Columna de miércoles

15 de Julio de 2020 22:46

Coronavirus: un crecimiento del 2500% y el temor al “jaque mate”

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Sin importar de qué se hable, un crecimiento de más del 2500% en 11 días es descomunal. Ese fue el registro de los casos de coronavirus en Mar del Plata: el 4 de julio había 9; el 15 de julio, 229. No es una gran definición plantear que la ciudad atraviesa el momento más delicado desde que comenzó la pandemia. La incógnita es cuán peor estará en las próximas semanas.

Por ahora, el gobierno de Guillermo Montenegro se resiste a dar marcha atrás con las habilitaciones especiales que se permitieron a partir de la sugerencia de la comisión especial de reactivación económica. Desde su entorno insisten en que todos los contagios siguen encapsulados en dos grandes focos: el sanatorio Houssay y el geriátrico Namasté. Incluso, en las últimas horas los epidemiólogos del municipio revelaron que una mucama del geriátrico es hija de una enfermera del sanatorio. Ambas están infectadas. “Es uno de los nexos. Hay más, pero ese es el más claro. Es un solo brote”, explicaron.

¿Cómo surgió ese brote? Esa es otra incógnita y acaso ya no importe. El vínculo de una mucama del Namasté con un policía que dio positivo a principios de junio se descartó. Una versión que circuló en las últimas es que el virus ingresó al Houssay por un familiar que visitó a una paciente. El hombre, residente en Mar Azul, habría intercambiado el permiso de fuerza mayor con sus hijos para poder visitar a la mujer internada en el geriátrico. De ser así, sería un indicador que los descuidos en los retenes se pagan caro.

 

 

El tercer brote que se conoció esta semana es el de una pesquera que fue clausurada. Las autoridades sanitarias están convencidas de que allí también hay un nexo que conecta esos casos con los demás. Aunque todavía no pudieron confirmarlo.

La tarea minuciosa de los epidemiólogos para poder conectar todos los casos y así llegar siempre a un caso cero es agotadora. Pero, a la vez, clave. Las autoridades saben que si pierden ese rastro tendrán la certeza de que no podrán aislar a todos aquellos que tienen el virus y seguirán apareciendo contagios. Algunos, incluso, creen que eso ya está ocurriendo. Por caso, en las últimas horas hubo casos en un centro oftalmológico, en otro geriátrico de La Perla y en el Cema, que decidió cerrar el área de diagnóstico por imágenes.

La otra gran preocupación que existe en el municipio es que más allá de tener identificados dónde surgen los brotes muchos de los trabajadores que dieron positivo de Covid en los últimos 10 días viven en barrios periféricos. Desde la hora cero, todos sabían que cuando comiencen a aparecer casos en las zonas más vulnerables la situación sería mucho más compleja de abordar.

Con esa premisa, el municipio intenta evitar que se propague. En estos momentos, hay más de mil personas aisladas en Mar del Plata. “Muchas están en las casas. Pero muchas otras se aislaron en hoteles, porque se dieron cuenta que no podían o por temor a contagiar a sus familiares”, contaron desde el municipio. Además, advirtieron que están “preparados” para actuar si en algún barrio se desata un foco.

Las autoridades municipales esperan que la escalada de casos siga algunos días más. No obstante, Montenegro y su equipo creen que es “injusto” cerrar los cafés por brotes que no tienen nada que ver con las actividades económicas. “En 120 días no tuvimos un contagio en la obra pública, tampoco en los comercios. Todos los focos se dan en los servicios esenciales”,  resumieron.

Además, creen que todos los rubros habilitados actuaron con responsabilidad y con un alto cumplimiento de los protocolos. Y están convencidos de que los problemas no se dan ni en los cafés, ni en los locales de ropa, ni en las obras, ni supermercados.  “Te doy un dato: de los 191 infectados de coronavirus que tenemos hasta ahora, 137 reconocieron que compartieron un asado, tomaron mate, visitaron a alguien”, contó un funcionario municipal.

En medio de una situación complicada desde lo sanitario, también surgieron tensiones políticas. “En Mar del Plata hay circulación del virus”. A Montenegro se le transformó la cara cuando un colaborador le contó lo que había dicho el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera. Montenegro se puso furioso y largo un insulto al aire. “Las declaraciones le cayeron muy mal”, contaron en su entorno.

