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27 de Octubre de 2020 12:38

Puppo y la película de Netflix: "Vilas se sorprendió de que las leyendas lo pusieran a su mismo nivel"

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Guillermo Vilas y Eduardo Puppo, en su último reencuentro en Mónaco.

Se estrenó mundialmente esta madrugada el documental "Vilas: serás lo que debas ser, o no serás nada" y el periodista Eduardo Puppo, que demostró con una extensa investigación que el marplatense debió haber sido número 1 del ranking, dialogó con 0223. 

Acostumbrado a estar "del otro lado del mostrador", no para de brindar entrevistas. "Van 52 en seis días", se sorprende. El prestigioso periodista deportivo Eduardo Puppo quiere dejar en claro que los flashes son para la leyenda del tenis argentino y él es solo "un actor secundario", aunque entiende que su palabra y su colosal investigación fue fundamental para la salida de "Vilas: serás lo que debas ser, o no serás nada", la película-documental del glorioso tenista marplatense que se estrenó a las 4 de la madrugada de este martes mundialmente en la plataforma Netflix

Durante 90 emotivos minutos, se repasa la vida y trayectoria de "Willy" con imágenes inéditas de su archivo personal, pero a la vez se muestra la notable investigación que Eduardo Puppo llevó a cabo durante 13 años, donde le pone fin a una histórica controversia y una lucha del exdeportista: Vilas debió haber sido número 1 del mundo del ranking de la ATP durante cinco semanas consecutivas de 1975 (entre el 22 de septiembre y el 27 de octubre), y dos de 1976 (entre el 5 y 12 de enero).  El periodista, historiador e investigador especializado en tenis (autor de la tetralogía Historia del tenis en Argentina) y que cubrió hasta 2019 más de 50 torneos Grand Slam, dividió el proceso en dos etapas: para comenzar debió primero juntar "la materia prima": 22.545 resultados de 542 torneos entre el 23 de agosto de 1973 (fecha del primer ranking) hasta el 31 de diciembre de 1978, proceso que le llevó seis años dado que mucha de la estadística la ATP no la tenía. Y desde 2013, gracias a su esposa María Luz Marín (aparece en el documental), se contactaron con el programador y matemático Marian Ciulpan, pieza fundamental para sacar los promedios de los rankings de aquella época y resolver el "lío estadístico". Con documental al mundo y evidencias irrefutables, seguirá el reclamo legal para que la corporación ATP reconozca que Vilas fue número 1 del mundo.

Vilas y Puppo. Montecarlo, 2019. 

-¿Cómo fue el proceso de investigación, y qué te llevó a decidirte encarar este proyecto?

-Yo empecé el 28 de diciembre de 2007, luego que la WTA reconociera 31 años después como número 1 a la australiana Evonne Goolagong. "Si fue ella, ¿por qué no Vilas?", pensé. Fue el disparador. Tras conseguir todos los resultados en 2013, en un momento no pude seguir desde lo matemático y tenía que encontrar a alguien que supiera más que yo desde lo científico, y fue que mi esposa descubre al matemático y programador rumano, y tardamos un año hasta fines de 2014 en ordenar todo, hacer las cuentas, los promedios con los sistemas de cada época. No es que aplicamos el sistema de ranking de la ATP de hoy (NdR: que es por puntos en torneos jugados), como algunos quieren hacer creer. Tuvimos que usar los puntajes de los sistemas de cada año, un sistema que encima cambió en el ´73, el ´74, el ´77... . Fue como revivir lo que pasó. Y ahí saltaron todos los errores operativos que se produjeron en ese momento, que desembocaron en fallas en los rankings. Después, encima la ATP no publicó semanalmente todos los rankings. Hubo 13 publicados sobre 52 posibles en 1975, 39 en blanco. Pero le dieron el "1" al mismo jugador que antes o después.

-¿Por qué la ATP no publicó aquellos rankings que hubieran posibilitado el "1" de Vilas?

-Se publicaban los martes, jueves, sábados...no era el lunes como ahora. Lo publicaban cuando lo podían hacer. Y cuando tenían la materia prima, que eran los resultados. Tenían que esperar a que les lleguen. En general, llamaban por teléfono a los torneos y los anotarían para luego cargarlos en la base de datos. Pero en el medio, faltaban resultados, no contaban con toda la información completa. Fueron errores operativos, además de fallas humanas. Entonces, de todo eso sale una injusticia, que es que si alguien tenía una buena actuación y no se publicaba el ranking como sucedió, es posible que fuera invisible un número uno, que es lo que pasó con Guillermo.

-¿Existen en la historia del tenis casos similares al de Vilas?

