“Creo que soy tu hermana”: la influencer marplatense logró contactarse con su familia biológica
Con ansiedad y emoción, Lourdes subió un video en redes sociales para tratar de reconstruir su historia. Los mensajes no tardaron en llegar y de esta manera, logró conocer a parte de su familia biológica.
“La verdad es que había partes de mí que quería sanar, sobre todo la parte del abandono”, ese fue el motivo que llevó a la influencer marplatense a iniciar la búsqueda de sus hermanos biológicos y reconstruir su historia.
María Lourdes Fernández Furio tiene 29 años, es modelo plus size, creadora de contenido y mamá de Emilia. Nació el 23 de septiembre de 1996 y apenas diez días después, el 3 de octubre, fue adoptada por Mario y Ángela.
El amor nunca faltó, pero conocer sobre sus orígenes siempre fue una cuenta pendiente, ya que conocer el pasado permite comprender el presente y construir el futuro.
Esa herida relacionada con el abandono repercutió fuertemente en su vínculo con la alimentación. “Cada vez que una persona se iba de mi vida, yo tapaba con comida la angustia”, explicó.
Fue entonces cuando decidió que necesitaba hacer algo para resolver esa parte de su historia. “El año pasado me empeciné en buscar”, recordó. A través del Hospital Materno Infantil pudo comunicarse con distintas personas que podían orientarla en el proceso, pero finalmente tomó una decisión: hacer público su caso para acelerar la búsqueda.
Este paso también implicaba involucrar a sus padres adoptivos, quienes desde que era chica le habían asegurado que la acompañarían si alguna vez quería conocer sus orígenes. “Ayer les comenté sobre el video y me dijeron: ‘Contás con nosotros’”, afirmó.
Aunque reconoció que, como padres, tenían sus propios miedos, aseguró que terminó sintiendo tranquilidad al saber que contaba con su apoyo. “Subí este video temblando, puse compartir y listo”, recordó sobre el momento en que decidió hacer pública su búsqueda.
La exposición no fue sencilla, pero aseguró que comunicar lo que siente forma parte de quién es. “Soy una persona muy transparente a la hora de decir lo que siento. No me avergüenza para nada ser adoptada; me parece un acto de amor grandioso”, sostuvo.
Después de publicar el video, comenzaron a llegar cientos de mensajes a través de las redes sociales. Algunas personas le contaron sus propias historias y otras incluso le escribieron para señalarle algún parecido físico. “Me han dicho ‘te parecés a mi…’”, relató. Sin embargo, decidió no aferrarse a esas posibilidades: “Yo no quise creer eso porque tal vez están buscando a otra persona y yo ya encontré mi raíz”.
El proceso formal de búsqueda dio las primeras respuestas. Una persona que trabaja en el Materno Infantil, en el área de Derechos Humanos, la acompañó durante el proceso para conseguir su expediente en el Juzgado de Menores.
“Así se destapó todo. Acudimos a una persona para poder verlo, me senté a leerlo todo y ahí me enteré de que tenía ocho hermanos”, relató. La noticia la impactó profundamente: “Me agarró algo porque no podía creer que eran ocho más de parte de mi madre. De parte de mi padre no tengo ni idea”.
La maternidad fue otro de los motivos que la impulsaron a avanzar con la búsqueda. “A partir de que nació mi hija empecé a ver cosas que necesitaba resolver para estar tranquila, siendo que también es parte de su identidad”, explicó. En ese sentido, aseguró que quería evitar que su hija tuviera que atravesar, en el futuro, el mismo proceso que ella.
También aparece una cuestión concreta: conocer sus antecedentes familiares. “Cada vez que iba al médico y me preguntaban, les decía: ‘Soy adoptada, no tengo ni idea’”, reveló. Para ella, conocer esa información también es un derecho: “Está bueno saberlo por el lado médico. Todos lo merecemos”.
A partir de entonces, comenzaron los primeros contactos con su familia biológica a través de las redes sociales. Su tía le manifestó que quería contarle la historia familiar, mientras que una de sus hermanas biológicas le expresó su deseo de encontrarse con ella para hablar, "creo que soy tu hermana", le escribió.
La sorpresa fue también para el otro lado de la familia, ya que una de sus hermanas está por cumplir 31 años y ella está cerca de los 30.
En ese primer contacto también supo que su hermana mayor, además, mantiene contacto con cuatro de los siete hermanos, aunque no con todos. “Me dijo que tiene sus motivos. Es un tema medio picante”, explicó.
Por ahora, la influencer no busca forzar ningún vínculo. “Quiero saber bien qué es lo que pasó y cómo fue la vida de ellos”, aclaró. Su principal objetivo es reconstruir una historia que durante años permaneció incompleta.
Ya pactaron un encuentro para hablar y, aunque reconoce que siente ansiedad por ese momento, también destaca que pudieron coordinarlo rápidamente porque su familia biológica vive en Mar del Plata.
Ahora, con la posibilidad concreta de encontrarse cara a cara con parte de su familia biológica, sus expectativas son más íntimas que familiares. “Busco tener el corazón y la mente tranquilas”, expresó.
“Quiero saber que puse mi gran parte para poder encontrarlos. Quizás no pretendo vínculos porque no sé qué hay del otro lado, pero si, como consecuencia de esto, se da algo genuino y lindo, a por ello”, concluyó.
En definitiva, esta búsqueda no se trata solamente de encontrar a ocho hermanos que hasta hace poco no sabía que existían, sino también de completar una parte de su propia historia. Después de años de preguntas y silencios, Lourdes decidió dar el primer paso para dar ese pasado. Ahora queda por delante un encuentro cargado de emociones, incertidumbre y, quizás, la posibilidad de descubrir que algunas historias familiares pueden florecer muchos años después de haber empezado.
Leé también
Temas
Lo más
leído

