Los jóvenes de Mar del Plata que armaron una agrupación de lucha libre y entrenan con un personaje de 100% Lucha
Mar del Catch reúne a fanáticos de la lucha libre que entrenan, organizan shows y construyen comunidad en la ciudad. Entre golpes, caídas y personajes, defienden una pasión que exige esfuerzo físico y mucha confianza entre compañeros.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Aunque para muchas personas la lucha libre todavía sea considerada un espectáculo “armado”, en Mar del Plata un grupo de jóvenes trabaja para demostrar que detrás de cada llave, salto o impacto hay entrenamiento, técnica y pasión.
"Mar del Catch" comenzó oficialmente en el 2025, aunque sus raíces vienen de antes. El espacio surgió como evolución de "Back Bristol Catch", la primera agrupación de lucha libre de la ciudad. Con el paso del tiempo y nuevos integrantes, empezaron a darle continuidad a una actividad que durante años había permanecido casi invisible en Mar del Plata.
“Siempre fue una actividad muy poca conocida”, contó el miembro del grupo, Lautaro Linz, de 29 años. “Había una agrupación que contaba con un ring y luchadores, pero no llevaban a cabo entrenamientos o shows de manera esporádica. Lo que cambió es que empezó a aparecer gente más joven y con insistencia se llegó a lo que estamos llevando a cabo actualmente”.
El equipo hoy entrena y realiza exhibiciones en un espacio prestado por Gabriel Villalobos, quien es dueño de una escuela de boxeo y fanático de la lucha libre. Gracias a ese apoyo, consiguieron lo fundamental: un ring siempre disponible.
El lugar donde la actuación y el deporte confluyen
El prejuicio más recurrente que enfrentan los luchadores tiene que ver con la supuesta “falsedad” de la disciplina. Que "no se golpean de verdad", que "es fácil" o que "todo está actuado" son frases que escuchan con frecuencia, pero ellos aseguran que "la realidad está lejos de todo eso".
“Realmente es una actividad que requiere mucho entrenamiento, esfuerzo y ganas para llevarla a cabo”, explicó Lautaro y agregó: “Hay que saber cómo no lastimar al compañero y a uno mismo”.
En cada práctica trabajan técnicas para amortiguar caídas, coordinar movimientos y generar impacto visual sin poner en riesgo al otro. “Aprendemos mucho a cómo disipar la energía de las caídas, ya que caemos mucho al piso. También la comunicación entre nosotros, tanto con códigos como susurrándonos entre toma y toma”, relató el luchador.
Incluso los sonidos forman parte de la técnica: “Usamos la lona como instrumento y las palmas de las manos para hacer ruidos y generar un impacto entre la gente, que crea que realmente ciertos castigos son reales”. Además, la exigencia física también es alta. “Se requiere tener mucho cardio”, reveló.
Los entrenamientos empiezan con lo más básico: rolls hacia adelante y hacia atrás, aprender a caer, moverse dentro del ring y ejecutar llaves simples sin lesionarse. “Cada quien es libre y bienvenido de crear un personaje y llevar su creatividad al límite”, contó Lautaro e indicó que para ellos, la lucha libre es mitad deporte y mitad actuación.
Los chicos que crecieron viendo 100% Lucha
La pasión por la lucha libre empezó desde muy chico en la vida de Lautaro, frente al televisor. “El primer recuerdo fue viendo 100% Lucha, de allí empezó a interesarme la actividad y a querer descubrir más”, recordó. Como muchos chicos de su generación, jugaba a las luchas en casa y junto a sus amigos.
“Más de grande pude descubrir gracias a un amigo que en Mar del Plata se hacían pequeños shows”, contó a 0223. Lo que nunca imaginó es que años más tarde terminaría arriba de un ring real entrenando junto a uno de los personajes originales de 100% Lucha: el Felino. "Tenemos esa suerte, de que sea quien nos da clases junto a Emiliano Alonso, de la escuela de Federación de Lucha de Argentina".
Lautaro reconoce que la lucha libre es algo mucho más profundo que un hobby y que sostener esa pasión no siempre es sencillo. Combinar el trabajo con el entrenamiento implica sacrificios diarios: “En mi caso no descansar, ya que a veces trabajo de noche y los días que entreno me desvelo por así decirlo para ir a entrenar, y luego a la noche debo pelear para no quedarme dormido”. Sin embargo, aseguró que “es mi cable a tierra y aprendí que estar entrenando o luchando arriba del ring me hace olvidarme un poco del mundo”.
Lejos de la competencia interna o la lucha de egos, en Mar del Catch aseguran que el objetivo principal es construir comunidad. “Somos una agrupación de amigos, que buscamos sumar más gente y que formen parte de esta actividad. No hay disputas, acá todos son oídos y recibidos”, sintetizó Lautaro e invitó a los interesados a acercarse: "Animense. Buscamos llevar a cabo esta pasión y mientras más seamos va a ser mejor”.
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