Probaron un tratamiento que nadie recomendaba y descubrieron una clave para reducir las muertes por Covid-19

Un grupo de médicos marplatenses del HPC protagonizó un novedoso hallazgo científico que mereció una publicación en Critical Care, una de las revistas más prestigiosas a nivel mundial dentro de la especialidad de cuidados intensivos.

Con la combinación de dos intervenciones, se pudo reducir el riesgo de mortalidad e intubación de los pacientes. Foto: 0223.

17 de Enero de 2022 08:03

El descubrimiento que arrojó la investigación sobre una novedosa estrategia de tratamiento que reduce el riesgo de intubación y muerte en  pacientes con coronavirus fue lo que llevó a un grupo de médicos marplatenses a merecer una publicación en Critical Care, una de las revistas científicas más prestigiosas a nivel mundial dentro de la especialidad de cuidados intensivos.

Los resultados que hace pocos días se dieron a conocer a través de un paper internacional nacen de un trabajo de largos meses que tuvo como epicentro al Hospital Privado de la Comunidad (HPC) pero que también contó con la participación de profesionales del Sanatorio de la Trinidad Palermo, la Clínica Olivos SMG, la Clínica Modelo de Morón, el Hospital Austral y el Hospital Alemán de Buenos Aires. El estudio comenzó durante la primera ola, a partir de julio del 2020, y se extendió hasta un tramo del 2021. En ese lapso, se evaluaron a 335 personas infectadas con Covid-19 que llegaban a terapia compartiendo algunos patrones específicos.

“Fue un trabajo colaborativo pero lo concebimos y coordinamos desde el HPC, incluyendo el mayor volumen de pacientes”, dice Mariano Esperatti (M.P 93522), jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital ubicado en Córdoba al 4500, quien coordina y forma parte del equipo que llevó adelante la investigación. El grupo multidisciplinario está formado por: Nora Fuentes, Matías Olmos, Anabel Miranda Tirado, Hiromi Kakisu, Claudia Navarro, María Constanza Viñas, Juan Manuel Pintos, María Eugenia Gonzalez Verónica barbaresi y Maite Mateos.

El paper de Critical Care que reveló al mundo el trabajo de los especialistas del HPC.

En el estudio, básicamente, se combinaron dos formas de tratamientos que hasta ese momento no se habían probado como “útiles” para revertir los delicados cuadros de salud de aquellos enfermos que acusaban insuficiencia respiratoria. “Esencialmente, eran pacientes con Covid-19 que requerían muy alta dosis de oxígeno, es decir que estaban muy cerquita de la posibilidad de llegar al respirador o, de hecho, algunos ya tenían indicación de llegar al respirador”, precisa el médico e investigador, en una entrevista con 0223.

Las intervenciones que se aplicaron simultáneamente consistían en mantener a los pacientes despiertos en la cama en posición prona, es decir, boca abajo, mientras le suministraban altos flujos de oxígeno a través de cánulas nasales conectadas a un dispositivo, para proveer oxígeno insuflando los pulmones. “Antes de la pandemia, ya se venía dando oxígeno de esta manera pero en el inicio del Covid-19 empezó a ser muy resistido por temor a que hubiese una ‘lluvia’ de virus y se contagiara el personal de salud”, aclara Esperatti.

En 2019, Esperatti fue reconocido con un premio por otro trabajo en investigación clínica.

Los médicos, entonces, realizaron seguimientos exhaustivos para ver si las personas que recibían estos tratamientos finalmente requerían alguna asistencia respiratoria mecánica y si se evitaba su muerte. “Mientras implementamos ese tratamiento, hicimos una comparación analizando qué pasaba entre los pacientes que podían tolerar estar boca abajo y los pacientes que también recibían alto flujo pero permanecían boca arriba, en la posición tradicional”, explica el especialista, que también se desempeña como profesor en la Escuela Superior de Medicina de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).

Y las conclusiones del estudio científico que se impulsó desde el HPC fueron contundentes: se comprobó que las personas con coronavirus que toleran estar boca abajo con alto flujo de oxígeno durante más de seis horas al día, en promedio, reducen en un 50% la chance de intubarse y llegar al respirador mientras que los que pueden permanecer en la misma posición durante más de ocho horas al día reducen la chanche de morir en un 50%. “En ambos casos pudimos ver una reducción significativa de los riesgos”, asegura Esperatti.

Esperatti junto a Nora Fuentes y María González, dos investigadoras claves del HPC.

En los últimos días, Critical Care se hizo eco del importante trabajo científico y dio a conocer estas mismas novedades. La publicación tiene alta trascendencia ya que profesionales de todo el mundo reconocen a la revista como uno de los medios de mayor prestigio y calidad a la hora de difundir novedades en el campo de los cuidados intensivos. “La publicación nos llena de satisfacción porque es una de las dos o tres revistas más importantes que hay en la especialidad”, ratifica el Doctor en Medicina.

No es la primera vez que Mariano Esperatti y el equipo del HPC obtienen una distinción de gran prestigio por su labor investigativa. En 2019, Esperatti junto a María Eugenia González y Nora Fuentes – la jefa de Departamento Médico y del Área de Cuidados Intensivos y una investigadora del Servicio de Terapia Intensiva del hospital, respectivamente –, recibieron de la Academia Nacional de Medicina el premio "Adolfo H. Azrira” en calidad de reconocimiento al mejor trabajo en investigación clínica.

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