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2 de Diciembre de 2019 02:08

Fabián Cubero tuvo una emotiva despedida del fútbol y Vélez

A los 40 años, el futbolista marplatense jugó sus últimos minutos en la victoria de su equipo ante Colón. 

El marplatense Fabián Cubero se retiró definitivamente del fútbol, y se despidió jugando los minutos finales del triunfo de su equipo, Vélez Sarsfield, 3 a 1 ante Colón de Santa Fe en el estadio "José Amalfitani".

A diecinueve días de cumplir 41 años, "Poroto" ingresó a los 42´ del complemento y recibió una ovación de los hinchas para pisar por última vez el césped que siempre lo cobijó. A excepción de una temporada en Tigres de México (2007), el marplatense jugó siempre en el "Fortín". Una trayectoria ejemplar, con mucho profesionalismo para mantenerse durante más de 20 años en el máximo nivel del exigente fútbol nacional.

"Estoy muy agradecido al hincha por acompañarme y hacerme sentir un ídolo", confesó visiblemente sensibilizado en conferencia de prensa. "Vengo pensando en este retiro desde la firma en junio. Fue la noche soñada. Antes del partido les pedí a los muchachos que me regalen el mejor partido del año y así fue. Jugaron un partido increíble y les quiero agradecer públicamente a ellos porque me dieron ese plus para que yo tenga la felicidad que tengo y haber podido disfrutar como disfruté", agregó.

Promediando el segundo tiempo, los hinchas comenzaron a pedir el ingreso del futbolista para que pueda despedirse. Incluso, Gabriel Heinze le pidió calma a un plateísta. "Le agradezco al hincha por insistir tanto para que Heinze me pusiera (risas). Sabía que el Gringo me iba a dar la posibilidad para retirarme de esta manera, es una gran persona, un gran compañero y un gran técnico. Y quería agradecerle, porque se dio todo para que me pueda retirar como retiré hoy", comentó "Poroto".

A modo de síntesis, Cubero agradeció a Vélez: "Puedo decir que esta es mi casa y estoy muy agradecido al hincha por acompañarme y hacerme sentir un ídolo, porque así me sentí hoy con la ovación y el cariño de la gente". Y finalizó con una frase que denota sus sentimientos, pero también el de toda la gente, que una vez más le retribuyó con amor incondicional lo que dejó en cancha cada vez que se calzó camiseta de Vélez: "Estoy muy feliz de haber terminado mi carrera de esta manera".

Una trayectoria ejemplar

Fabián Cubero nació del fútbol marplatense, donde jugó en Almagro, Kimberley y Aldosivi. En 1996 llegó a Vélez Sarsfield, recomendado por el preparador físico marplatense Julio Santella (multicampeón con Carlos Bianchi en Vélez y Boca). Su debut en la primera división se produjo el 17 de noviembre de 1996, en la 13° fecha del Torneo Apertura, en una derrota 2-0 ante Estudiantes en el estadio Amalfitani. El entrenador fue Osvaldo Piazza. 

Su ascendente carrera tuvo su primer pico alto cuando integró el plantel del seleccionado argentino campeón mundial Juvenil en Malasia 1997. Dirigido por José Pekerman, fue titular en la final ante Uruguay, con compañeros como Walter Samuel, Juan Román Riquelme, Esteban Cambiasso y Diego Placente. 

Con mucha fortaleza física y mental, inteligencia táctica, Cubero comenzó así una trayectoria donde siempre se destacó por su polifuncionalidad en el campo de juego. En Vélez tuvo a una gran cantidad de directores técnicos que siempre confiaron en sus servicios: Marcelo Bielsa, Eduardo Solari, Julio Cesar Falcioni, Eduardo Luján Manera, Salvador Calvanese (interino), Oscar Tabarez, Carlos Compagnucci, Edgardo Bauza, Carlos Ischia, Alberto Fanesi, Miguel Ángel Russo, Ricardo La Volpe, Pedro Larraquy (interino), Hugo Tocalli, Ricardo Gareca, José Flores, Christian Bassedas, Omar De Felippe, y Gabriel Heinze.

