Uruguay se juega la clasificación ante España con una "guerra" interna entre los jugadores y Bielsa
Los dos empates y el flojo funcionamiento hicieron mella en una relación que ya no llegaba bien al Mundial. Una posible charla terminó por plasmar las diferencias a pocas horas de una "final".
Por Redacción 0223
PARA 0223
La Selección de Uruguay atraviesa horas de máxima tensión interna en la previa del partido decisivo ante España, por la última fecha del Grupo H del Mundial 2026, luego de que un grupo de referentes del plantel le habría planteado a Marcelo Bielsa fuertes diferencias sobre la forma de entrenar y el plan táctico para enfrentar al conjunto europeo.
Según la información de El Espectador de Uruguay, Sergio Rochet, Manuel Ugarte, Rodrigo Bentancur y Federico Valverde pidieron hablar en privado con el entrenador argentino para expresarle su malestar por distintos aspectos de la preparación. De acuerdo con esa versión, los futbolistas le habrían manifestado a Bielsa que no estaban conformes con la intensidad de las prácticas y que consideraban que esa carga de trabajo había influido en molestias físicas y lesiones dentro del plantel.
El otro punto de conflicto habría sido el planteo para enfrentar a España, uno de los candidatos del torneo y líder de la zona. Los jugadores, según la información difundida en Uruguay, le habrían pedido al DT jugar con bloque bajo y salida de contragolpe, en lugar de sostener la idea habitual de presión alta, intensidad y disputa de la posesión. La respuesta de Bielsa no habría tardado en llegar: el entrenador reunió a todo el plantel y tomó la palabra durante 48 minutos, en una charla cargada de tensión en la antesala del partido más importante del ciclo. En esa reunión, el técnico habría rechazado el plan propuesto por los futbolistas y ratificado que, ante España, la intención será jugar “espejo”, de igual a igual, con presión, dinámica y búsqueda de recuperación alta.
El entrenador argentino también les habría recordado a los jugadores distintos episodios que ocurrieron durante su mandato en Uruguay, entre ellos los momentos de crisis posteriores al conflicto con Luis Suárez y Nahitan Nández, cuando, según la versión, algunos integrantes del grupo habrían impulsado su salida del cargo.
El contexto convierte el cruce en una prueba límite para Uruguay: no solo por la necesidad deportiva, sino también por el clima interno que atraviesa el plantel. La tensión entre la idea de Bielsa y el pedido de algunos referentes deja al descubierto una discusión de fondo sobre cómo debe competir la Celeste ante una potencia: sostener el estilo del entrenador o apelar a una versión más pragmática, con repliegue y contragolpe.
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