"Tengo hambre": un jubilado murió por desnutrición y detuvieron a un impactante sospechoso
El anciano agonizaba en el suelo cuando fue hallado por el personal policial.
Por Redacción 0223
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Una profunda ola de conmoción comunitaria se generó en la provincia de Mendoza tras conocerse los detalles forenses de la muerte de Francisco Carlos Morán. El jubilado de 72 años de edad perdió la vida en la Clínica Santa Clara a causa de un cuadro irreversible de desnutrición crónica, neumonía y abandono físico severo. Las autoridades policiales arribaron a la vivienda de la localidad de Godoy Cruz tras recibir una alerta telefónica de emergencia efectuada por los residentes linderos.
Los agentes sanitarios que ingresaron al inmueble dejaron constancia en las actas de la falta absoluta de higiene y la inexistencia total de alimentos para el afectado. El jubilado agonizaba sobre el suelo de una de las habitaciones residenciales mientras suplicaba de forma reiterada por comida ante la presencia de los efectivos actuantes. Los profesionales médicos del centro asistencial constataron además que el cuerpo del damnificado presentaba múltiples hematomas en la zona del rostro.
Quién fue el detenido por el fallecimiento del jubilado
La Unidad de Delitos No Especializados mendocina dispuso la inmediata detención de Sergio Gustavo Morán, de 41 años, hijo biológico y conviviente directo de la persona fallecida. El sospechoso permaneció prófugo de las autoridades judiciales durante un lapso de dos semanas hasta que fue interceptado en la vía pública por las fuerzas de seguridad. La captura del imputado se concretó gracias a las alertas emitidas por los sistemas tecnológicos de reconocimiento facial urbanos.
El fiscal del caso, Juan Carlos Alessandra, imputó al detenido por el delito penal de abandono de persona agravado por el vínculo y por el posterior resultado de muerte. Los investigadores judiciales descartaron que el acusado presente algún tipo de alteración mental y confirmaron que poseía antecedentes penales por violencia de género desde el ciclo de 2024. El imputado arriesga una condena de cumplimiento efectivo en prisión que podría alcanzar los 15 años de reclusión.
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