Teatro independiente

15 de Enero de 2020 10:43

“La casa de Bernarda Alba”, todos los jueves en El Telón

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Un grupo de hombres desafían la norma establecida y encarnan a las protagonistas de esta obra.

Durante enero y febrero la producción de la directora teatral Loreto “Lolo” Yeomans sale a escena en la sala de calle España 1839.

Una de las sensaciones del circuito teatral marplatense es la obra “La casa de Bernarda Alba”, que se puede apreciar todos los jueves de enero y febrero a las 22:30 horas en el teatro El Telón de Mar del Plata de ubicado en la calle España 1839.

“La casa de Bernarda Alba” es un clásico del gran poeta y dramaturgo español, Federico García Lorca.  En Mar del Plata, la directora teatral Loreto “Lolo” Yeomans presenta una nueva adaptación de la obra y esta vez, los protagonistas son todos hombres.

“Una pieza que fue escrita para elenco íntegramente femenino, y hacerla con actores varones, es interesante ver cómo opera ese cruce de géneros. Interesante es ver que los actores se refieren a ellos en términos de “nosotras”, pero no adoptan ni voces ni gestualidades femeninas”, sostiene Loreto respecto a la obra.

La nueva versión de Bernarda Alba es un suceso en el circuito teatral marplatense porque tiene una gran fuerza escénica. Lolo señala que “los personajes siguen siendo mujeres. Hay como un especial desdoblamiento, de los personajes, a los actores, y esa brecha se mantiene presente, insalvable, desde la primera a la última escena”.

Cada actor encarna al personaje femenino que le tocó representar desde su modalidad, fijando cada uno ese límite personal entre un género y el otro. Los intérpretes son: Eduardo Liuzzi, Rodolfo  Steiner, Rodrigo Prado, Mauro Martínez, Diego Romero, Ariel Alonso, Victor Cutrono, Marcelo Altable y Sergio Llera. 

El espectáculo ofrece una visión masculina, y a la vez feminista, sobre la naturaleza femenina pero también del ser humano. “La casa de Bernarda Alba es un canto a la libertad de las minorías oprimidas”, subraya su directora y agrega: “esta obra es una indefinición de géneros, pues no tenemos que ser hombres o mujeres, sino personas”.

Un grupo de hombres que desafían la norma establecida y encarnan a las protagonistas de esta obra. Porque estas mujeres desangeladas manifiestan, en varias ocasiones, su deseo de ser hombres para tener libertad.  Y en ese anhelo aparece la importancia del acceso a la educación de las mujeres.