Inconsistencias en su relato y una frase polémica: detuvieron a la mujer de Barrelier, la tercera relación paralela del imputado

Marianela Palmero pasó de testigo a imputada por encubrimiento agravado en la causa que investiga el femicidio. Cuáles son las pruebas en su contra.

Se trata de Marianela Palmero, madre de la hija de 11 años de Barrelier.

25 de Junio de 2026 20:51

Por Redacción 0223

PARA 0223

La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó una cuarta persona detenida. Se trata de Marianela Palmero, la pareja de Claudio Barrelier, el principal acusado por el crimen de la niña de 14 años. El fiscal Raúl Garzón dispuso su imputación por encubrimiento agravado, el mismo delito que pesa sobre Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani.

La imputación se produjo después de que la fiscalía reuniera pruebas que ponen en duda la versión que Palmero dio como testigo. La mujer había declarado semanas atrás sobre lo ocurrido la noche del 23 de mayo en la vivienda del barrio Cofico de Córdoba, donde ocurrió el crimen.

En ese testimonio aseguró que Barrelier había cenado empanadas antes de encerrarse a jugar con una consola y no hizo referencia a situaciones fuera de lo habitual. Sin embargo, la reconstrucción realizada a partir de peritajes acústicos y mensajes de WhatsApp reveló graves inconsistencias.

Uno de los puntos que más compromete a Palmero es el mensaje que le envió a Barrelier en la noche del femicidio: "¿Qué fue ese grito?". Para la fiscalía, esa frase resulta incompatible con su declaración posterior, ya que nunca mencionó haber escuchado ruidos o gritos provenientes del interior de la casa. A ello se suman las pericias acústicas, que determinaron que desde distintos sectores de la casa era posible escuchar lo que sucedía en el cuarto en el que Agostina fue asesinada.

La querella que representa al padre de la víctima venía reclamando desde hacía semanas la detención de Palmero. Según sostuvo su abogada Fernanda Alaniz, la mujer no sólo habría omitido información relevante sobre lo que escuchó aquella noche, si no que además habría recibido un pedido de Barrelier para borrar mensajes intercambiados durante esas horas. Cabe decir que también se sospecha que colaboró en tareas de limpieza posteriores al femicidio.

La detención de Palmero también puso el foco sobre la vida personal del principal acusado. Aunque convivía con ella y los dos tienen una hija de 11 años, en la investigación se comprobó que Barrelier mantenía al menos otras dos relaciones paralelas, conocidas por personas de su entorno. Una con Melisa Heredia, la madre de Agostina, y otra con Soledad Andreani, la dueña del Ford Ka negro, imputada en la causa.

 

 

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