-No. Entre el 23 de agosto de 1973 y el 31 de diciembre de 1978, el único número uno no visible fue Guillermo Vilas. Estuvo muy cerca el estadounidense Arthur Ashe, a quien parecía que yo descubría número 1 después de Wimbledon ´75, pero faltaban computar tres torneos que no encontraba sus resultados completos, hasta que los encontré y Ashe perdió prematuramente y el promedio no le dio por muy poquito. Hubiera sido un golpe fantástico encontrar a otro número uno perdido.

¿Cómo recibió Vilas tu investigación y por qué se enteró más tarde de lo imaginado de su existencia? 

-Yo empecé en 2007 y él se enteró en 2013, porque yo no podía ir a decirle ´mirá, estoy tratando de ver si vos fuiste o no número uno´. Cuando yo tuve los números del rumano, que era definitivo y le dimos mil vueltas para certificarlo (mandamos a hacer una auditoría a España con matemáticos y estadistas, y dio exactamente igual). Ahí nos sentimos seguros, lo mandamos a la ATP, se entera Guillermo y se puso muy contento que alguien siguiera su reclamo. Él no lo hizo nunca más. La última vez fue en junio de 2007, durante Roland Garros, que no lo escucharon. Yo estaba en ese torneo muy ocupado y no le presté atención a su pedido. Pero meses después sucedió el reconocimiento de la tenista australiana y dije ´bueno, basta, si nadie lo hace, voy a tomar este tema´.

-¿Pensás que llegará la justicia, con un reconocimiento oficial de la ATP de ese número 1?

-La película documental no se hizo para eso, sino para mostrar realmente parte de la vida deportiva de Vilas, y esta búsqueda por la verdad. Si sirve, mejor. Nosotros seguimos el camino legal como venimos haciendo. Eso no cambiará nada. Han salido una nota en una cadena deportiva muy grande de Estados Unidos hace un par de meses, que explica prácticamente todo lo que hicimos en el documental. Y no hubo una reacción de la ATP. Y fue una cadena estadounidense. Ahora, Netflix amplía y potencia esta investigación a 193 países... lo hace más social, terrenal. Sale del mundo del tenis y lo ubica en una situación mucho más cercana y multitudinaria. El que no tiene idea del tenis, puede sentir atracción.

Afiche promocional del documental de Netflix.

Cintas de casette como audios de WhatsApp y un archivo increíble

"La gente cree que la historia la escribe el que la escribe, pero la historia la escribe el tiempo. El tiempo te da todo", se escucha decir a Vilas en el trailer oficial, como si fuera un gurú espiritual. Además de la valiosa investigación realizada por Eduardo Puppo, las imágenes que ofrece la película-documental de Vilas son impactantes, incluso de sus inicios en Mar del Plata. Y audios de cintas de casette que Guillermo grababa durante sus tiempos libres y enviaba a Argentina a sus familiares y amigos mediante el personal de Aerolíneas Argentinas. Lo que sería un primitivo audio de Whatsapp del hoy. "Todas esas cintas se recuperaron y lograron formar esta historia que la cuenta el mismo Guillermo Vilas pero en distintas épocas de su vida. Lo más loco es que lo cuenta desde las habitaciones de los hoteles donde estaba, en los torneos. También cintas Súper 8 personales", sostuvo Puppo a 0223. "Tengamos en cuenta que él jugaba y después no tenía nada...pocas distracciones, no habían redes. Entonces grababa casettes de 30, 60 y 90 minutos, los ponía en un sobre y los mandaba mediante el piloto del avión, lo recibían sus amigos en Ezeiza. Esos casettes luego volvieron a Guillermo". El marplatense también era afín a la escritura, teniendo como hobbie escribir poemas. "Él escribía más de 20 cartas a la semana".

Guillermo Vilas junto a su padre Roque.

Si bien siempre tuvo una relación cordial con Vilas, Eduardo Puppo recién desde 2013 al presentarle esta investigación ganó una total confianza y cercanía con el ídolo, al punto de recibir por completo la custodia de su valioso archivo personal, el mismo que en parte fue exhibido durante 1998 y 2001 en un frustrado museo ubicado en la casona de Boulevard Marítimo y Olavarría. "Fue un gran orgullo y responsabilidad tener todas las cosas que él ganó. Es impresionante, porque realmente él guardó todo. Todo lo que veamos suyo en fotos, videos, de los ´70, sus raquetas, indumentarias, vinchas, muñequeras, calzados, libros con los que aprendió a jugar al tenis con Felipe Locicero, todo eso existe. No perdió nada. Es algo inédito en el mundo del deporte que una figura haya guardado todo lo que usó en su vida", detalló Eduardo Puppo con entusiasmo, al tiempo que reconoció que hay un proyecto en mente para la pospandemia poder volver a llevar estos objetos al público. "Estamos en charlas, la situación del país no da para un proyecto grande. Queremos hacer algo piola, ojalá podamos pronto", sostuvo. 

