Amar y ser amado: ovación para Jorge Drexler en Mar del Plata en el cierre de su gira por Argentina

El cantautor y músico uruguayo presentó su más reciente producción, “Taracá”, un material dedicado al candombe con el que girará por el mundo. Su último recital en Mar del Plata había tenido lugar hace ocho años.

Jorge Drexler presentó su disco “Taracá” en Mar del Plata y cerró su gira en Argentina.

22 de Abril de 2026 18:51

Cuenta Jorge Drexler que su presencia en Mar del Plata no estaba planeada. La gira mundial con “Taracá”, su última producción discográfica, iniciada hace pocas semanas en Argentina y con continuidad en Chile en los próximos días, incluyó finalmente una fecha en la costa atlántica bonaerense de manera inesperada. Las más de 1.300 almas que colmaron el teatro Radio City, mientras una fenomenal lluvia impactaba en la ciudad, vivieron una noche muy especial, de esas que no se olvidan fácil. Habían pasado ocho años sin que el magnífico músico uruguayo se subiera a un escenario marplatense y, una vez más, la ovación resultó el común denominador como respuesta a su estelar presencia.

Acompañado por siete músicos -cinco de ellos españoles, con tres percusionistas presentes-, Drexler le dio rienda suelta a un recital marcado centralmente por su apuesta al candombe, la expresión cultural de raíces africanas que se ha convertido en un pilar de la identidad uruguaya. “Yo no soy un candombero de los candomberos de verdad, sino que soy un cancionista que tiene el candombe como herramienta de expresión”, aclaró al respecto del género en un momento del espectáculo, humildad al margen.

“Toco madera”, el primero de los más de 30 temas que Drexler presentó en Mar del Plata

“Toco madera”, uno de los temas más conocidos del nuevo disco surgido públicamente hace un mes tras una elaboración que duró dos años, resultó la primera canción de un total de más de 30 interpretaciones que hicieron deleitar al público en un recital de más de dos horas, de principio a fin, celebrado al máximo por los propios artistas y los entusiastas espectadores.

Luego de que sonara “Cómo se ama?” en el segundo tema de la noche, Drexler hizo mención al alerta meteorológico reinante en la ciudad en ese entonces y agradeció al público por su masiva presencia pese a las inclemencias del tiempo. “Que hayan comprado sus entradas y estemos hoy aca, ésto es amor Mar del Plata”, expresó ante un auditorio al que la organización debió agregarle sillas adicionales.

“Hay alguien AI” y “Transporte”, las siguientes primeras canciones del recital, marcaron otro rápido punto de inflexión en el evento, cuando Drexler reflexionó sobre el caótico mundo actual y la reciente misión Artemis 2 de la NASA, con foco en la presencia de la humanidad en la Luna, un pie ideal para que a continuación sonara una de sus melodías más hermosas: “Polvo de estrellas”. “En tiempos donde el precio del petróleo sube y el precio de la vida baja, agradezco tener estas canciones”, celebró el cantautor uruguayo, quien recordó que su primera producción se lanzó en formato de cassette en 1992.

Drexler lideró un recital inolvidable en el Radio City en su regreso a Mar del Plata después de ocho años.

Siete músicos en escena junto a Drexler

En el tramo de presentación de los integrantes de la banda que acompañan a Drexler con “Taracá”, se sucedieron las canciones “Telefonía”, “3.000 millones de mis latidos” y un enganchado entre “Bienvenida” (un candombe creado en 1992), “Tamborero” (tema dedicado al músico uruguayo y luthier Lobo Núñez) y “Quimera”.

Después de eso llegó un párrafo aparte en el espectáculo con el tema “Te llevo tatuada”, otra de las nuevas canciones del último disco que adquirió gran dimensión a partir de la colaboración de Drexler con la cantante puertorriqueña Young Miko. En Mar del Plata el momento del dúo lo protagonizó la solista uruguaya oriunda de Canelones, Flor Gamba, una de las coristas, guitarristas y responsable de la percusión electrónica de la noche.

Drexler junto a Flor Gamba al interpretar “Te llevo tatuada”, una de las nuevas canciones del cantautor uruguayo.

La banda formada por el eximio artista uruguayo se completa con las madrileñas Miryam Latrece en coros y Alejandra López en contrabajo -quien según Drexler conoció Mar del Plata por primera vez en su vida-, acompañados del valenciano Vicent Huma (guitarra eléctrica), el catalán Marc Pinyol (batería y tambor chico), la baterista y percusionista española de Pamplona, Eva Catalá (quien tampoco había visitado nunca la ciudad), y el charrúa Julio Sanrizz (en tambor y piano).

Retirada por unos minutos detrás de los telones, la formación musical regresó al escenario a la vez que Drexler decidió bajarlo. Tras caminar por todo el frente de la sala, sobre uno de los laterales del teatro, el cantante se subió a una tarima especialmente preparada y presentó “Las palabras”, otra de las canciones de su último álbum, dedicada a su padre.

El “púlpito” al que se subió Drexler, tal y como lo definió el propio cantautor.

Después de eso se escucharon dos de sus temas más reconocidos: “Guitarra y vos” y “Al otro lado del río”, producción que le valió ganar un premio Oscar en el año 2005. “Inoportuna”, “Soledad” -con protagonismo de Alejandra López en el contrabajo- y “Amar y ser amado” marcaron el restante período en el que Drexler estuvo a centímetros del público.

Arriba nuevamente del escenario, la banda siguió con su extenso repertorio: “Movimiento”, “Martínez”, “Morente” -con una desopilante anécdota de Drexler sobre su relación con Sabina-, “Universos paralelos”, “Tocarte”, “Nuestro trabajo” -mención a Trump incluida por la fecha de su creación, fijada el 19 de enero de 1997, un día antes de la asunción del primer mandato del presidente norteamericano-, “Tambor chico” y “Qué será que es?”, completaron un recital que tuvo coros, gritos de apoyo, sonrisas permanentes y aplausos fuertes y constantes.

Sobre el final sonó la legandaria “Sea”, señal inequívoca del desenlace de la noche, con dos bises de cierre repletos de ritmo y -como lo logra Drexler siempre-, mucha sensibilidad. “Ante la duda baila” y “Bailar en la Cueva” sonaron en primer turno y las famosísimas “Me haces bien” y Todo se transforma” de conclusión.

En esos minutos finales, ver arrodillado al protagonista de la noche instantes antes del adiós, emocionado por la ovación de los asistentes, fue la imagen perfecta para entender la simbiosis que existe entre el artista y el público argentino a lo largo de las décadas. Por un lado, la acción de amar a la música e interpretarla de tan sustanciosa manera como lo hace el uruguayo y, por otro, el hecho de ser amado por un público que sabe disfrutar de los ritmos y la didáctica musical del rioplatense. Otra excelente performance de los tiempos sonoros, de las melodías de cada canción, de los silencios y entonaciones tan particulartes en su voz. Amar y ser amado, una constante para Jorge Drexler, volvió a suceder en Mar del Plata.