consuelo", dijo el canciller brasileño, José Serra, quien estalló en lágrimas al reconocer que  nunca antes había sentido "una emoción semejante".

El tributo, al que asistieron autoridades locales y de Chapecó y familiares de las víctimas, finalizó con una presentación de la orquesta filarmónica de Medellín y con los asistentes lanzando flores a la cancha.

Atlético Nacional, campeón de la Libertadores de este año, está a la espera de una respuesta de la Conmebol a su propuesta de entregar el título de la Sudamericana al enlutado club brasileño, que sorprendió con su ascenso en el fútbol regional.

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