"Guillermo vio el documental el domingo y está muy feliz"

La plataforma Netflix lanzó a las 4 de la madrugada de este martes (hora 0 de Los Ángeles, Estados Unidos) la película-documental, y así 193 millones de suscriptores de 190 países conocerán la historia del marplatense Guillermo Vilas. La productora Anima Films y el director Matías Gueilburt ya habían intentado realizarlo en 2015, al enterarse de un nuevo "no" de la ATP al reconocimiento del número 1 del extenista, noticia que publicó en New York Times. "Les dije que no era el momento todavía para una película. Y el año pasado, cuando salieron algunas notas más y todo estaba más avanzado, me volvieron a llamar y les dije ´ahora sí estamos más armados´, y surgió la idea. Netflix aceptó hacerlo originalmente, lo que le da otra categoría porque es global", contó Eduardo Puppo. Entre imágenes y estadísticas, seis números 1 de la historia como Rod Laver, Björn Borg, Mats Wilander, Boris Becker, Roger Federer y Rafael Nadal alaban al más grande tenista que tuvo Argentina. También se explayan el matemático Ciulpan,  el histórico coach del argentino, el rumano Ion Tiriac; el abogado Adrian Sautu de la Riestra, que encabeza el reclamo ante la ATP por la vía legal; los periodistas Christopher Clarey, Peter Bodo y Richard Evans, y Gabriela Sabatini.

-¿Vilas vio el documental?

-Lo vio ayer (domingo). La hija mayor (Andanin) y las hermanas mas chicas (Lalindao e Intila) lo vieron el sábado, en otra casa que tienen en Mónaco. Y él lo vio con su esposa (Phiangphathu Khumueang). Después nos mandamos unos mensajes y estaba muy contento. Que se haga visible algo por lo que peleó toda su vida, y también muy feliz por los testimonios de los número uno que hablaron de él, que se refirieron a la parte deportiva de Guillermo. Dijo que estaba sorprendido que lo hayan colocado al mismo nivel de ellos. Todos hablan que fue un gran campeón.

-En lo personal, ¿qué significa para usted esta exposición y reconocimiento a su investigación?

-Soy un actor totalmente secundario, incluso en la película. Todos los focos tienen que apuntar a Guillermo Vilas. Él es el único héroe, el que jugó, el que tuvo su vocación para ser el número uno tanto en el Náutico de Mar del Plata, como de Argentina, Sudamérica y el mundo. Y lo cumplió esas cuatro promesas cuando empezó a jugar. Yo nomás lo acompañé en esta última parte de su carrera, porque el círculo todavía no está terminado. Falta un poquito.

"Vilas ama a Mar del Plata"

Eduardo Puppo aguardará que la ATP reconozca a Guillermo Vilas como número uno del mundo cuando lo mereció, para dar a luz un libro biográfico del tenista más grande de Argentina, el cual constará de 600 páginas ("podrían haber sido tres, la editorial me hizo recortar 1 millón de caracteres", explicó). Fueron 96 encuentros con el exdeportista, que repasa lógicamente sus primeros 20 años de vida en Mar del Plata (nació en Buenos Aires, pero a los dos días su familia retornó aquí). Su paso por el Instituto Peralta Ramos, la llegada al Club Náutico con 5 años, su gran maestro Felipe Locicero y los primeros títulos. 

Puppo y Vilas, en la inauguración de la estatua del marplatense en el Club Náutico, en 2012.

Luego, el tiempo acercó y distanció a Vilas de Mar del Plata. Declaraciones donde no se sentía reconocido, aquel frustrado museo y un último encuentro feliz, con estatua en su club inaugurada en 2012, donde Puppo estuvo presente. "En el libro Guillermo habla muy bien de la ciudad. Pero su paso por el Náutico lo tiene en un lugar del corazón, con lo bueno y lo malo que siempre pasa en los clubes. En su momento habrá renegado de la ciudad, pero el Vilas de hoy, con 68 años y con sus problemas de salud que pueda tener, en el libro el Club Náutico queda muy bien parado al igual que Mar del Plata en sí", adelantó Eduardo a 0223. "En su momento no hubo una relación muy buena quizás con la ciudad, pero el la ama, dice ´yo tengo que tener siempre el mar cerca´. La tiene como algo muy lindo en su corazón", finalizó.