Gastón bustamante

26 de Marzo de 2019 12:28

Verónica González se negó a declarar y se someterá a pericias psicológicas y psiquiátricas

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La esposa de Carlos Bustamante se presentó ante la fiscal Florencia Salas. La imputada por el homicidio aceptó que se le realicen pericias.

Verónica González llegó este martes a tribunales en medio de la fuerte polémica por el crimen de su marido Carlos González y el misterio alrededor del asesinato de su hijo Gastón Bustamante, ocurrido en 2011.

La mujer fue trasladada al octavo piso del palacio de tribunales poco antes de las 12 del mediodía, previo a reunirse con el defensor oficial que la asiste. Allí se presentó ante la fiscal Florencia Salas e hizo uso de su derecho constitucional a negarse a prestar declaración indagatoria.

La presentación ante la fiscal fue breve. "No estuvo más de cinco minutos", confiaron fuentes tribunalicias, quienes remarcaron que González no exteriorizó ningún tipo de sentimiento. La mujer escuchó la nueva imputación por homicidio agravado por el vínculo, luego de que el fin de semana se confirmara la muerte de Carlos Bustamante tras permanecer internado en el Hospital Interzonal General de Agudos (Higa). Sí aceptó el planteo de la fiscalía para que se le realicen pericias psicológicas y psiquiátricas, aunque la medida aún no tiene fecha confirmada. 

Además de este pedido el Ministerio Público espera incorporar en las próximas hora el informe definitivo de autopsia y los reportes de la Policía Científica por las pericias realizadas por casi seis horas en la vivienda que víctima e imputada compartían en la ciudad de Miramar. En tal sentido -y más allá del informe preliminar que recibió la fiscal- se estima que los datos completos de la autopsia podrán confirmar plenamente la mecánica del hecho en el que fue atacado Carlos Bustamante.

Para los investigadores el ataque al hombre de 62 años registrado el pasado viernes constó de dos etapas: la primera en la habitación matrimonial y la segunda en el comedor. Rastro hemáticos secos y húmedos dieron cuenta de esa diferencia horaria que complicaría aún más la situación de la mujer ya que la primera de las agresiones se habría registrado cuando ella estaba aún dentro de la vivienda. Ese viernes González ingresó con su hermana a la casa tras señalar que no encontraba las llaves.