Entrevista

29 de Junio de 2021 18:32

Gustavo Ripke, de jugar en Aldosivi y ser campeón con Mar del Plata, a dar la vuelta con Maradona en México

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Rikpe, desde Santa Fe, copa de vino en el presente, copa del mundo detrás, hace 35 años.

Desde Santa Fe y con 0223, la increíble historia del exfutbolista que hace 50 años campeón argentino con la Selección marplatense, y que 35 años atrás tocó la Copa del Mundo con Diego en el césped del Azteca.

La historia de Gustavo Jorge Ripke bien parece sacada de un film. Un buen volante que, frustrado su intento de debutar en la primera de Boca Juniors, encontró en Colón de Santa Fe -previo paso por Mar del Plata- la gran oportunidad de destacarse en el fútbol argentino. Pero una dura lesión lo obligó a retirarse de la actividad con solo 25 años, en su mejor momento. Las vueltas del destino, la revancha con final feliz, lo tuvo hace 35 años dando la vuelta olímpica al lado del mismísimo Diego Armando Maradona sobre el césped del estadio Azteca de México, cuando Argentina se consagró campeona del mundo.

"Pese a todo, y luego de haber llevado la Copa junto al Diego, el fútbol no me debe nada", relata Ripke (73 años) a 0223, desde Santa Fe, para recordar aquella histórica tarde que hoy el país celebra, con la nostalgia de ser la primera recordación sin el "10" de Villa Fiorito. Una historia que tuvo al protagonista de esta nota viviendo el día a día de la concentración del equipo de Carlos Salvador Bilardo en el Club América casi como un integrante más de la delegación, con lazos personales con algunos jugadores. Y que culminó con él vestido de jugador de la Selección saltando riesgosamente el foso del estadio para dar la vuelta olímpica, y quedar inmortalizado en las fotos junto a Maradona.  

Pero también Ripke rememoró su 1970 en Mar del Plata, donde jugó en Aldosivi y se consagró hace 50 años campeón argentino con el Seleccionado marplatense, un paso que significó "un antes y un después" para insertarse en el fútbol.

En busca del destino, con Mar del Plata como relanzamiento

Gustavo Ripke nació en la localidad de Temperley el 3 de enero de 1948, y desde chico soñó ser futbolista. Realizó las inferiores en Arsenal de Llavallol, y luego en Boca Juniors, donde llegó hasta la división reserva entre 1968 y 1969 (compañero de Rubén Suñé) . Sin chances de llegar a primera división, estuvo a punto de ser contratado por Once Caldas de Colombia, pero el pase se cayó y quedó sin club. "para no perder el año fui a ver al gran Adolfo Pedernera, que me dio una carta para presentarme en Kimberley, donde dirigía su amigo Roberto Saba. Pero me dicen que ya estaba el plantel armado, que cerraba el libro de pases justo ese día. Y me recomendaron a Aldosivi", rememoró ante 0223. "Y fue lo mejor que me pudo haber pasado. Ese año para mí, en mi vida, significó un antes y un después. Porque todas las cosas que viví, la gente que conocí en el club y la ciudad, me devolvió la chance de llegar al fútbol grande", sentenció sin dejar dudas. 

Ripke en el seleccionado marplatense, de izquierda a derecha, el tercero de la fila de abajo.

Ripke, un mediocampista de carácter ofensivo, con muy buena pegada y llegada al gol, integró el plantel de Aldosivi en 1970 que disputó la Liga Marplatense y terminó en los últimos puestos del torneo que ganaría Kimberley. Fue compañero de ataque de ´Manija´ Mústico y Juan Vicente Miccio, acompañado entre otros por Solimeno, ´Flaco´ Ruiz, Rafael Martínez. Pese a la floja campaña, el flamante refuerzo se destacó: "hice 11 goles", recordó. Entonces, surgió la oportunidad del integrar el seleccionado marplatense que disputaría el Campeonato Argentino "Copa Adrián Beccar Varela", casi como última incorporación al plantel que dirigía Abel Alberto "El Negro" Pacheco. Entre el 6 de septiembre y el 14 de diciembre, el equipo con los mejores jugadores de la Liga Marplatense brilló con su campaña y se consagró campeón, siendo el primer título de este tipo para el fútbol de Mar del Plata, y el más importante hasta el ascenso de Aldosivi en 2018. "Un equipo de una gran calidad futbolística, y una amistad que se mantiene hoy a 50 años", expresó.

