Se lesionó la garganta por una galletita de agua: cómo evoluciona el chico de 14 años que sufrió el incidente

Fue sometido a una laringoscopía en el Materno Infantil y se recupera en su casa: "Gracias a Dios está muy bien".

Cómo evoluciona el chico que se lesionó la garganta tras comer una galletita de agua.

19 de Abril de 2026 17:58

Por Redacción 0223

PARA 0223

El jueves pasado, un adolescente de 14 años fue hospitalizado de urgencia después de sufrir una lesión grave en la garganta mientras merendaba en su casa. Comió una galletita de agua que tenía algo extraño en su interior.

Tras un desesperante ida y vuelta con médicos y centros de salud, fue sometido a una laringoscopía en el Materno Infantil, donde le extrajeron un alambre fino, que se le había incrustado en la garganta. Después de recibir el alta médica, la mamá confirmó a 0223 que el menor "gracias a Dios está muy bien".

Además comentó que el joven ya tomó consciencia de la repercusión del incidente que le tocó protagonizar: "Muchos amigos le mandaron la nota". "Fue un día caótico y lleno de preocupaciones, pero recibimos mensajitos de mucha gente mandando fuerzas y no tengo forma de agradecer tanto", agregó la madre.

Los hechos

Según relató la madre del menor a 0223, el episodio comenzó de manera repentina, cuando su hijo estaba merendando en la casa. Después de comer una galletita de agua, el joven empezó a sentir una fuerte molestia al tragar, seguida de dificultad para respirar y de vómitos de sangre.

En un primer momento, fue trasladado al Caps de Alto Camet, donde los médicos que lo recibieron no le encontraron lesiones ni restos de sangre durante el examen físico, por lo cual desestimaron su gravedad. Ante el empeoramiento del cuadro, la mamá decidió llevarlo por sus propios medios al Hospital Materno Infantil.

Una vez allí, los doctores detectaron lesiones en la zona orofaríngea y le hicieron estudios complementarios. A partir de las radiografías lograron identificar la presencia de un objeto extraño en la garganta, que motivó la intervención del equipo de otorrinolaringología.

Tras una laringoscopía, los médicos extrajeron un alambre fino, que se encontraba incrustado en la garganta del chico. Tras la cirugía, y después de presentar una evolución clínica positiva, fue dado de alta.

"Espero que no quede en la nada, por lo que pudo haber pasado y por que le puede pasar a cualquiera, incluso a una criatura más chiquita", sintetizó la mamá.