Detectan triquinosis en una zona rural del sudoeste bonaerense

Sucedió en la región de Villalonga, partido de Carmen de Patagones. Por este motivo, las autoridades recuerdan la importancia de no adquirir chacinados sin rótulo.

Hay que evitar el consumo de la carne de animales no inspeccionados por autoridades veterinarias.

19 de Mayo de 2022 11:10

Por Redacción 0223

PARA 0223

Se detectó un caso de triquinosis en la zona rural de Villalonga, en el partido de Carmen de Patagones, región del sudoeste de la provincia de Buenos Aires, lo que llevó rápidamente a las autoridades a recordar las precauciones que hay que tener para prevenir una enfermedad para la cual no hay un tratamiento específico.

Es importante recordar que previo al consumo o la producción de chacinados, es fundamental mandar a analizar el animal faenado. Al cocinarlo, además, hay que hacerlo a una temperatura mínima de 70 grados.

Además es aconsejable no adquirir chacinados sin rótulo y para los que lleven adelante la faena de cerdos para consumo propio, también es clave que realicen los análisis correspondientes.

¿Cómo realizar los análisis de triquinosis?

Quienes realicen una faena familiar de autoconsumo, no deben consumir, ni probar la masa, hasta tener el resultado del análisis.

Para hacer el mismo se debe llevar un trozo de entraña al lugar correspondiente en cada municipio (la muestra debe ser del tamaño de un puño, a bajas concentraciones se observa el parásito).

Sobre la triquinosis

La triquinosis es una enfermedad parasitaria causada por un nematodo del género Trichinella, que se adquiere al consumir carne con larvas del parásito y presenta síntomas gastrointestinales (diarrea), dolor muscular y articular.

Cuando una persona come carne infectada de cerdo o de animales salvajes, los quistes de Trichinella son digeridos en el estómago, por lo que se liberan las larvas, que se dirigen al intestino y crecen hasta convertirse en nematodos adultos, alcanzando una longitud de 2 a 4 milímetros. Dentro de las 48 horas se diferencian sexualmente para luego reproducirse.

Las larvas generadas son expulsadas a la luz intestinal penetrando en la mucosa y migrando a través de los capilares linfáticos y del torrente sanguíneo, para finalmente llegar la musculatura esquelética donde se acantonan intracelularmente para permanecer vivas durante años; las células musculares que albergan las larvas se denominan células nodrizas.

La ingesta de la carne infectada origina un nuevo ciclo, permitiendo a las larvas su maduración y reproducción en el nuevo hospedador.

La presencia de larvas en la luz intestinal, su diseminación y su destrucción parcial, la invasión de las fibras musculares esqueléticas, originan un proceso de tipo tóxico-alérgico que es responsable de la clínica de las varias fases de la triquinosis.

Cabe destacar que no hay un tratamiento específico para la triquinosis una vez que las larvas han invadido los músculos. El albendazol o el mebendazol puede actuar sobre las formas intestinales, pero no sobre las formas musculares. Los analgésicos pueden aliviar el dolor muscular.

Hay situaciones que requieren asistencia médica en los casos de presentar síntomas característicos de la enfermedad (edema palpebral indoloro, mialgias, dolor abdominal, cefalea, visión borrosa y arritmias).

Muchos casos de triquinosis pasan desapercibidos por ser paucisintomáticos. En zonas endémicas el parásito alcanza un gran equilibrio con el hospedador, que, a su vez a través de la respuesta inmune, controla los síntomas de la enfermedad.

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