A Colón, del brillo al llanto

La Selección marplatense fue invitada a jugar el Torneo de Verano en 1971, un mes después de coronarse, y le jugó de igual a igual a Boca, Racing e Independiente pese a las derrotas. Gustavo Ripke fue uno de los destacados, y fue contratado por Colón de Santa Fe, donde rápidamente se ganó un lugar en el plantel de primera división. Y el 7 de mayo de aquel año, fue figura del histórico primer triunfo del "Sabalero" en La Bombonera ante Boca, 3 a 2. La prestigiosa revista El Gráfico le puso un "9" a Ripke, justo ante su exequipo. "Pensar que meses atrás jugaba en Aldosivi", recuerda.

Ripke ante el peruano Julio Meléndez, en un Colón-Boca en Santa Fe (Foto: Diario El Litoral).

En 1972, Colón se destacó en el Torneo Nacional y por un desperfecto reglamentario no pudo jugar la semifinal, lo cual le correspondía. Ripke era pieza importante, hasta que el 21 de abril de 1973 el equipo santafecino visitó a Independiente en Avellaneda. Triunfo 3-2 del "Rojo", en un partido que fue televisado para todo el país. Significó la rápida e inesperada despedida del fútbol para Gustavo Ripke.

El defensor uruguayo Liber Arispe, que era suplente de Ricardo "Chivo" Pavoni, fue a disputar una pelota con mala fe y le dio un "hachazo" que le provocó fractura de tibia y peroné. "Me internaron y me quedó en la casa de mis viejos en Temperley. Fui a la AFA a los 15 días y me vio el doctor Esteban Pintos (hijo de Fidel, recordado actor), que me conocía de Boca. Me pidió que vuelva en dos semanas, que era prematuro para ponerme la bota aún". Pero empezó a sentir dolores cada vez más fuertes: "Cuando apoyaba el pie, me molestaba. Tenía tantas ganas de volver, que me la aguantaba. A los 30 días en Santa Fe me hacen una radiografía, el doctor llamó a mi mujer para avisarme que fuera, y cuando llego me dice: `sentáte: te tengo que volver a quebrar no para que vuelvas a jugar, sino para caminar´", remite Ripke aquel momento crucial y doloroso. Lo cierto es que estuvo casi 7 meses más enyesado desde sus pies a la rodilla. "como consecuencia se atrofiaron los ligamentos del tobillo, y estuve dos años parado. Volví a jugar en Los Andes en 1975, pero tenía que hacerlo con un suplemento de goma en el talón. Mucho sacrificio, y abandoné. Fue muy duro pero ya había comenzado mi proyecto de una casa de deportes en sociedad con Carlos Trullet. Eso fue un cable a tierra importante", indicó. La vida, le daría la revancha que tal vez como futbolista tampoco hubiera alcanzado. 

De contarle chistes a Maradona en las Eliminatorias, a dar la vuelta en México

Con una personalidad entradora, desfachatada, cálida, Gustavo Ripke siempre construyó grandes vínculos con las personas que fue conociendo en el fútbol, y luego en su actividad comercial como dueño de una de las casas de venta de indumentaria deportiva en Santa Fe. Aprovechando la cercanía que tenía con los entonces jugadores del seleccionado Enzo Trossero y Pedro Pablo Pasculli (ambos excompañeros en Colón) y el "profe" Ricardo Echeverría (preparador físico de Carlos Bilardo, también exSabalero), decidió incursionar en el periodismo deportivo como comentarista de LT14 de Paraná, y empezar a cubrir en 1985 las Eliminatorias mundialistas donde Argentina clasificó agónicamente a México. 

