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La hipertensión arterial en el embarazo, la primera causa de muerte materna

La hipertensión arterial en el embarazo, la primera causa de muerte materna

Por Redacción 0223

Se estima que casi un 10% de las mujeres presenta esta enfermedad. Si la presión supera los 140/90 mm Hg, deben recurrir al médico de manera urgente.

En el marco del 26º Congreso Argentino de Hipertensión Arterial que tuvo lugar días atrás en Mar del Plata, los especialistas presentes aseguraron que la hipertensión arterial representa la principal causa de muerte materna en embarazadas. Se lo considera así al deceso cuando ocurre durante la gestación o dentro de los 42 días posteriores al parto o a la fecha de finalización del embarazo.

En Argentina se estima que entre el 5 y el 10% de las embarazadas presenta esta condición. Asimismo, en pacientes de alto riesgo, es decir, con obesidad, lupus o diabetes, esta prevalencia aumenta a cerca del 30%. Por ello, es necesario medir la presión periódicamente durante la gestación, como también llevar adelante una dieta saludable, realizar actividad física y controlar el peso corporal. En estos casos, el riesgo se minimiza considerablemente.

“Las mujeres con más riesgo de sufrir complicaciones en el embarazo son aquellas que presentan sobrepeso u obesidad, embarazos múltiples, las menores de 20 años y las mayores de 40 o las que ya presentaron estos problemas en embarazos previos. Las embarazadas deben consultar al médico de manera urgente cuando su presión arterial supere los 140/90 mm Hg o cuando tengan los siguientes signos de alarma: visión borrosa o nublada, dolor de cabeza intenso, náuseas y/o vómitos persistentes, si notan una disminución o ausencia de movimientos del bebé, si registran dolor en el abdomen superior derecho o en la boca del estómago, si padecen fotofobia (intolerancia a la luz) o si advierten una exagerada tendencia al sueño (somnolencia)”, afirmó la Dra. Judith Zilberman, especialista en Cardiología e Hipertensión Arterial y Presidenta de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (Saha).

Si la hipertensión se detecta dentro de la primera mitad del embarazo, es decir, en las primeras 20 semanas de gestación, es probable que se esté frente a un caso de hipertensión crónica. Sin embargo, si las mediciones elevadas ocurren luego de esta etapa, lo más frecuente es que sea hipertensión gestacional, una condición que padece hasta el 17% de las embrazadas, indicaron en el congreso.

Además, uno de los riesgos asociados a la hipertensión en embarazadas es que se desarrolle ‘pre-eclampsia’, una condición que, entre otras situaciones, puede afectar la placenta y alterar el flujo sanguíneo hacia el feto, pudiendo traer graves complicaciones a la madre y al hijo. Se estima que cerca del 15% de los casos de hipertensión gestacional pueden progresar a esta condición, mientras que en aquellas mujeres que ya padecían hipertensión, esa cifra asciende hasta el 50%.

Para prevenir cuadros de hipertensión arterial, los especialistas recomiendan mantener un estilo de vida saludable incluso antes de comenzar la gestación. Entre otros consejos, invitan a realizar actividad física, llevar una dieta mediterránea variada que incluya un adecuado aporte de productos lácteos e ingerir proteínas para el correcto crecimiento del feto. En contrapartida, se aconseja que las embarazadas con hipertensión mantengan una dieta que no esté totalmente desprovista de sal, porque podría ser contraproducente para el bebé.

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La hipertensión arterial en el embarazo, la primera causa de muerte materna

Se estima que casi un 10% de las mujeres presenta esta enfermedad. Si la presión supera los 140/90 mm Hg, deben recurrir al médico de manera urgente.

En el marco del 26º Congreso Argentino de Hipertensión Arterial que tuvo lugar días atrás en Mar del Plata, los especialistas presentes aseguraron que la hipertensión arterial representa la principal causa de muerte materna en embarazadas. Se lo considera así al deceso cuando ocurre durante la gestación o dentro de los 42 días posteriores al parto o a la fecha de finalización del embarazo.

En Argentina se estima que entre el 5 y el 10% de las embarazadas presenta esta condición. Asimismo, en pacientes de alto riesgo, es decir, con obesidad, lupus o diabetes, esta prevalencia aumenta a cerca del 30%. Por ello, es necesario medir la presión periódicamente durante la gestación, como también llevar adelante una dieta saludable, realizar actividad física y controlar el peso corporal. En estos casos, el riesgo se minimiza considerablemente.

“Las mujeres con más riesgo de sufrir complicaciones en el embarazo son aquellas que presentan sobrepeso u obesidad, embarazos múltiples, las menores de 20 años y las mayores de 40 o las que ya presentaron estos problemas en embarazos previos. Las embarazadas deben consultar al médico de manera urgente cuando su presión arterial supere los 140/90 mm Hg o cuando tengan los siguientes signos de alarma: visión borrosa o nublada, dolor de cabeza intenso, náuseas y/o vómitos persistentes, si notan una disminución o ausencia de movimientos del bebé, si registran dolor en el abdomen superior derecho o en la boca del estómago, si padecen fotofobia (intolerancia a la luz) o si advierten una exagerada tendencia al sueño (somnolencia)”, afirmó la Dra. Judith Zilberman, especialista en Cardiología e Hipertensión Arterial y Presidenta de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (Saha).

Si la hipertensión se detecta dentro de la primera mitad del embarazo, es decir, en las primeras 20 semanas de gestación, es probable que se esté frente a un caso de hipertensión crónica. Sin embargo, si las mediciones elevadas ocurren luego de esta etapa, lo más frecuente es que sea hipertensión gestacional, una condición que padece hasta el 17% de las embrazadas, indicaron en el congreso.

Además, uno de los riesgos asociados a la hipertensión en embarazadas es que se desarrolle ‘pre-eclampsia’, una condición que, entre otras situaciones, puede afectar la placenta y alterar el flujo sanguíneo hacia el feto, pudiendo traer graves complicaciones a la madre y al hijo. Se estima que cerca del 15% de los casos de hipertensión gestacional pueden progresar a esta condición, mientras que en aquellas mujeres que ya padecían hipertensión, esa cifra asciende hasta el 50%.

Para prevenir cuadros de hipertensión arterial, los especialistas recomiendan mantener un estilo de vida saludable incluso antes de comenzar la gestación. Entre otros consejos, invitan a realizar actividad física, llevar una dieta mediterránea variada que incluya un adecuado aporte de productos lácteos e ingerir proteínas para el correcto crecimiento del feto. En contrapartida, se aconseja que las embarazadas con hipertensión mantengan una dieta que no esté totalmente desprovista de sal, porque podría ser contraproducente para el bebé.

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