El desgarrador testimonio de Lucas Ruiz por el caso Isabella: "No respires, que el aire es tóxico, te va a hacer mal"
El menor relató con detalle los episodios de violencia que sufría a diario y las insólitas excusas de sus progenitores. "Yo le digo la casa del terror", afirmó.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Lucas, el hermano de la nena de dos años que murió en la ciudad de Villa Gesell, denunció los maltratos que sufrió por parte de su madre, Lucía Sosa, quien está en la mira de la Justicia por este y otros dos casos similares que ocurrieron años atrás.
"Nosotros venimos con este tema con mucha lucha hace casi 10 años, y cuando fallece la primera de las nenas dimos alerta de que esto se podía volver a repetir", aseveró el joven de 17 años al revelar el contexto de violencia en el que vivían sus hermanos.
Según relató a Crónica TV, el adolescente creció en un hogar adoptivo tras sufrir un episodio que casi le cuesta su vida a las pocas semanas de nacer. "A mí me sacan muy chico. Entro al hospital materno con 21 días de recién nacido con un cuadro de asfixia", precisó y recalcó que en esa oportunidad, el rol de la red Hogares de Belén fue determinante para lograr su remoción del cuidado de la imputada.
A pesar de la medida de protección otorgada por el Fuero de Familia, los jueces que intervinieron en su caso mantuvieron un régimen de revinculación obligatoria que exigía el traslado temporal del menor al domicilio de su familia biológica.
Según Lucas, dichos encuentros derivaban de manera sistemática en lesiones: "Esta gente fue muy agresiva conmigo, me ha maltratado mucho tiempo, me lastimaron muchísimo, me han golpeado mucho tiempo. Sufrimos mucho las revinculaciones", contó a este medio.
Durante el cumplimiento de las visitas, se dio un episodio de violencia que marcó al joven: "Para mi cumpleaños de tres años sufrí una paliza muy grande por estas personas. Nunca fui escuchado y que ahora tengamos que lamentar otra pérdida me hizo hacer un impulso para salir a hablar y desmentir todo".
Y añadió: "Eran muy violentos los encuentros en su casa. Recuerdo una casa muy oscura, la casa del terror, como le digo yo. Me han encerrado y golpeado sin comer, en cuartos oscuros, con miedo y sintiéndome solo; si lloraba, me pegaban de vuelta".
La muerte de la beba de dos años reavivó el dolor que sufrió Lucas y renovó el pedido de justicia contra su madre biológica. Lucía fue quien llevó a la menor al Hospital Municipal alegando que la menor se había ahogado mientras tomaba la mamadera. Sin embargo, el historial médico de los hijos de la mujer arrojó varios ingresos hospitalarios por asfixia, traumatismos y lesiones severas.
El expediente se encuentra caratulado como averiguación de causales de muerte, a la espera de la autopsia.
Las denuncias por violencia física no se limitaron al caso de Lucas, sino que incluyen a sus hermanos. La abogada del joven confirmó la existencia de informes médicos que documentan internaciones de otros menores en el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (HIEMI) de Mar del Plata con politraumatismos severos.
El expediente judicial evidencia un antecedente en el 2016, cuando murió otra menor en Mar del Plata. En aquella causa, la madre y su pareja de ese momento, Javier Héctor Picart, estuvieron con prisión preventiva durante dos años bajo la acusación de homicidio y abuso sexual, aunque luego resultaron absueltos.
"No estoy de acuerdo con lo que está haciendo la Justicia", se quejó Lucas. "Nosotros creemos que Lucía tendría que estar presa hace muchos años. Me parece que está muy errada la Justicia hasta el momento, porque nos quejamos infinidad de veces", añadió.
El adolescente lamentó que en la demora por obtener justicia, sus hermanos tuvieron que padecer un entorno violento: "Ellos también sufrieron lo mismo que yo, incluso hasta peor. Uno de mis hermanos más chicos entró con un cuadro de fractura de cráneo al Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, muy lastimado. Mi hermana también entró con cuadros de asfixia", detalló.
Luego relató: "Nosotros también hemos entrado con cuadros de asfixia por estas personas. No tengo ningún tipo de duda de que es ella quien la mató. Siempre que nos golpeaban, nos tapaban la boca y la nariz diciéndonos: 'No respires, que el aire es tóxico, te va a hacer mal'".
"Me quedaron las marcas en los cachetes de las manos, los golpes en los brazos. Recuerdo que me han golpeado con cinturones también. Javier y Lucía eran muy agresivos", afirmó el joven.
Familiares y abogados de las víctimas convocaron a una marcha frente a los tribunales de Mar del Plata y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para exigir el esclarecimiento de las responsabilidades penales y la revisión de la conducta de los funcionarios del Poder Judicial que intervinieron en los expedientes.
"Pedimos una marcha a lo largo y ancho del país, en las ciudades donde nos estén escuchando, tanto en Mar del Plata como en Buenos Aires, para pedir ayuda. Queremos justicia y no vamos a parar", prometió Lucas.
Leé también
Temas