"Viajé a Venezuela, Colombia, y ante Perú en Buenos Aires. En esos viajes, dada la amistad con Pedro Pasculli, que estaba todo el tiempo en la concentración con Diego (habían sido compañeros en Argentinos Juniors en 1980), yo tenía la costumbre de contar chistes. Entonces en los aeropuertos Pedro me llamaba y me decía ´dale, contate algunos´ y a Diego le encantaban. Recuerdo que en Venezuela se sumaron a una ronda Hugo Maradona -hermano- y Don Diego -padre de Maradona", recordó Ripke a 0223. "Bilardo tenía muchas contras en el país, y el plantel le había hecho un boicot a la prensa. Entonces como yo estaba permanentemente con Pumpido, Fillol, Trossero, Pasculli,ellos me comentaban las intimidades. Y cuando yo pasaba la información a Paraná, me preguntaban si era cierto todo, pero al día siguiente se confirmaba lo que yo informaba. Eso fue un espaldarazo importante".

Ripke con Maradona en Lima, cuando Argentina cayó ante Perú 1 a 0, la tarde de la recordada marca pegajosa de Reyna sobre el "10".

Con la clasificación asegurada, el exmediocampista se propuso viajar al Mundial como periodista, pero terminó yendo como hincha: "Los costos eran importantes para viajar, yo pretendía una remuneración por parte de la radio, pero los sponsors no acompañaron", relató. 

Gustavo Ripke arribó al Distrito Federal recién el 14 de junio, dos días antes del partido de octavos de final ante Uruguay, que Argentina ganaría 1 a 0 con gol de su amigo Pedro Pasculli. Con un bolso, un grabador a cinta y una cámara de fotos Minolta, no imaginaría todo lo que iba a vivir. "Cuando llegué me fui directo a la concentración y estuve con el `profe´ Echeverría. Y Daniel Romeo (tío del exdelantero de San Lorenzo, Bernardo) que fue compañero mío en Boca y estaba en el staff de Bilardo, me invitó a jugar un partido a la tarde ante unos periodistas coreanos. Y así volví todas las tardes para otros picados que se armaban", expresó. Al día siguiente intentó pasar nuevamente a la concentración, mostró su carnet de periodista pero el personal de seguridad no lo dejó. Hasta que su nombre figuró en una lista de acceso libre: "yo no lo podía creer. Estaba con el plantel en cualquier momento. Pasculli y Borghi me regalaron sus camisetas, Tapia un pantalón", contó.  

Las fotos lo muestran a Ripke como un jugador más en la concentración del club América, de paredes con ladrillo, en momentos de distensión, rodeado del "Vasco" Olarticoechea, el utilero y masajista Galíndez.

Antes de la final, Ripke presenció el histórico Argentina 2 Inglaterra 1 del 22 de junio donde Diego Armando Maradona se convirtió en leyenda definitiva. "Me preguntan por el gol de Diego, y yo estaba en la platea de atrás del arco de Pumpido, casi al lado de las barras de Boca y Chacarita, en la parte alta. Y yo no valoré la jugada, porque veía que Valdano iba a la par de él, y yo pensaba en qué momento le daría la pelota porque estaba solo. Entonces no evalué toda la jugada que estaba haciendo, hasta que definió. Fue una jugada muy rápida", cuenta Gustavo sobre el "gol del siglo". "Y la mano de Dios no me di cuenta. Estaba a casi 100 metros", agregó. De ese partido recordó un cruce entre barras argentinos con los temibles Hooligans: "había una pareja de argentinos que se quería sacar una foto con un fotógrafo dentro de la cancha. Y aparecen un par de ingleses con la bandera de Inglaterra, se les ponen detrás y se armó una escaramuza tremenda". Y contó que había llevado él una bandera grande con el nombre de Santa Fe: "para ese partido, le agregué en letra más chica ´Queridas Malvinas, siempre argentinas", y los de seguridad me la quisieron sacar. Vinieron los Hooligans también hacia el grupo que me acompañaba, y como tenía mi bolso con el grabador, amagué como que sacaba una pistola, y se frenaron de golpe".

