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Primera nacional

13 de Octubre de 2019 19:30

Alvarado se regaló una sonrisa y respira Pumpido

Volvió y la rompió. Diego Becker marcó dos golazos y los tiempos de Alvarado. (Foto:Diego Berrutti)

Con un gran primer tiempo, el conjunto marplatense logró una gran victoria frente a Estudiantes de Río Cuarto. Se impuso 3 a 2 en el Minella y sufrió más de lo que mereció.

Las acciones de los jugadores son lo que necesitan los entrenadores para saber si el plantel está comprometido con su idea o si es el momento de dar un paso al costado y permitir el cambio de timón. Más allá del sufrimiento de final y del 3 a 2 que poco tuvo que ver con un desarrollo favorable, Juan Pablo Pumpido se fue del Minella con la tranquilidad de que su equipo salió a respaldarlo adentro de la cancha, hizo su mejor partido como local frente a uno de los mejores conjuntos que tiene la Zona B y derrotó 3 a 2 a Estudiantes de Río Cuarto para salir del fondo de la tabla.  

Si lo que necesitaba Juan Pablo Pumpido era una muestra de compromiso por parte de sus jugadores, se debe haber ido más que tranquilo al vesturio en el entretiempo, porque Alvarado jugó como para "bancar" al técnico. Más cómodo con el dibujo, el "torito" fue un equipo que no tuvo problemas en defensa y que sumó más gente en ataque, mostró una propuesta diferente. Y que va mucho más allá del resultado parcial con el que se fueron al descanso. Porque no dejó jugar a un equipo que hace del juego su principal virtud, lo incomodó y salió vertical a lastimarlo, ganó faltas cercas del área e inquietó con las pelotas paradas. En un córner, Ponce alcanzó a puntear en el primer palo y la pelota se fue cerca. Enseguida, otro tiro libre de Becker que se cerró, Peralta salió mal e increíblemente Fernández erró el cabezazo cuando lo único que tenía que hacer era tocarla para abrir el marcador.

Sin embargo, por decantación y merecimiento, el tanto llegó. Una pelota larga encontró mano a mano a los centrales contra Germán Rivero que arrancó habilitado y se los llevó a la rastra, Vester no pudo alcanzarlo y apenas ingresó al área, sin mucho ángulo, el goleador sacó un derechazo cruzado, letal, que se metió junto al palo derecho para hacer explotar el Minella. El desahogo lo soltó tanto al equipo, que se lo vio más tranquilo con la pelota, ganó en precisión y se hizo dueño absoluto del partido. Ledesma ganó una falta cerca del área y del resto se encargó Diego Becker: obra de arte del exRosario Central que en un tiro libre para un derecho, le sacó lustre a la zurda y la colgó del ángulo derecho de Peralta que se estiró pero nada pudo hacer. Parecía estar viviendo un sueño Alvarado en el Minella, cambió murmullos por aplausos y la relación ganaba en confianza. Encima, a los 35', Martínez Schmitd se adelantó y quiso inventar una falta, el árbitro no compró y a donde faltaba el central buscaron a Rivero que aguantó y pivoteó perfecto, de espaldas, por arriba de sus hombros, para la carrera de Becker que le ganó en carrera a Benavídez y ante la salida del arquero tocó suave, al segundo palo, para que la fiesta sea completa.

Si eso hubiera terminado de esa manera, nadie podría haber dicho nada y estaríamos hablando en 45' de una reconciliación de Alvarado con la pelota y con su gente. Pero poco después del tercero, en la única desatención de la primera mitad, Benavídez capturó un rebote y levantó el centro que Sepúlveda cabeceó en sorprendente soledad para vulnerar a Bilbao y sellar el 1-3 que no cambió las sensaciones camino al vestuario, pero despertó un alerta porque quedaba mucho y el viento, ahora, favorecía a la visita. 

El arranque del complemento iba a ser clave, y Alvarado intentó mantener la intensidad y la idea. Y la primera ocasión fue para el local, cuando Becker buscó a Giordana que perdió por poco con el achique de Peralta. El juego era más parejo, Estudiantes intentaba pero no tenía ideas y los centros eran bien controlados por Bilbao y los centrales, mientras que el "torito" no quería dejar espacios y sabía que en alguna contra podía terminar de liquidar la historia. Menos de media hora espero Vázquez y trató de cambiar el rumbo desde el banco con el ingreso de Ferreyra y Cuello y el cambio de sistema, dejando tres defensores. Y a los 20' consiguió el rédito de esa acumulación de futbolistas, un lateral que llegó al área, el rechazo de Zules Caicedo, la disputa del colombiano en las alturas y la pelota que terminó en el segundo palo donde Hesar empujó y selló el 2-3 que le puso dramatismo al partido, ante la protesta deliberada de todo Alvarado.

El "torito" trató de mantener la calma y no caer en la desesperación. En definitiva, la ventaja seguía siendo para el local y la obligación para Estudiantes. Que de casualidad no lo empató en un tiro libre lejano de Cuello que nadie peinó, siguió con dirección al arco y se fue apenas al lado del izquierdo. El viento jugaba su parte y favorecía a la visita que apenas recuperaba lanzaba para sus hombres de ataque. Pero Alvarado creció y tomó el control otra vez, sólo le faltaba la puntada final para sellar el triunfo y no sufrir hasta el final. Y casi lo hizo quién más lo merecía, Rivero que no conectó por poco un centro rasante de Poncce desde la izquierda.

Síntesis

Alvarado (): Emanuel Bilbao; Santiago Zurbriggen, Gabriel Fernández, Jorge Zules Caicedo y Fernando Ponce; Lucas Algozino, Maximiliano González, Pablo Ledesma y Diego Becker; Santiago Giordana y Germán Rivero. DT: Juan Pablo Pumpido.

Cambios: ST 27' Gonzalo Lucero por Becker, 34' Robertino Giacomini por Giordana y .

Estudiantes (Río Cuarto) (): Adrián Peralta; Gastón Benavídez, Emanuel Martínez Schmidt, Alan Vester y Lautaro Formica; Nahuel Cainelli, Gastón Cabrera, Gastón Bottino y Víctor Beraldi; Bruno Sepúlveda e Ibrahim Hesar. DT: Marcelo Vázquez.

Cambios: ST 11' Javier Ferreyra y Álvaro Cuello por Beraldi y Martínez Schmitd, y 20' Martín Peralta por Cainelli.

Goles: PT 19' Rivero (A), 28' y 35' Becker (A) y 39' Sepúlveda (E); ST 20' Hesar (E)
Árbitro: Carlos Córdoba.
AlvaradoJosé María Minella.