Sin embargo, no fue la única crítica recibida. Este miércoles, los efectores de salud de provincia y nación en la ciudad (Pami, INE, Zona Sanitaria, hospitales) firmaron un documento en el que expresaron su preocupación por el aumento de casos y cuestionaron la decisión del gobierno municipal de extender los horarios de distintas actividades comerciales. “Nos parece poco oportuno”, dice la nota firmada por todos los actores.

La noticia que anticipó 0223 cayó de manera sorpresiva en el municipio. Y mal. “Nosotros nos manejamos con mucha cautela en los últimos días. Habíamos acordado trabajar en conjunto, sin echar culpas a nadie y salen con esto”, se quejó un funcionario y rápidamente agregó: “Tenemos esta situación por el Houssay y no dijimos nada. Y encima nos tenemos que aguantar que los que provocaron esto firmen esa nota”.

 

La explicación oficial del cambio de horario está en línea con la preocupación por el aumento de casos. Aseguran que no tiene ningún objetivo económico, sino buscar que menos gente se acumule en los comercios. “Teníamos medido que el 45% de la gente hacía las compras entre las 17 y las 19. Nuestros epidemiólogos nos recomendaron estirar una hora más el cierre para que esa gente esté más distribuida”, argumentaron.

Los profesionales de la salud que trabajan en dispositivos de Provincia y Nación aseguran que este documento no es una reacción del momento. Desde hace dos meses, todos los sábados mantienen una reunión para analizar la situación sanitaria. Y si bien públicamente no se habían pronunciado por lo bajo deslizaban críticas a varias de las medidas que viene tomando la secretaria de Salud Viviana Bernabei y su equipo.

El crecimiento exponencial de los casos que se vivieron en los últimos 10 días hizo que se animaran a exteriorizar esas críticas. Y una de las propuestas que podrían llevar en las próximas horas es la creación de un “comité de expertos” para que las decisiones de gobierno no sean tomadas solo con el equipo de la Secretaría de Salud. “En Nación, Provincia y Caba funciona. Acá se podría replicar”, señalan.

Con este contexto, se reunirá este jueves la comisión de reactivación económica. Por ahora, hay consenso para darle continuidad a la apertura de los cafés. Y una versión que circuló este miércoles fue que se iba a analizar la apertura diurna de restaurantes y cervecerías. A muchos les pareció irracional, siquiera, hablar del tema en este momento.

“La idea mayoritaria es meter una pausa a las nuevas actividades. No dar marcha atrás, pero tampoco avanzar con otras”, coincidieron dos fuentes consultadas. Así la charla de estas actividades busca más calmar la ansiedad de los empresarios del sector que avanzar realmente en los permisos.

Es cierto que en el gobierno creen que el mayor riesgo no se da en un bar o restaurant, sino adentro las casas. “El problema lo tenemos ahí. Sabemos que el fin de semana pasado hubo fiestas y que este también las va a haber. Por eso estamos pidiendo mucha responsabilidad”, insisten desde el entorno de Montenegro. En las próximas horas se lanzarán campañas para evitar que la gente se junte a celebrar el Día del Amigo. Y también miran con preocupación las vacaciones de invierno, aunque suene ridículo con la actividad turística completamente vedada.

“No es una pavada. Hoy hay muchos adolescentes y jóvenes que cursan de manera virtual. Y en las vacaciones van a estar liberados y sabemos que van a salir a la calle o a juntarse. En algún momento teníamos problemas con los adultos mayores que no acataban la cuarentena. Hoy es con los jóvenes”, planteó un funcionario.

Toda la atención está centrada en lo que ocurrirá en los próximos días. En el municipio esperan varios días más de numerosos infectados con coronavirus. Nadie se sorprenderá cuando la ciudad supere los 300 casos. Sin embargo, esperan que más tarde o más temprano, esos grandes brotes empiecen a cerrarse. Por eso hacen hincapié en evitar que, puertas adentro de las casas, la cuarentena se relaje con reuniones de amigos y familiares sin el más mínimo control: “Si sobre el brote tenés un evento es jaque mate”.