Una vuelta olímpica disfrazado de jugador

El 29 de junio de 1986, hace 35 años, Argentina conseguiría ante Alemania su segundo título mundial con el 3-2 sobre Alemania. Gustavo Ripke planificó todo lo que iba a vivir en caso de ser campeones: "Como no se sabía cuál camiseta usaría cada equipo, fue a sorteo. Alemania podía jugar con la blanca, o la verde que finalmente usó. Yo tenía la 4 de Borghi y la 17 de Pasculli, la titular y la suplente juntas me puse, y el pantalón 20 de Tapia. Me fui vestido de jugar a la platea, hasta las medias", describió su "plan" el exAldosivi.

"Estaba en el segundo tiempo otra vez detrás del arco de Pumpido, pero en la platea baja. Cuando se pusieron 2 a 2 los alemanes, dije ´esta película ya la vi, perdemos´. Cuando hizo el gol Burruchaga, ya quise saltar pero me controlé. Pero cuando fue el pitazo final...no se puede creer el foso que salté. Hoy ni loco lo haría", sostuvo.

La bandera argentina de Ripke con el nombre de Santa Fe, y el foso que saltó del estadio Azteca para ingresar al campo de juego.

Ni bien saltó, se sacó sus zapatillas y se las dio a un compañero, el exDT de Unión Daniel Silveiro. "Yo quería sacarme una foto con Diego. A donde fuera, iría yo. Por eso busqué ese lugar en la platea", contó. "Tomé carrera y salté. Y yo pensando que había personal de seguridad, y que me podían agarrar a la carrera, me mandé un pique tremendo. No es joda lo de la altura. Cuando llegué al grupo de jugadores no encontraba aire para respirar para recuperarme. Habrán sido 50 metros en pocos segundos", describió entre risas su "salto a la gloria" Gustavo Ripke. Los videos que figuran en YouTube, con planos desde lo alto del estadio, muestran que fueron varios los hinchas que arriesgaron su físico y seguridad para entrar al campo de juego. Pero ninguno estuvo tan cerca de la Copa como este entrevistado. 

Maradona lleva la copa del mundo. Detrás, a su derecha, acompaña Ripke.

"El que lo lleva en andas a Diego es un amigo mío acá de Santa Fe, Roberto Cejas, exjugador de básquetbol que vivía entonces en Estados Unidos. Él ingresó por otro lado. Yo iba con Diego, se frena, el ´gordo´ se puso atrás y lo levantó. Luego yo lo ayudé a bajar, se ve en YouTube", recuerda Ripke. "En algunas imágenes él gira, va levantando los brazos mirando a la platea de enfrente donde entregaron la copa, y se ve yo con la camiseta 17 y Diego con la 10. Él iba a saludar a su padre que estaba en el sector de plateas."

En el minuto 3 de este video, aparece Ripke con Maradona dando la vuelta olímpica:

Entre tantos episodios insólitos e increíbles, Ripke recuerda cuando pensó que una persona de seguridad se lo llevaría: "en un momento me toman del brazo, pero en realidad me estaba agarrando para llevarme a la ceremonia de entrega de las medallas. Ahí me controlé de nuevo, hubiera sido demasiado, je. Pero cuando Diego tiene la Copa, él con su mano izquierda y yo con la derecha, vamos llevándola y surge esa foto histórica donde aparezco también con Pasculli al lado. Hoy sería imposible hacer algo así", se sinceró. "Unos meses atrás a la muerte de Diego fue el cumpleaños de Pasculli y el Instagram de Maradona publicó esa foto, pero en lugar mío le pusieron un corazón para taparme."

Ripke, camiseta de Argentina, entre el abrazo de Pasculli y Maradona en México.

