Selficiencia

18 de Mayo de 2020 09:36

Gisela Giardino, la científica que escucha a los delfines

Compartir
Compartí esta nota
Compartir
Compartí esta nota
Gisela Giardino es una apasionada de los mamíferos marinos.

La doctora en Biología busca comprender cómo es el comportamiento de los mamíferos marinos, especialmente de los delfines. 

Como cada lunes, el Conicet Mar del Plata presenta Selficiencia, una propuesta para conocer a los científicos y científicas de nuestra ciudad en primera persona.

¿Quién sos?

-Soy Gisela Giardino, doctora en Ciencias del área Biología, perteneciente al Laboratorio de Biología, Ecología y Conservación de Mamíferos Marinos de la Universidad Nacional de Mar del Plata desde el año 2000. Hice la licenciatura y el doctorado en la Unmdp de la mano de los doctores Diego Rodríguez y Ricardo Bastida. Soy especialista en mamíferos marinos con experiencia en estudios de campo y laboratorio, limpieza y preparación de material de colección osteológica, monitoreo de colonias de pinnípedos y registro de cetáceos y pinnípedos varados. También soy observadora a bordo, especializada en acústica pasiva. Trabajo vinculada con grupos de investigación de Italia (Bioacoustics lab Istituto por el Ambiente Marino Costiero del Consiglio Nazionale delle Ricerche, Capo Granitola, Italia), Brasil (Instituto oceanográfico Universidad de Sao Paulo) Chile (Fundacion Meri). Me considero una divulgadora de la ciencia, ofreciendo más de 50 conferencias y presentaciones públicas en diferentes escuelas, museos, ONG y para público en general.

Actualmente soy docente investigadora de la Universidad Nacional de Mar del Plata en el Departamento de Ciencias Marinas y del Conicet como parte del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMYC-Conicet, Unmdp).

Tengo 40 años y una hermosa familia que me banca en todas mis aventuras.

¿Qué haces?

-Me dedico al estudio de los mamíferos marinos, en particular actualmente por medio de la acústica pasiva (es decir pongo un hidrófono bajo el agua y escucho). Trato de comprender cómo es el comportamiento de los cetáceos, en especial de los delfines. Los delfines franciscanas son comunes en nuestra costa y son la especie más amenazada de la región debido a que quedan atrapados en las redes de pesca. Como ellos disponen de un sistema de ecolocalización (como los tonares de las lanchas o los murciélagos), queremos saber si ese sistema de localización está fallando o existe otra causa que los lleva a quedarse enmallados. Así que ponemos hidrófonos en la redes de pesca y en lugares sin redes para poder comprender su emisión sonora. Además, estudiamos los ritmos circadianos de los delfines en cautiverio para ver si son iguales a la naturaleza y registramos los sonidos de los animales en rehabilitación.

¿Por qué lo hacés?

-Desde pequeña me enamoré de los mamíferos marinos y fue lo que me motivó a estudiar Biología. Esa pasión fue creciendo con los años y me siento muy afortunada de finalmente trabajar con ellos. Las motivaciones van cambiando en función de las preguntas científicas que surgen. En particular, la acústica pasiva es una herramienta que conocí en Italia hace poco y está poco desarrollada en nuestro país. Esta técnica nos ofrece la posibilidad de estudiar a los ejemplares que se ven poco, como los cetáceos. Para el caso particular de la franciscana una de las grandes motivaciones y objetivos es poder colaborar con su conservación ya que de seguir este ritmo puede desaparecer.

¿Cuál es el impacto de tu trabajo para la sociedad?

-Un dicho conocido dice que no se puede conservar lo que no se conoce, así que lo que hacemos es conocer más para poder colaborar con aquellas especies que están en peligro y otras tantas que ni siquiera se sabe en qué estado están justamente por la falta de información para ser evaluadas. Además, aspiramos con el conocimiento generado a poder desarrollar medidas de mitigación más efectivas sobre todo con el efecto de la pesca en este grupo de mamíferos. Otro de los pilares fundamentales es la educación y difusión que hacemos no sólo en el aula sino también en los medios, en las escuelas y en los lugares que podemos para poder educar y concientizar. Dentro de las herramientas de difusión tenemos dos blogs uno específico de lobos marinos: http://travesiasdelobos.blogspot.com/ y otro de ballenas: https://ballenasenlacosta.blogspot.com  además de las redes sociales. 

Mar del Plata es una ciudad turística, de cara al mar, por lo que  conocer y conservar su fauna marina es fundamental. Una de las acciones directas que vimos plasmadas de nuestras investigaciones con lobos marinos son las que se disfrutan ahora en las pasarelas del puerto por ejemplo. Simples carteles cuya información lleva más de 30 años de colección, análisis y procesamiento.

Si te interesa conocer más podés escribir a comunicacion@mardelplata-conicet.gob.ar o sumarte a las redes sociales.

Compartir
Compartí esta nota