Fito Páez, tras su show en Mar del Plata: “Exploté y no me arrepiento de una sola palabra que dije con la adrenalina en sangre”
Tras su presentación en el Polideportivo Islas Malvinas, el músico rosarino cuestionó el accionar del personal de seguridad con los espectadores y explicó el motivo de su enojo durante una noche que, pese al episodio, terminó marcada por la música, el baile y el abrazo del público.
Por Redacción 0223
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La música había terminado, pero la noche todavía tenía algo para decir. Después de dos horas de concierto, con el Estadio Polideportivo Islas Malvinas encendido entre canciones, bailes y abrazos, Fito Páez dejó Mar del Plata con una reflexión que fue más allá del escenario.
El músico utilizó sus redes sociales para referirse a un episodio que observó durante el recital y que involucró al personal de seguridad del estadio y su accionar durante la noche.
El rosarino llegó a la ciudad en el marco de su gira “Sale el sol” y ofreció el sábado un espectáculo que combinó canciones nuevas, clásicos infaltables y versiones renovadas, con arreglos que sorprendieron al público. Durante dos horas, Páez volvió a demostrar su manejo de los climas y la complicidad con los espectadores que lo acompañaron una vez más en una noche dedicada al rock.
Pero después del show, el artista puso el foco en una situación que le generó enojo. En una publicación realizada en sus redes oficiales y titulada “Noche picante en Mar del Plata!”, Páez aclaró que el personal de seguridad al que hizo referencia no había sido contratado por sus representantes. “Nos estamos acostumbrando a que un seguridad pueda tocarte y sentarte, o sea darte órdenes”, escribió, antes de remarcar: “Esa seguridad no es contratada por mis representantes”.
Según relató, durante el recital observó cómo trabajadores de seguridad intervenían con espectadores que se levantaban de sus lugares para bailar y cantar. “No sucedió nada pero sí vi en vivo y en directo como personas contratadas como un servicio de seguridad sentaban a personas que se paraban y querían bailar y cantar en su lugar”, sostuvo.
La situación, explicó, le provocó un fuerte rechazo y lo llevó a asociar esas escenas con otros episodios de violencia institucional. “Las maneras que vi me retrotrajeron a un pasado horripilante e indeseado. Y no tan pasado tampoco”, expresó el músico, quien también mencionó las represiones en marchas de jubilados y otras manifestaciones populares.
En esa línea, Páez planteó una reflexión más amplia sobre determinadas formas de ejercer la autoridad y advirtió que “algo en nuestra sociedad se está instalando, naturalizando”. Para el músico, “alguien con un arma o un poder supuesto, impone su voluntad sobre los demás”.
El propio artista reconoció que su reacción durante el episodio fue intensa. “Exploté y no me arrepiento de una sola palabra que dije con la adrenalina en sangre”, afirmó en el posteo.
Sin embargo, el mensaje terminó recuperando el espíritu de la noche y el vínculo con el público. “Tu libertad es muy importante para la mía”, escribió Páez, antes de asegurar que “la música curó todo”.
El cierre estuvo dedicado a quienes lo acompañaron en el Polideportivo, en una reivindicación del espíritu colectivo que atravesó la noche: “El baile, el canto y el abrazo de todo el estadio encendido de amor”, describió Páez. “Viva la música! Gracias Mar del Plata!”, escribió antes de despedirse con una frase incónica en la música: “I’m a warrior, I’m never surrender”.
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