Terminada la vuelta olímpica, el "jugador infiltrado" Gustavo Ripke siguió hasta los vestuarios junto a los jugadores: "Estaba la policía codo a codo para que pasen solo los campeones. Y cuando me ven a mí, dudan, se abren y me hacen pasar. No pude entrar al vestuario porque lo habían agarrado de punto al masajista que Diego había llevado de Nápoli y yo me tenía que volver al aeropuerto. Me quedé apoyado en el marco de la puerta, empiezo a escuchar ruido de alguien caminando con botines, y era Rummemigge (Karl-Heinz, capitán alemán). Me extiende la mano y me dice ´Congratulations, congratulations´, y yo le dijo ´thank you´, y demoré soltarle la mano esperando que me sacaran una foto de eso. Pero no habían entrado aún los periodistas. Entonces, haber llevado la Copa del Mundo y que luego el capitán de Alemania me saludara, fue completo´.

Gustavo Ripke volvió al campo de juego para regresar a la platea. Empezó a correr, todavía vestido como jugador: "algunos me paraban para sacarme fotos me preguntaban ´¿vos quién sos?´ y yo les respondía ´¿no me conocés?´ y los dejaba con la duda", agregó entre risas. "Cuando volví a la tribuna, donde tenía mi bolso, no lo podían creer". 

"Fue un momento mágico. Me preguntaba si era cierto lo vivido. ¿Qué viene después de esto?".

"¡Fiera! En Nápoles me preguntan quién es el de la foto, ¡no te conoce nadie!"

Gustavo Ripke cuenta que logró entablar un vínculo con Diego Armando Maradona, con el que tiene varias anécdotas más además de haberlo acompañado con la Copa del Mundo. "En las eliminatorias, Pedro (Pasculli) le había contado mi historia de haber dejado el fútbol por una lesión. Entre chistes y verme siempre, ya sabía quién era", contó. 

En México, recuerda un hermoso gesto que Diego tuvo con él. Neri Pumpido invitó a Ripke para ir a ver el partido entre Francia e Italia en la ciudad de Puebla. "Entré por un portón con los jugadores, nos sentamos en la platea todos rodeados de guardaespaldas. Me siento al lado de Diego y le digo ´mi hijo cumple 12 años en Santa Fe, quería ver si podía grabarte un saludo´. Cuando saqué el grabador, todos pensaban que le hacía un reportaje. Y habló como tres minutos, con mucho cariño. Mi hijo lo escuchó luego por teléfono. Cuando volví del viaje desesperado me pedía el cassette para mostrárselo a sus amigos, porque no le habían creído. Lamentablemente se fue prestando y el audio se perdió".

Gustavo Ripke y Diego, viendo Francia-Italia.

A fines de 1986, se entregaron los premios Olimpia en Buenos Aires y Ripke estuvo presente en el hotel Sheraton. Allí buscó nuevamente saludar al astro: "al final de la ceremonia se hizo una fila para que Diego les firmara a todos un autógrafo. Cuando me toca a mí, le paso la foto que tenemos juntos en la vuelta olímpica por encima del hombro, se da vuelta y recuerdo en su forma de hablar y me emociono, dice ´fieeera´. Me da un abrazo y me comenta ´sabés que en Nápoles unos fotógrafos japoneses me regalaron unas fotos tridimensionales que están espectaculares. Y todos me preguntan quién sos. ¡No te conoce nadie!´". Años más tarde, Maradona viajó a Santa Fe a jugar el showbol y el humorista Miguel Del Sel le hizo firmar la foto famosa que hoy tiene encuadrada en su living. 

Sin Maradona ya en este mundo, Ripke finalizó. "Estaba acostumbrado a que él superara los malos momentos. Había salido de muchas más graves que esta, que no interpretamos su gravedad. Y cuando falleció no lo podía creer, no lo podía creer...estuve mal varios días. Me queda el recuerdo de haber vivido muchos momentos con él y haber sido testigo directo del mejor momento de su vida deportiva".

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