Su primer gol lo convirtió el 25 de octubre de 2002 (Apertura, 14ª fecha), cuando a los cinco minutos abrió el marcador en un triunfo frente a Gimnasia por 3 a 1. Su último grito se registró 27 de noviembre de 2017 cuando, por la 10ª jornada de la Superliga, quebró el cero en una victoria ante Olimpo por 3 a 0.

Transferido a los Tigres de la UANL en 2007, el padre de Indiana, Allegra y Sienna viajó al país azteca y se alistó en los Felinos una temporada y media, lapso tras el cual volvió para continuar su carrera en nuestra institución.

Durante su extenso derrotero en Vélez se colgó en su cuello siete medallas locales. Actuando como volante derecho, mediocampista centro, marcador de punta derecho o zaguero, consiguió cuatro torneos Clausura (1998, 2005, 2009, 2011), el Inicial 2012, la Superfinal 2012/13 y la Supercopa 2013. De esta manera se transformó en uno de los escasos futbolistas en lograr títulos nacionales en tres décadas diferentes.

El 30 de septiembre de 2012, jornada en la que Vélez tropezó ante Colón por 4 a 2 en Liniers, el abanderado del temperamento, alcanzó el récord de 457 presentaciones en defensa de la V azulada, marca que ostentaba desde 1987 Pedro Larraquy, guarismo que superó la semana siguiente frente a Newell´s en Rosario.

Fabián Cubero marcó 17 tantos y recibió en 26 ocasiones la tarjeta roja (20 en certámenes AFA y 6 en torneos internacionales), y dejó atrás, con 21 expulsiones, a próceres de este rubro como Roberto Trotta y el fallecido Edgardo Prátola.

El viernes 18 de octubre de 2013, ante Racing en Avellaneda por la fecha 12 del Torneo Inicial, completó los 500 partidos como profesional, inscribió su apellido en la exuberante bibliografía del fútbol criollo y engrosó, junto a un puñado de celebridades como Ricardo Bochini, Hugo Gatti o Roberto Telch, la nómina de jugadores que alcanzaron y superaron ese escollo numérico.

Con su despedida ante Colón, Cubero terminó su carrera con 516 compromisos por Torneos locales, 117 por Torneos internacionales y 10 por Copas nacionales. 632 presencias, cifra que lo ubica en el séptimo lugar en el listado de jugadores con mayor cantidad de cotejos disputados en los casi noventa años de vida profesional del deporte más popular de la Argentina, detrás de Hugo Gatti (819), Ricardo Bochini (714), el Mono Navarro Montoya (683), Carlos Biasutto (665), Roberto Telch (655) y Ubaldo Matildo Fillol (644).

Otro dato estadístico: el dueño del dorsal “5” ocupa el segundo peldaño entre los jugadores que usaron una sola casaca en sus carreras, debajo de Bochini (714 en Independiente) y por encima de Oscar Garré en Ferro. El histórico emblema fortinero trituró otra marca, es el futbolista de campo más longevo que se ha calzado nuestra camiseta.

Bendecido por la genética en su condición física que solo le ha jugado una mala pasada en este segmento epilogar de su trayectoria, serio en lo profesional como pocos, estas últimas dos características fueron pilares fundamentales para sostenerse durante tanto tiempo en el máximo nivel competitivo. Sus méritos futbolísticos para permanecer, a días de cumplir 41 años, han sido: inteligencia y disciplina táctica, sangre, sudor y corazón. Mantenerse veintitrés años en la elite es un mérito enorme dentro de una profesión donde la competencia individual es permanente, la crítica es cruel y las lesiones pasan factura.

El 29 de febrero de 2020 ha sido la fecha escogida para que los hinchas puedan rendirle tributo a su recorrido sin máculas como jugador velezano.

Esta tarde noche, al ingresar al terreno en el reto ante Colón, levantó sus brazos envuelto en un halo de emoción para contestar el cariño de SU GENTE, recibió la cinta de capitán de manos de uno de sus herederos, Lautaro Giannetti, libró su combate final y, como siempre… se retiró ganador del campo de batalla.

Con información de Velez.com.ar